Claudio Fava y la Comisión Regional Antimafia de ARS
 
Por Giorgio Bongiovanni-19 de julio de 2021

Aquí vamos de nuevo. Cada vez que se acerca la fecha del 19 de julio, con sistemática precisión, llueven insinuaciones y conductas inadecuadas destinadas a golpear particularmente a un magistrado: Nino Di Matteo.

Esta vez no son las palabras de algún familiar de una víctima de la mafia las que llaman la atención, sino las consideraciones de la Comisión Regional Antimafia de la Asamblea Regional Siciliana (ARS) que en los últimos días presentó su informe (el segundo para ser exactos) sobre el desvío de las investigaciones de la masacre de via d'Amelio.

Consideraciones que, por supuesto, los periodistas habituales no han dejado de informar.

Todo está contenido en el capítulo dedicado a Gaspare Spatuzza, el homicida confeso de Don Pino Puglisi, quien en el 2008 también se acusó del robo del Fiat 126 utilizado en la masacre de vía D'Amelio. Es gracias a él que hoy se ha escrito otra página de la historia en vía D'Amelio.

La Comisión Regional parte de la transcripción, informada en la solicitud de archivo del Ministerio Público de Messina -luego aceptada por el juez de instrucción- en la instrucción contra los magistrados Anna Maria Palma y Carmelo Petralia, de una reunión del 22 de abril del 2009 frente a la Dirección Nacional Antimafia. Los magistrados de la Fiscalía de Florencia, Caltanissetta y Palermo habían sido convocados para una evaluación inicial de esa colaboración y para opinar sobre la inclusión de Spatuzza en el programa de protección.

Así pues, lo que se destaca es que en ese encuentro hubo dos intervenciones de Di Matteo.

Ambas extrapoladas sin contextualizar el momento en que fueron dichas.

Por tratarse de sentencias que en todo caso eran definitivas, es evidente que el planteamiento de los órganos de instrucción es de cautela.

La primera referencia informada por la Comisión es la siguiente: "El Dr. Di Matteo también señaló que Spatuzza, en su opinión, no siempre dijo la verdad; añadió que la colaboración de Spatuzza, en su opinión, no es de especial relevancia (…)".

La segunda dice: "El Dr. Di Matteo expresó su oposición a la solicitud de un plan provisorio de protección, ya sea porque atribuía a las declaraciones de Spatuzza una connotación de confiabilidad que aún no tienen, o porque las declaraciones de Spatuzza podrían cuestionar las reconstrucciones y responsabilidades de las masacres, ya consagradas en sentencias firmes, y porque la atribución, al Estado, de una connotación de confiabilidad a las declaraciones de Spatuzza podría llevar a la opinión pública a creer que la reconstrucción de los hechos y sus responsabilidades, constatadas en sentencias irrevocables, han sido fundadas en las declaraciones de falsos arrepentidos protegidos por el Estado, y podría, por esta última razón, desacreditar a las instituciones del Estado, al sistema de protección de los colaboradores de la justicia y a los propios colaboradores de justicia".

Así es que, el informe de la Comisión Antimafia de Fava, termina con insinuaciones muy graves sobre la naturaleza de las consideraciones, en aquel momento, del fiscal Di Matteo.

Comencemos con una premisa que se ha omitido. El magistrado de Palermo nunca fue inscrito en el registro de indagados por el desvío de las investigaciones de la masacre de vía D'Amelio. Es obvio que estas declaraciones intentan involucrar al consejero togado en un asunto que no le concierne.

Es cierto que en el 2009 expresó esas consideraciones, pero la Comisión Regional de Fava omite lo sucedido después, con una reconstrucción parcial que condiciona las posibles valoraciones al respecto.

Nos explicaremos mejor.

Las dificultades de Spatuzza para obtener la licencia de confiabilidad fueron retrasadas por la Comisión Regional Antimafia, recordando que en 2010 la Comisión Central del Ministerio del Interior para la definición y aplicación de medidas especiales de protección, entonces presidida por Alfredo Mantovano, no lo admitió en el programa de protección definitivo. Y sólo más tarde el Tribunal Administrativo Regional (TAR) aceptó el recurso del colaborador de justicia.

¿Por qué se revocó el programa de protección a Spatuzza?

