Jueves 23 Mayo 2024

Coronel Paolo Stonori : “Lo que vemos hoy en este territorio, es lo que vimos en el nuestro hace 30 años”

Con cierta ligereza -si se quiere, puedo equivocarme- se dio a conocer desde tiendas gubernamentales la noticia de que un selecto equipo de funcionarios italianos, afectados al combate contra la mafia en su país, estuvieron en el Uruguay capacitando a fiscales, jueces, policías e investigadores, en el correr de los últimos días, sobre el modus operandi de elementos de organizaciones mafiosas italianas, en particular la ‘Ndrangheta. Esta visita se materializa precisamente -y sugestivamente- cuando la opinión pública todavía viene procesando el hecho de que un diputado de Cabildo Abierto -Sebastián Cal- hubo denunciado en las últimas semanas ante las autoridades competentes, y una Comisión del Senado, no solo haber sido amenazado por un empresario, Gonzalo Aguiar -hoy fallecido- cuyas actividades están bajo sospecha de haber sido desarrolladas al margen de la ley, sino que además, ha afirmado que sería ingenuo pensar que en el Uruguay no existen vínculos entre narcotráfico y el sistema político. Y además, según lo expresado por él mismo a Antimafia, y a quien escribe personalmente, que uno de los aspectos más preocupantes en este contexto resultaría el financiamiento de las campañas políticas, cuyos controles deberían ser más estrictos y más rigurosos. Una apreciación precedida de una denuncia que en los últimos días fue tendencia y hubo desatado opiniones, silencios y, lo que más me ha llamado la atención , cierta indiferencia del grueso de los integrantes del sistema político -salvo escasas excepciones- lo que entiendo es un hecho no menos grave, si entendemos que sobre Cal hubo una amenaza directa, de parte del empresario, cuyo entorno ahora mismo está bajo investigación fiscal. Investigación fiscal sobre sus actividades eventualmente ligadas con el narcotráfico, el lavado de activos, y vínculos sospechosos con importantes figuras del gobierno de Luis Lacalle Pou y con él mismo.

¿Quienes exactamente estuvieron en el Uruguay? Expertos de la Dirección Investigativa Antimafia (DIA) de Italia; Jefes de las unidades de investigación se Carabinieri, Guardia di Finanza y Polizia di Stato.

“Venimos no porque pensamos que somos mejores, sino que hay una regla muy banal: lo que vemos hoy en este territorio, es lo que vimos en el nuestro hace 30 años”, fueron algunas de las explicaciones que brindó el coronel Paolo Storoni, Jefe de Relaciones Internacionales de la DIA, a un colega del diario El País.

La visita de la delegación italiana a nuestro país se cumple dentro de un contexto signado por el proyecto I-CAN (Cooperación entre Italia e Interpol contra la ‘Ndrangheta) que data del año 2020,involucrando a 19 países, entre ellos el Uruguay, seguramente luego de que se confirmara la presencia de Rocco Morabito en territorio uruguayo,de hecho afectando los ámbitos económicos y financieros, debido a las operaciones ilícitas que él y sus cómplices llevaron adelante desde este país, para el pasaje de toneladas de cocaína a Europa.

Como se recordará, Morabito estuvo en el Uruguay (prófugo de Italia) cerca de 18 años con identidad falsa, era conocido como un empresario de nombre Francesco Capeletto, y fue capturado en 2017, y cuando estuvo a punto de ser extraditado a Italia se fugó de Cárcel Central -en una evasión que implicó una corrupción mayúscula de personal del Ministerio del Interior- en el 2019, para ser finalmente recapturado en el Brasil, el 24 de mayo de 2021, siendo finalmente trasladado a Italia, en julio de 2022, y desde ese momento hasta ahora se encuentra recluido en una prisión bajo estrictas medidas de seguridad.

Una y mil veces hemos alertado de la presencia de la ‘Ndrangheta en el Uruguay, desde nuestra redacción, porque sabemos fehacientemente que esa organización -de un conjunto de familias mafiosas de la Regio Calabria- sigue operando en nuestro país, aún después de la captura de Rocco Morabito. Quizás bajo la coordinacion de otro personaje como Morabito, mimetizado en la sociedad y muy vinculado a círculos de poder ¿empresarial, político, gubernamental?

