Miércoles 17 Julio 2024

El ministro del Interior Nicolás Martinelli celebró el operativo

En horas del sábado, efectivos de la Policía Nacional de la República Oriental del Uruguay, detectaron el vuelo sospechoso de una avioneta en el departamento de Rio Negro, que realizaba un vuelo rasante sobre un campo ubicado entre las localidades de Young y Paso de la Cruz. Al arribar al lugar los agentes lograron detener a cuatro individuos que receptaron un cargamento de 400 kilogramos de cocaína que había sido arrojado desde el aeroplano. Una práctica que en Uruguay es denunciada desde la década del 60, y que continúa hasta hoy sin tener una política seria de control del espacio aéreo.

Los detenidos (todos mayores de edad) simulaban ser apicultores y no registran antecedentes penales. En posteriores allanamientos fue detenida una quinta persona, que también quedó a disposición de la Fiscalía. Tanto el piloto como la aeronave no pudieron ser capturados, y según las autoridades habrían entrado al espacio aéreo argentino, donde el Ministerio de Defensa -abocado a tareas de represión política-, tampoco registró su presencia.

“Se trata de un minucioso trabajo de inteligencia e investigación de la DGRTID (Dirección General de Represión al Tráfico Ilícito de Drogas) en coordinación con la fiscalía de estupefacientes a cargo de Mónica Ferrero, ahora subrogada por Angelita Romano”, declaró el ministro del Interior Nicolás Martinelli a través de su cuenta de X. Y recalcó que “Seguimos golpeando al gran narcotráfico y al narcomenudeo en los barrios. ¡No vamos a parar! ¡Felicitaciones a todo el equipo de la Policía Nacional!”. Loas que contrastan un poco con los miles de toneladas que desfilan por el puerto de Montevideo rumbo a Europa.

Recordamos que Martinelli asumió en noviembre pasado, luego de que el ministro Luis Alberto Heber tuviera que presentar su renuncia tras los escándalos de corrupción en torno de la entrega del pasaporte al narcotraficante prófugo Sebastián Marset. Heber -acosado más por la opinión pública que por la justicia-, cerró de forma bochornosa un ciclo caracterizado por un rotundo fracaso en materia de lucha contra el crimen organizado, narcotráfico y lavado de activos, dejando a la población a merced de una de las tasas de homicidios más altas de la región, y el total colapso del sistema penitenciario.

Foto: El telégrafo