José Luis cabezas y todos los muertos del cajón

Por Andrés Volpe-25 de enero de 2022

¿Fue el asesinato de José Luis Cabezas motivado por el miedo a las cámaras y la discreción de Alfredo Yabrán? ¿O existieron -y existen- otros telones ocultos detrás de escena? El sábado 25 de enero de 1997, argentina revivió la violencia contra la prensa. La revista Noticias informaba sobre el asesinato de su reportero gráfico en Pinamar. No fue una muerte cualquiera, fue el primer asesinato de un miembro de la prensa, luego de la dictadura. De José Luis se sabía, que podía tener un destino trágico, ya hacía un tiempo, ya que había tenido varias amenazas, por la serie de fotografías que desde 1995 había tomado sobre el empresario Alfredo Yabrán. La última publicación de la revista Noticias, escrachando en las playas de Pinamar a Yabrán, en febrero de 1996, fue el punto de quiebre. Ya, en ese momento, varios se preguntaban qué era lo que el empresario quería ocultar. Las movidas no tan públicas del Grupo Yabrán, cuya fortuna había crecido en tiempos de la dictadura, apuntaban, entre otras cosas, al temible integrante del Primer Cuerpo de Ejército, el general Guillermo Suárez Mason.

Por tal motivo, no solo se trató de un simple asesinato, sino de una mochila muy grande, una historia muy turbia, un agujero que difícilmente pueda tener fondo. Posicionarnos frente a las investigaciones de una parte de los negocios que manejaba Yabrán, es mirar cara a cara a quien Domingo Cavallo (que no era ningún nene de pecho) llamaba “el jefe de la mafia”.

Cabe hacernos una pregunta, básica pero necesaria: ¿El grupo empresario de Yabrán fue construido en base a plata manchada de sangre? Lo cierto es que el asesinato de Cabezas, salpicó hasta los calzados de los funcionarios menemistas, y prometía seguir escarbando mucho más adentro de sus asuntos.

El camino de las firmas del grupo encabezado por Yabrán, estuvo íntimamente ligado al financiamiento político. De hecho, el dirigente radical César Jaroslavsky, fue el que levanto una polvareda al afirmar que le pidió a Yabrán 50 mil pesos para hacer frente a los gastos del partido Radical, durante la última campaña presidencial en 1997. Y recordemos que Jaroslavsky fue el jefe de la bancada oficialista de la Cámara de Diputados durante la administración de Raúl Alfonsín. Otra figura de peso, el gremialista y justicialista Diego Ibáñez, íntimo del presidente Carlos Menem, ha sido también vinculado a Yabrán.

El exministro de economía Domingo Cavallo, ya destituido el 16 de julio de 1996, comenzó un largo camino en la justicia. Las investigaciones encaradas por la revista Noticias, marcaban como principal directriz, la profundización de los hechos y conexiones, mencionados por Cavallo en su réplica judicial a la querella de Yabrán. Este hecho, en ese momento, fue abruptamente interrumpido por el asesinato de Cabezas, en un cuadro que se sumaba a las nítidas e indudables fotografías del empresario, al que Cavallo ya había sacado a la luz, como la radiografía de un personaje oscuro al mando de una supraentidad de múltiples atribuciones.

Yabrán y el atentado en la AMIA

Otro de los detalles escabrosos que ha escapado a la opinión pública, es el que vincula a Yabrán con el atentado a la AMIA. Una de sus firmas, La Royal, perteneciente al grupo Orgamer SA, se encargó de la limpieza de la mutual judía un día antes de la explosión del 18 de julio de 1994.

Orgamer SA, a su vez, nació como resultante del vaciamiento de la empresa Zapram, que, al principio, se encargaba de gestionar algunas de las empresas de seguridad y limpieza de Yabrán.

La abogada Martha Nercellas, representante legal de la DAIA, fue abogada de Zapram, es decir, que indirectamente fue servidora del empresario.

Puntualmente, Nercellas fue defensora de varios delitos, de los directivos de Zapram Carlos Orlando Generoso y Marcelo Claudio Carmona, ambos suboficiales del Servicio Penitenciario Federal.

Carmona fue socio gerente de Zapram S.R.L. y presidente de Zapram Technical, mientras que, Generoso, apostado en la ESMA durante la dictadura, fue presidente de Zapram S.A. y socio gerente de Zapram S.R.L.

Una historia para no perder el hilo y seguir hurgando, donde se conjugan una abogada sospechosa, una empresa de limpieza fantasma, empresarios mentirosos y una justicia corrupta. Todo esto, bajo la atenta indiferencia de una prensa servil al Estado.

Los acusados y la impunidad

¿Cómo se explica la impunidad con la que fue tratado el caso Cabezas? Por la punta del iceberg que hemos mencionado. Todos los acusados fueron condenados a cadena perpetua, el 2 de febrero del 2000, ¿fue un triunfo en ese entonces? ¿Habíamos logrado como sociedad terminar con la impunidad de los poderosos?

El 13 de noviembre de 2003, la Sala I de la Cámara de Casación bonaerense decidió recategorizar la figura del delito por el que se condenó a los asesinos de Cabezas y pasaron de “sustracción de persona agravada por la muerte de la víctima, en concurso ideal con homicidio simple con dolo eventual” a “privación ilegal con violencia en concurso real con homicidio". Por estas “consideraciones”, redujeron las condenas de los imputados a entre 18 y 27 años de cárcel, un castigo que dista demasiado de la cadena perpetua.

El primero en ser beneficiado con la libertad fue el hornero Auge, que salió de la cárcel el 14 de diciembre de 2004. Pronto saldrían los policías y el jefe de seguridad de Yabrán. Y el 2 de octubre de 2010 fue liberado el autor material del asesinato, Gustavo Prellezo. Actualmente, no hay ningún detenido por el crimen del reportero gráfico. Algunos volvieron momentáneamente a la prisión por violar su libertad condicional o por otros delitos, pero todo quedó en la impunidad. Mientras, el hornero Braga y el asesino Prellezo, se recibieron de abogados, a pesar de que sus matrículas no fueran habilitadas. Los padres de José Luis Cabezas, José y Norma, se fueron de este mundo con el dolor de la pérdida y las ansias de justicia. La esposa de José Luis, Cristina, y su hija Candela, emigraron a España.

-------------------

En este mar de evidencias inquietantes, el crimen de Cabezas marcó un punto de inflexión en la historia argentina. Y fue en el marco de un peronismo opaco, que se bañó con tramas secretas, donde los poderes económicos, políticos y mafiosos supieron mezclarse. En medio de todo esto, una cámara en la soledad de la playa, supo ser el catalizador para lavar parte de los trapos sucios de la nación.

Tras el asesinato de Cabezas, y antes de que se conociera el “dramático” final del empresario, surgió el debut periodístico de Yabrán, y fue en una entrevista publicada por el diario Clarín el 16 de marzo de 1997. ¿Qué es el poder? Le preguntaron, a lo que contesto contundentemente: “El poder es tener impunidad”.

-------------------

*Foto de Portada: lavozweb.com.ar

STAFF DE ANTIMAFIA DOS MIL

Director fundador: Giorgio Bongiovanni

Director Redacción Sudamérica: Jean Georges Almendras

Secretaria de Redacción Sudamérica: Victoria Camboni

VER MÁS

CONTACTO