Me consta a mí personalmente, porque no hace mucho en entrevista que hice en Italia, al fiscal de Catanzaro, Nicola Grateri, uno de los principales referentes en la lucha contra la ‘Ndrangheta, ese tema estuvo en el tapete. Y hoy, yo agrego al respecto, que por ese entonces Grateri había sido amenazado de muerte desde Sudamérica, por elementos criminales ligados a la organización de la Regio Calabria. Amenaza que fue detectada por el FBI. En definitiva, nos consta, que desde Italia, fiscales y jueces monitorean fluidamente los movimientos de la ‘ndrangheta, que tiene ramificaciones en varios países, y posee un alto poder económico, cuyos cimientos provienen del narcotráfico transnacional, apoyado en varias particularidades como grupo criminal: tener un alto poder para corromper a diferentes niveles y ámbitos, con el común denominador de desviar fondos públicos a través de maniobras fraudulentas y licitaciones turbias.

Se me viene de inmediato a la mente, todo este nefasto contexto uruguayo, desde la fuga de Morabito, pasando por los no pocos envíos de toneladas de coca a Europa,a través del Puerto de Montevideo, en los últimos años, y terminando en el tema del pasaporte de Marset , y últimamente en las apreciaciones del diputado Cal, como denunciante. Todo muy grave, todo muy cercano a la maquinaria N’drangheta, ese narcotráfico transnacional, generando muerte -como por ejemplo la del Fiscal paraguayo Marcelo Pecci, entre otras en la región, en la Argentina- y daños institucionales por doquier. También se me viene en mente las ideas que ya están en boca de muchos de que el PCC (Primer Comando Capital, brasileño) estaría ligado con la ‘Ndrangheta, dentro de territorios tales como Paraguay, Brasil, y ¿por qué no Uruguay?, si tomamos en cuenta que elementos del PCC han tenido y tienen vínculos con elementos criminales locales, dentro y fuera de cárceles uruguayas. Elementos que por otra parte, sabemos, han extendido sus redes estratégicamente para poder planificar y organizar envíos de cocaína a Europa, en voluminosas partidas.

Retomando el tema de la presencia de la delegación italiana Antimafia en el Uruguay, sus integrantes coincidieron en señalar que todas las ganancias de la mafia italiana se reinvierten utilizando técnicas sofisticadas de lavado de dinero a través de estructuras comerciales legales y de fachada para facilitar sus actividades criminales.

Y en un documento expreso de I-CAN reza textualmente: “Las brechas legislativas y los sistemas regulatorios débiles en muchos países miembros, que permitieron a esta organización criminal sembrar raíces profundas donde la presión de investigación es débil y las medidas de ejecución judicial no llegan a ser eficaces, prueban la falta de conocimiento global del fenómeno, cuyos esfuerzos de penetración temprana son subestimados”.

El Coronel Storoni sumó otras expresiones, sumamente valiosas e importantes: “El corazón del problema es que la mafia italiana hoy no tiene el mismo modus operandi que tenía hace 30 años, de control del territorio. Hoy es otra cosa, que se verifica también hoy acá, y es que el mafioso italiano hoy es un hombre de negocios, un estratega que busca corromper y su premisa es que no debe crear problemas ni alarma social. Tiene sus recursos económicos, su poder.Rocco Morabito es el ejemplo. Se quedó acá durante años, pero nunca dio problemas”.

“Hay que tener cuidado con la mafia italiana porque ahora no se percibe el problema, no crea alarma social, no produce muertes, no hay control territorial como existía antes. La mafia afecta a la empresa con la corrupción, afecta a las instituciones”, continuó Storoni, en dialogo con El País.

Sobre el caso Morabito, tras su fuga, un investigador dijo: “Escribimos una página de la historia de la cooperación internacional judicial y de la Policía junto a Uruguay ya que hicimos aplicar el Código Antimafia de Italia, con una rogatoria internacional, en Uruguay”, explicando después que la rogatoria “fue un pedido de asistencia judicial internacional en el marco del Tratado de Palermo para actuar con operadores italianos y tecnología investigativa italiana en territorio oriental”.

“Cada fuerza ataca la mafia desde su expertise. El combate es eficaz y eficiente cuando logra no tanto arrestar al criminal y meterlo en prisión, sino confiscarle sus bienes. Si el criminal mafioso está en la cárcel, refuerza su estatus simbólico; es un motivo de prestigio”, afirmó a El País Fabio Massimo Mendella, coronel de la Guardia di Finanza.

Storoni, después fue más que específico, respecto al motivo de su llegada a Montevideo: “Vinimos para exportar el sistema legislativo e investigativo italiano y sensibilizar sobre el fenómeno de la ’Ndrangheta”.

Foto: swissinfo.ch