Jueves 23 Mayo 2024

Otra vez el apellido Peirano sale a la palestra pública, obviamente, porque su historial de delitos de cuello blanco -desde el año 2000, o sea hace 24 años, barbaridad-, parece ser inagotable, jurídicamente hablando y humanamente, porque los imputados, en todas estas más de dos décadas transitaron por un sin fin de situaciones, y han sido numerosos los jueces y fiscales que han tomado parte en las múltiples actuaciones judiciales y fiscales, llevadas adelante tanto en Uruguay,como en los últimos años en el Paraguay. Hoy por hoy le tocó el turno a Jorge Peirano Basso, cuya extradición al Paraguay le ha sido concedida en los últimos días, y está prevista se concrete el próximo 19 de abril, siempre y cuando el informe médico -del ITF de nuestro país- lo autorice. A Jorge se lo investigará en relación a maniobras fraudulentas -por sumas millonarias en dólares- contra ahorristas del Banco Alemán y del Fondo Mutuo Banaleman. A todo esto, cabe recordar al lector, que por estas mismas investigaciones, el año pasado fue extraditado al Paraguay José Peirano, quien logro un proceso abreviado y tras permanecer unos meses en prisión domiciliaria regresó al Uruguay, donde se encuentra. Pero ahora, con la extradición de Jorge en puerta, se da inicio a otro capítulo más, en el ya sonado caso de la familia Peirano Basso. ¿Capítulo último?. Honestamente, difícil saberlo, porque los tendales que dejan este tipo de ilícitos, no pocas veces, su punto final resulta difícil de determinar, en el tiempo, y en sus efectos. No podemos olvidarnos, bajo ningún concepto que las defraudaciones que se les imputan han hecho -literalmente- añicos a miles de ahorristas en Uruguay, Paraguay y Argentina, es decir a miles de personas , y en ocasiones, con el saldo de vidas, porque no pocas, no lograron superar el trance, al punto que resolvieron auto eliminarse. Y ese costo humano, admitámoslo, no se lauda dictándose condenas, si acaso años después.

Hace pocas horas, y cumplidos los trámites formales de solicitud desde Paraguay, para extraditar a Jorge Peirano Basso, la Jueza Penal de 3er Turno del Uruguay, doctora Isaura Tórtora, respondió afirmativamente y dispuso de inmediato la orden de detenerlo.

En paralelo, Jorge Peirano Basso se enteró del requerimiento judicial desde tierras guaraniticas y optó por entregarse a las autoridades comunicando su deseo de viajar por modus propio, lo que fue aceptado por la fiscalía, no así por la magistrada la que aplicó rigurosamente (y así lo entendió) que había que cumplir rigurosamente los parámetros del Tratado de Extradición para países del Mercosur. Dentro de ese contexto, Jorge Peirano quedó detenido preventivamente en el Centro de Ingreso, diagnóstico y derivación a la espera de un informe del Instituto Técnico Forense cuyos profesionales harán a Peirano un chequeo médico, para decidir si encuentra apto o no para el traslado suyo a Paraguay, bajo custodia de personal de Interpol.

De acuerdo a las informaciones que trascendieron, Jorge Peirano Basso una vez que se encuentre en el Paraguay, estará a disposición del Juez de Garantías de 4to Turno doctor Raúl Florentín, para ser sometido a un proceso en una causa que analizará su responsabilidad en delitos de conducta indebida en situación de crisis y cesión de confianza, de acuerdo a lo previsto en los artículos 175 y 192 del Código Penal paraguayo.

El artículo 175 dice expresamente ,que prevé penas de hasta cinco años de penitenciaria, para quien “elaborara o modificara balances de tal manera que esto dificulte conocer su estado patrimonial real, omitiera elaborar el balance de su patrimonio o el inventario en el plazo establecido, o en el tráfico mercantil utilizara resúmenes falsos o distorsionados del estado real de sus negocios o patrimonio”; y en el artículo 192, que trata del delito de confianza, con una máxima de cinco años, que puede llevarse a diez en casos graves, dice textualmente que está previsto para quien: “En base a una ley, a una resolución administrativa o a un contrato, haya asumido la responsabilidad de proteger un interés patrimonial relevante para un tercero y causara o no evitara, dentro del ámbito de protección que le fue confiado, un perjuicio patrimonial”.

Resumiendo, los Peirano vienen siendo investigados en Paraguay por desvío de unos 40 millones de dólares de los ahorristas del Fondo Mutuo Banaleman y de 19 millones de los ahorristas del Banco Alemán.

Un poco de historia

Corría el año 2006 en territorio estadounidense cuando el ex banquero Jorge Peirano fue detenido, siendo luego extraditado al Uruguay dos años después. Él fue el último detenido de los Peirano tras la crisis financiera del 2002.

Como se recordará, los Peirano fueron imputados por fraude bancario en el marco de un ilícito de ribetes escandalosos, en aquel momento, no solo por los efectos causados sino porque el apellido Peirano estaba estrechamente vinculado al universo financiero y al mundo del Derecho, siendo que Peirano padre era un catedrático de reconocida trayectoria, dentro del ámbito académico.

La cuestión es que los tres hermanos menores de la familia Peirano fueron procesados en agosto de 2002, con posterioridad a que en junio de ese año el Banco Central dispusiera la intervención del Banco de Montevideo y del Banco La Caja Obrera, en ese entonces propiedad del núcleo familiar. También fue procesado y encarcelado Peirano padre, por fraude pero con posterioridad sobrevino su deceso en Cárcel Central.

Por el 2007 los tres hermanos Peirano recuperaron la libertad tras el pago de una fianza de 250.000 dólares cada uno, y en el 2013 se los procesó por el delito de insolvencia societaria fraudulenta. Dos años después la justicia los condenó a resarcir al Bando Central 340 millones de dólares por las transferencias ilegales que motivaron el vaciamiento del Banco de Montevideo, por la causa de fraudes a ahorristas del Fondo Mutuo Banaleman, propiedad del Grupo Velox perteneciente a la familia.

Foto: uypress.net / MInisterio del Interior