Jueves 23 Mayo 2024

Hubo expresiones de repudio a la empresa israelí Mekorot

“El agua es utilizada como un arma de guerra”

Uruguay está sobre una de las reservas de agua dulce más grandes del mundo, sin embargo, algunos meses atrás sus ciudadanos pasaron varias semanas tomando agua salada producto del uso indiscriminado de los recursos hídricos, en la cadena productiva de un modelo económico extractivista altamente contaminante. En el marco del Día Mundial del Agua un pequeño grupo de personas se convocó en la plaza Libertad, para afirmar una vez más la necesidad imperiosa de cuidar el elemento vital de la desidia y de la codicia de quienes la saquean, porque “El agua no se vende, se defiende”.

Poco más de 300 personas de distintas agrupaciones se reunieron en torno a la consigna: “No es sequía, ni inundaciones, es saqueo”. Entre los principales convocantes estaban la Coordinación por el Agua, Comisión Nacional por el Agua y la Vida, y la Federación de Funcionarios de Obras Sanitarias del Estado (FFOSE). Además, adhirieron más de 30 organizaciones.

“En el año 2004 el 64,7% de la ciudadanía uruguaya votó la Reforma Constitucional que consagra el agua y el saneamiento como derechos humanos fundamentales y establece, de forma inequívoca, que los y las habitantes tenemos el derecho a participar en la gestión de nuestros bienes comunes hídricos. Desde entonces todos los gobiernos han violado sistemáticamente el artículo 47, poniendo por encima de la Constitución la ley 17555, de Inversión y protección público privado y ahora también bloquean nuestros reclamos en Fiscalía General de la Nación y en el Tribunal de lo Contencioso Administrativo”, denunciaron los convocantes en la proclama que fue leída al cierre de la convocatoria.

En el Dia Mundial del Agua en Montevideo 2

El reclamo se centró en la necesidad de declarar la cuenca del rio Santa Lucia “libre de agrotóxicos y forestación industrial”, el proyecto Neptuno en la localidad de Arazatí, en San José, los recientes proyectos que pretenden impulsar el “hidrógeno verde”, la hidrovía en la cuenca de la laguna Merín, el proyecto de trazar una autopista sobre los ecosistemas de la laguna del Cisne y del arroyo de Pando. También destacaron la situación del arroyo Sauce, el cual ha sido contaminado persistentemente por la planta de celulosa UPM, que desde que se instaló en el país ha creado un desastre ambiental tras otro, sin ningún tipo de represión significativa por parte de las distintas gestiones de gobierno.

Los firmantes del documento también dedicaron un párrafo a la libertad de expresión. “¡Rechazamos la criminalización de la protesta social, que pretende impedir que defendamos nuestros derechos, castigar los reclamos sociales y que nos opongamos a la explotación de nuestros territorios y de nuestras vidas!“.

Israel usa el agua como arma de guerra

Un espacio destacado ocupó la Coordinación por Palestina en Uruguay, quien se sumó a cada una de las consignas y además puso el foco sobre la presencia de la compañía de agua estatal israelí Mekorot en la región, que está desplegando una serie de inversiones tanto en varias provincias de Argentina como en Uruguay, vinculadas al extractivismo. Además, alertó que en los territorios de Palestina ocupados, el Estado de Israel está utilizando el agua como arma de guerra.

En el Dia Mundial del Agua en Montevideo 3

“El pueblo palestino es sometido desde 1967 a un apartheid hídrico por parte del ocupante, que le ha negado el acceso al agua a través de estrictas políticas de control, que incluso prohíben recolectar agua de lluvia. ¿En qué democracia cabe?”.

Una vez más las luchas sociales se entrecruzan, pues las grandes catástrofes están estrechamente vinculadas. El agua como recurso vital es uno de los mayores tesoros que se disputan las potencias, y que la utilizan como botín de guerra, como sucede en estos momentos de profundo padecimiento al pueblo palestino que se encuentra asediado, atacado, y masacrado por Israel.

Muriendo de hambre, muriendo por el odio. Muriendo de sed.

Fotos: Antimafia Dos Mil