Jueves 23 Mayo 2024

A un año de amenaza de guerra

"La idea de enviar ahora nuestra maquinaria de guerra, nuestras tropas, aviones, pilotos y tanques -no nos engañemos- eso es la tercera guerra mundial”.

Las declaraciones del presidente estadounidense Joe Biden, líder de la OTAN, en los albores del enfrentamiento bélico entre Ucrania y Rusia despejan cualquier duda de lo que significa el conflicto desatado el 24 de febrero de 2022, para el resto del mundo.

"Putin no debe olvidar que la OTAN también es una alianza nuclear”, consideró el exministro de Exteriores y de Defensa de Polonia, Radek Sikorski, en una entrevista brindada al diario alemán DW. Y agregó, como para que no queden dudas: "El día en que Putin use armas nucleares, será el último día de su vida”.

El panorama en palabras de los propios líderes mundiales, es bastante turbulento. Estos hombres, son hombres de poder que tienen en sus manos las decisiones más importantes quizás de los últimos años: avanzar en una escalada bélica con destino nuclear, o frenar el ánimo de guerra y buscar verdaderas soluciones.

Y es que aquí se disputa el dominio territorial, político y económico del planeta, hablando de forma muy sintética. Los patrones del mundo se enfrentan para marcar posiciones que les permitan mantener el manejo y gestión de las economías, de los recursos y principalmente de un status que no están dispuestos a perder.

Y por fuera de esa lógica de pulseada, parece estar la gente, el ciudadano común, que a veces ni se cuestiona el rumbo al que está yendo el mundo, y en qué puede llegar a incidir desde su lugar.

Es por eso que a un año del comienzo de la guerra en Ucrania, la Coordinadora Contra la Guerra Nuclear, creada en Montevideo, Uruguay, decidió movilizarse. Para alertar sobre esta situación. Para conversar con la gente. Para llamar la atención de los gobernantes, que tomen posturas más decisivas en favor de la paz y contra todo tipo de guerra. Para que desde los pequeños lugares, logremos mover piezas que pueden incidir con más fuerza en las decisiones internacionales y entender también que preservar la vida nos compete a todos.

La tibieza de una comunidad internacional 2

El viernes 24 de febrero, integrantes de la Coordinadora se manifestaron en varias ciudades de Italia, en Alemania y en Uruguay, movilizando a otras agrupaciones, y a medios locales e internacionales. En Montevideo, un grupo de personas, entre las que estuvo parte del equipo de Antimafia Dos Mil, se instaló en la Plaza Independencia, frente a la Torre Ejecutiva donde el presidente Luis Lacalle Pou tiene su sede operativa. Allí se acercaron personas, transeúntes, que buscaban respuestas para su preocupación sobre la guerra.

Una de las personas que se acercó fue un uruguayo que se encontraba en Ucrania por cuestiones laborales. Nos contó que hasta ese día todo se veía y vivía bastante habitual. Hasta que el 24 de febrero de 2022 se desató la guerra. El caos que se generó, el miedo, el terror en la gente, hicieron que no lo pensara un solo momento; al día siguiente logró llegar a la frontera y regresó a Uruguay.

Como esta hay seguramente miles de historias, de desplazados, heridos y muertos, de familiares que perdieron seres queridos, de gente que resulto víctima de un conflicto de intereses que no tiene en cuenta su bienestar.

Para profundizar en las razones de la movilización, conversamos con Érika Pais, referente de la Coordinadora, quien habló sobre las motivaciones para la concentración: “Nos parece que es sumamente importante alertar a la población e informarla sobre el riesgo de una guerra nuclear que pende sobre nuestras cabezas, en el sentido de que la gente esté informada porque ahora se habla de las noticias de la invasión de Rusia a Ucrania y hoy, se cumple un año de ese conflicto, un año de esa guerra.

Lo que la gente no ha asociado -prosiguió- es que en realidad se está hablando de una guerra mundial porque en este momento no solamente forma parte la OTAN suministrando armas y dinero a Ucrania, sino que también la Unión Europea se ha pronunciado a favor de Ucrania votando millones de euros para poder financiar y continuar esta escalada, esta guerra.

La tibieza de una comunidad internacional 3

¿De qué estamos hablando? Generalmente la gente piensa que la guerra es Rusia-Ucrania, pero en realidad la guerra es Estados Unidos, OTAN, Ucrania y ahora también se suma a Europa. Que ven a Rusia como un invasor, Rusia expone sus razones porque la invasión, invade Ucrania para defender dos regiones que están dentro de los límites geográficos ucranianos, pero que son regiones rusas, donde viven rusos, que están reconocidas como repúblicas rusas dentro de Ucrania y que estaban siendo atacadas, bombardeadas e invadidas por Ucrania.