Porque había hecho declaraciones sobre dos figuras destacadas, refiriendo a finales del 2009, en la sala bunker de Turín, el encuentro que tuvo con Giuseppe Graviano, antes del ataque al Estadio Olímpico. "Con expresión de alegría -dijo el exjefe de Brancaccio hablando, de hecho, de la Tratativa Estado-mafia- Giuseppe Graviano, me dije que hemos cerrado todo y obtenido lo que queríamos gracias a la seriedad de la gente que puso el país en nuestras manos". Como es sabido, se trata de Silvio Berlusconi y Marcello Dell'Utri (hoy ambos investigados en Florencia como autores intelectuales externos de las masacres) y el segundo condenado en forma definitiva por concurso externo y a doce años en primera instancia por "atentado contra el cuerpo político del Estado.

Declaraciones que estaban fuera de los 180 días previstos por una (absurda) ley que delimita los tiempos en los que un colaborador de justicia debe contar todo lo que sabe a la magistratura de instrucción.

Esa no admisión al programa de protección fue duramente impugnada por el magistrado Nino Di Matteo, entonces fiscal de la Dirección Distrital Antimafia (DDA) de Palermo y presidente de la junta distrital de la Asociación Nacional de Magistrados (ANM), quien había hablado en varias sedes precisamente para defender y promover el programa de protección y la fiabilidad de Spatuzza.

"Hasta donde yo recuerdo, es la primera vez que se niega la admisión al programa de protección para arrepentidos ante la solicitud de tres fiscales -dijo Di Matteo en junio de 2010- Sin embargo, la evaluación de la confiabilidad de las declaraciones sigue siendo responsabilidad de las autoridades judiciales que han escuchado y seguirán escuchando a Gaspare Spatuzza".

Pero nada de esto se dice en el informe de la Comisión Parlamentaria Antimafia. Una omisión grave, que demuestra cierto sesgo en la reconstrucción.

Las evaluaciones del 2009, parece evidente, se llevaron a cabo en espera de la retroalimentación necesaria. Una práctica habitual.

Y es gravemente erróneo, incluso ante los ciudadanos que merecen conocer todos los hechos, realizar reconstrucciones parciales aderezadas con peligrosas insinuaciones.

Graves insinuaciones e inexactitudes 2

Cuando lo verdadero y lo falso se mezclan

Lo que nunca se tiene en cuenta en las reconstrucciones del desvío de vía D'Amelio es que muchas declaraciones de Spatuzza coinciden, increíblemente, con las del "falso arrepentido" Vincenzo Scarantino. La misma Corte d'Assise de Caltanissetta, en las motivaciones del juicio Borsellino Quater, dedica una parte a las declaraciones de Scarantino que, "aunque ciertamente poco fiables, contienen elementos de verdad".

Algunos de estos elementos también fueron mencionados por el fiscal General Scarpinato, precisamente con motivo de la presentación del trabajo previo de la Comisión Regional Antimafia.

En esa ocasión, también fue desmantelado el caso de las actas del careo entre Scarantino y los colaboradores de justicia Cancemi, La Barbera y Di Matteo: "Esas actas fueron archivadas en todos los juicios. En 'Borsellino uno' fueron agregadas en la apelación, es decir, antes de que el juicio llegara a la Casación. Esto significa que los jueces tuvieron la oportunidad de evaluar esas actas. A pesar de esas actas de careo, Profeta fue condenado; Orofino fue absuelto en el concurso en masacre, pero no por complicidad; Pietro Scotto no fue condenado a pesar de que la hija de Rita Borsellino y su esposo lo reconocieron como el trabajador que unos días antes había ido a revisar los cables telefónicos en vía D'Amelio. Por lo tanto, lo que sucedió fue que en el Borsellino bis los jueces de primera instancia consideraron a Scarantino poco confiable, mientras que la Corte de Apelación, a pesar de esos careos, opinó lo contrario. Fueron 80 los magistrados que realizaron distintas valoraciones sobre una misma acta de careo".

La señal más clara de que el "títere" había sido muy bien vestido con las pistas falsas, haciendo aún más difícil y complejo averiguar la verdad, está precisamente en la coincidencia de las declaraciones entre Spatuzza y Scarantino.