En realidad, aparentemente, más allá de lo que se plantea en las noticias -a Rusia como invasor-, Rusia lo hace para proteger ciudadanos rusos. Pero más allá de eso, nosotros no estamos ni con Ucrania ni con Rusia, no estamos ni con Oriente ni con Occidente, no decimos que uno tiene razón, el otro menos o el otro más, simplemente estamos diciendo, es una guerra mundial que se está llevando a cabo porque cuando participan toda Europa, toda la Unión Europea y toda la OTAN, suministrando armas, soldados y dinero, entonces están formando parte de este conflicto armado, entonces es una guerra mundial.

Primero eso, no se reconoce que es una guerra mundial. Segundo, que se está amenazando con la utilización de armas nucleares. ¿Qué significa eso? Significa que no solamente es una tercera guerra mundial, sino que además es una guerra mundial nuclear, lo que implica que si se comienza a utilizar armas nucleares, todo el planeta, toda la raza humana, todos estamos en peligro. Porque con la cantidad de armas nucleares, la distancia que pueden recorrer los misiles nucleares, el impacto que puede tener sobre el ecosistema, sobre la vida humana, sobre todos nosotros, estaría llevando al mundo entero, a la sociedad humana entera, al peligro de extinción, o al menos, por lo menos como mínimo, de un problema medioambiental, climático y alimenticio gravísimo.

-¿Qué es lo que le reclaman a Presidencia?

Cuando creamos la consigna, el gobierno uruguayo aún no se había pronunciado. Nosotros le reclamábamos que se pronunciara. Pero nuestra sorpresa fue bastante triste e ingrata, al ver que la pronunciación fue de apoyo a una censura hacia Rusia. Nosotros hubiéramos preferido que el gobierno se hubiera pronunciado neutralmente, diciendo que no apoya la guerra. Que no apoya que se dé armas, que no apoya que se dé dinero, que no apoya la guerra en sí. Pero como no sucedió, entonces nosotros estamos diciendo a Presidencia, bueno, ustedes ahora están diciendo que apoyan, pero informen a la población. Nos llega la noticia de que están firmando el apoyo a Ucrania, ok, pero informen a la población del riesgo que eso implica: que informen del riesgo que implica la guerra, que informen que estamos en una guerra mundial y que informen que está en peligro el uso de armas nucleares. Eso estamos exigiendo a Presidencia.

-¿Y qué puede hacer el ciudadano común, la gente común, con esta información?

Con la información que nosotros damos, la coordinadora -que no solamente estamos en Uruguay, estamos en Chile, Paraguay, en Italia, en Alemania; hoy en varias partes del mundo hicimos la misma manifestación-, que si la gente se pronuncia, que si el pueblo se une, que si hay un acompañamiento, si hay una exigencia a los diferentes gobiernos de no apoyar la guerra, de no ir a la guerra, quizás podríamos cambiar un poco el devenir de los acontecimientos.

Pero si no lo logramos cambiar, por lo menos la gente que esté informada y se prepare, que en cualquier momento podría acontecer una grave catástrofe en la humanidad, como no hay precedentes en la historia. Nosotros como de historia, para poder mirar, tenemos como ejemplo Hiroshima y Nagasaki. Estamos hablando ya hace 80 años atrás. Estamos hablando de que la última vez que se utilizaba un arma nuclear en una guerra fue en Hiroshima y Nagasaki. Hoy las armas son mucho más sofisticadas, con mucho más alcance.

Pueden llegar incluso a esta región, a Sudamérica, si se involucran los países de acá, a uno de los bandos.

Exacto, sí, exactamente. Lo que pasa es que estratégicamente un país en guerra busca atacar los puntos sensibles del enemigo. Tenemos bases militares en Colombia, tenemos bases militares en Brasil, tenemos una base nuclear en las islas Malvinas, de Inglaterra. Entonces no es que nuestra región queda exenta del peligro, no. Y además otra cosa, si por el uso de armas nucleares se acontece un invierno nuclear, estamos hablando de que nosotros tampoco vamos a tener alimentos. No tendrán en Europa, pero tampoco tendremos nosotros. Porque la contaminación radioactiva se esparce, se esparce por las aguas, se esparce en el aire, se esparce en los alimentos que nosotros estamos importando para comer. Obviamente llega a esta región. No vamos a estar exentos de esta guerra.

Una guerra que se nutre de dinero, de intereses de poder, de intereses criminales, de ambiciones y de una locura inconsciente. Porque sabemos que el final puede ser nuclear, y los resultados, escandalosamente destructivos.

Hagamos algo.

Instagram: @coordinadoracontralaguerra3gm

Facebook: Coordinadora Contra La Guerra Nuclear

Fotos: Romina Torres

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