"Lo que sucedió fue algo diabólico -recuerda siempre Scarpinato- Scarantino y Spatuzza señalan a las mismas personas como participantes en la fase crucial de la masacre. Scarantino dice que cuando el auto es llevado al garaje para ser llenado de explosivos, estaban Graviano, Tagliavia y Tinnirello, tal como luego dirá Spatuzza en perfecta coincidencia. Este último también dice que estaba presente un hombre que no pertenecía a Cosa Nostra. Según las reglas de la mafia cuando un hombre de honor comete un crimen con otro hombre de honor, deben presentarse entre sí, de lo contrario es un sujeto externo. Bueno, tenemos a Andriotta que informa que Scarantino en la cárcel le había dicho que también había un hombre que no era de Cosa Nostra, un italiano especialista en explosivos. Así que tenemos a magistrados que se encuentran con que tienen que evaluar a una persona que dirá cosas construidas en la mesa con información sobre la fase ejecutiva pero que coincide con lo que dice Spatuzza".

Otras dificultades se agregan cuando se realizan inspecciones con otro de los falsos arrepentidos, Candura, quien está acusado de robar el auto. "Él -agregó el fiscal General- señala el lugar donde estaba el auto y ese lugar corresponde a lo dicho por la señora Valenti, a quien le robaron el auto. Muchos años después Spatuzza dice que encontró el auto en otro lugar. Y la señora Valenti cambia su versión. Por otra parte, Spatuzza, en uno de los interrogatorios, el 26 de mayo de 1998, dice que el auto fue robado por gente de la Guadagna y que después fue 'vuelto a robar'".

Por lo tanto, a la luz de todo esto, está claro que la historia del desvío de las investigaciones es cualquier cosa menos simple y lineal.

Y sorprende que el presidente Claudio Fava insista, en su visión unidireccional, en no querer escuchar a Salvatore Borsellino ni a su abogado, Fabio Repici. O que no mencione, en el informe, la investigación de la Tratativa Estado-mafia que obtuvo, en primera instancia, penas muy duras contra jefes, oficiales del arma y exsenadores.

Un proceso que, casualmente, tuvo como protagonista, junto al resto de los integrantes del pool antimafia, Teresi, Tartaglia y Del Bene, a Nino Di Matteo.

En las reconstrucciones se omite el hecho de que este último es uno de esos magistrados que entregó su propia vida en la búsqueda de la verdad sobre las masacres y, en particular, sobre los autores intelectuales externos que se esconden detrás de ellas.

Cuenta la historia que fue él quien realizó investigaciones muy pesadas en Caltanissetta, junto con el colega Luca Tescaroli, que se desarrollaron en los años siguientes, como las de "Alfa y Beta" (o Silvio Berlusconi y Marcello Dell'Utri) o la presencia en via d'Amelio de Bruno Contrada, quien fue acusado de complicidad en la masacre (investigación luego archivada).

Con demasiada frecuencia se olvida que, con respecto a las investigaciones del Borsellino bis (uno de los dos procesos sujetos a "revisión"), Di Matteo las tramitó sólo de forma marginal. Por lo demás instruyó plenamente las investigaciones del “Borsellino ter” que derivaron en la condena de todos los jefes de la Comisión Provincial y Regional, trazando el rumbo de las investigaciones sobre los denominados autores externos.

En cambio, cualquier excusa se vuelve buena para atacar al magistrado y deslegitimarlo.

Todo dentro de una "campaña" que, lamentablemente, también involucra a familiares de las víctimas de la mafia, y entre ellas a una en particular, Fiammetta Borsellino.

Un hecho tan grave como peligroso, teniendo en cuenta que Di Matteo es objeto de una sentencia de muerte dictada directamente por el jefe de jefes, Totò Riina y por el superfugitivo Matteo Messina Denaro.

Una sentencia de muerte dictada "porque fue demasiado lejos", como dijo el colaborador de justicia Vito Galatolo y según lo pidió, de hecho, Messina Denaro.

Hay investigaciones, como la de la tratativa, que son incómodas. Igual de incómodos son los magistrados que no se rinden en la búsqueda de la verdad.

Una Comisión Regional Antimafia que trabaja en nombre del pueblo siciliano debería poder ir más allá de la política o la ideología que ofrece una reconstrucción fragmentada.

Un pecado grave si tenemos en cuenta que, en algunos aspectos del informe de la Comisión, hay puntos de mucho interés como la existencia de un informe de los servicios que ya unos días después de la masacre de Capaci había dado la alarma sobre el peligro para la vida de Paolo Borsellino; el desvío investigativo de Maurizio Avola y el análisis en profundidad sobre la presencia de "hombres de los servicios" en vía D'Amelio.

Graves insinuaciones e inexactitudes 3

Algo más sobre los negocios de la mafia

Volviendo a la tratativa, conviene recordar que encaja perfectamente entre los motivos de la aceleración de la masacre, mucho más que esa relación mafia-negocios anunciada por la derecha y usada para resolver todos los misterios. La Comisión Regional no toma posición, pero informa sobre las palabras de Roberto Scarpinato, quien sintetiza los hechos confirmando, por un lado, el clima tumultuoso que había en ese momento dentro del Ministerio Público de Palermo. Y, por otro lado, confirma las omisiones del informe: "Cuando tenemos la informativa, en febrero de 1991, no sabemos que hay una escucha entre Lima y una persona involucrada en las licitaciones. Lima fue asesinado, los Carabineros no nos dicen nada, no nos dicen que hay una escucha de Salvo Lima ni siquiera después del asesinato. ¿Cómo se explica esto? En el informe de 1991, de 900 páginas, las escuchas no se mencionan: aparecen recién en septiembre de 1992, después de que algunos artículos de prensa dijeron que la Fiscalía de Palermo estaba loca ... ¿Por qué lo hicieron los Carabineros? ¿Cuál fue su elección? Sinceramente, no lo sé. Lo que es inadmisible es que, por parte de algunos, se utilice el archivo temporal como si fuera el archivo de la investigación, de toda la investigación, lo cual es falso porque la investigación nunca fue archivada, continuó...".

Scarpinato también confirmó que había notificado personalmente a Borsellino sobre la evolución de la investigación antes del pase a archivo del 14 de julio. "Le dije: 'decidimos centrarnos en algunos puntos fuertes para tener la legitimación de la Corte de Casación...'. ¿Cuál era el problema? ¿Archivar veinte posiciones que podrían volver a abrirse en cualquier momento, porque el pase a archivo es temporal? Se habla del pase a archivo de los contratos de la mafia: pero ¿cuándo se archivaron los contratos de la mafia?".

Y finalmente concluyó: "Una serie de falsedades sobre esta historia fueron puestas en circulación precisamente para crear una conexión artificial de esta historia con la masacre de vía D'Amelio. Esto responde al interés defensivo de algunos acusados, y eso es plenamente legítimo, pero creo que también responde a ulteriores intereses de muchos que pretenden mantener los motivos de la masacre de via D'Amelio dentro de Cosa Nostra, dejando afuera, las piezas desviadas de los servicios".

Otro punto del informe de la Comisión Fava es el hecho de que ya en 1998 Spatuzza, en un interrogatorio de los jueces Pier Luigi Vigna y Piero Grasso (entonces jefe y adjunto de la Fiscalía Nacional Antimafia), por primera vez dijo que la historia de la masacre de vía D'Amelio, contada por el falso arrepentido Vincenzo Scarantino, era una mentira, auto acusándose y explicando por qué Scarantino había mentido acusándose a sí mismo y a otros inocentes de crímenes nunca cometidos.

Para ser sinceros, Spatuzza ya había dado indicaciones un año antes, siempre frente a los mismos jueces, agregando "presten atención al Milano 2". ¿En qué juicio se habló sobre ese interrogatorio de la investigación? No hace falta decirlo. En la transferencia a Roma del proceso de la Tratativa Estado-mafia, en la sala búnker de Rebibbia. Donde Di Matteo también estuvo presente.

Pero esto, por supuesto, es otro hecho más que fue omitido.

Entonces, en nuestra opinión, lo reiteramos, detrás del informe del presidente Claudio Fava hay una intención que no apunta a la búsqueda de la verdad. Sino más bien a esos consensos fáciles, sobre todo de aquellos partidos que han perdido las semillas ideales por las que fueron fundados, para convertirse en falsos movimientos políticos al servicio del poder.

El consenso siempre es útil cuando se aproximan las elecciones político-administrativas.

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*Foto de portada: antimafiaduemila.com

*Foto 2: © Paolo Bassani / El Fiscal General de Palermo, Roberto Scarpinato

*Foto 3: © Imagoeconomica / El consejero togado del CSM, Nino Di Matteo

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