Jueves 23 Mayo 2024

El abogado declaró ante la Comisión Antimafia junto a Salvatore Borsellino

"Paolo Borsellino, en las últimas semanas de su vida, no se ocupó de la relación entre la mafia y las licitaciones públicas. Punto". Es una conclusión perentoria la del abogado Fabio Repici, que declaró ayer en la Comisión Antimafia (presidida por Chiara Colosimo) junto con Salvatore Borsellino, hermano del juez asesinado en via d'Amelio, Paolo Borsellino.

El abogado destacó este dato tras leer los documentos desclasificados por la propia Comisión Parlamentaria. "Cuando leí los registros de la prueba obtenida en la casa y en el despacho del Dr. Paolo Borsellino lo di por sentado, dado que, en mi opinión, se afirma de forma totalmente infundada que Paolo Borsellino había centrado especialmente su atención en esa relación en los últimos días de su vida, que en su casa o en su oficina se habría encontrado una copia del informe de adquisiciones públicas de la mafia. Pero ese informe no estaba allí. Dado que ciertamente ni siquiera estaba en el maletín del juez, por lo que tampoco fue robado junto con la agenda roja, que sí fue robada, doy por sentado que Paolo Borsellino no se ocupó de la relación entre la mafia y las licitaciones públicas en las últimas semanas de su vida".

En esta nueva declaración, Fabio Repici fue citado para responder a las preguntas de los comisarios.

La tratativa con Ciancimino y el silencio del ROS

En la narración de los oficiales de ROS de Carabineros, Mario Mori y Giuseppe De Donno, un momento clave que demuestra el interés de Borsellino por esa relación sería el encuentro que el juez tuvo con ambos el 25 de junio de 1992 en el cuartel Carini de Palermo. Pero Repici también desmanteló esa reconstrucción.

En primer lugar, es necesario recordar que, en esa fecha, ya se habían producido contactos entre los oficiales del ROS (Reparto Operativo Especial del Arma de Carabineros) y el alcalde mafioso de Palermo, Vito Ciancimino. Un contacto del que ya se había informado a los círculos políticos, pero no a la autoridad judicial (cosa contraria a los deberes de un oficial de la policía judicial, ndr).

Ambos "guardaron un silencio 'omertoso' sobre la reunión que tuvieron el 25 de junio, en secreto, con el juez Borsellino. Esa reunión fue pedida por él para tratar de entender si el capitán De Donno había sido el editor del documento anónimo que pasó a la historia como el documento 'Corvo bis', como dijo el entonces mariscal Canale, único testigo desinteresado del asunto. Lo cierto es que Mori y De Donno guardaron silencio sobre aquel encuentro durante años".

Los dos oficiales del ROS, continuó Repici, "guardaron silencio ante las autoridades judiciales, pero sobre todo guardaron silencio ante Paolo Borsellino acerca de las negociaciones iniciadas con Vito Ciancimino, emisario de Totò Riina y Bernardo Provenzano. ¿Por qué es tan relevante este tema? Por dos razones. La primera es que sabemos con certeza que Mori y De Donno no mantuvieron una confidencialidad similar con los representantes políticos, o más bien diría con los representantes del gobierno, porque nosotros sabemos, porque la entonces directora general de Asuntos Penales, que testificó ante los jueces, la doctora Liliana Ferraro, es decir, la magistrada que sucedió a Giovanni Falcone en el cargo después de la masacre de Capaci, y sabemos por la doctora Ferraro que el 28 de junio informó al doctor Borsellino, al encontrarse con él en el aeropuerto de Fiumicino, que se había enterado por el capitán de Donno, enviado por el coronel Mori, que los dos habían iniciado negociaciones con Vito Ciancimino".

Repici Borsellino no se ocupo de la relacion mafia 2

De la conversación con Ciancimino fueron informados el entonces presidente de la Comisión Parlamentaria Antimafia, Luciano Violante, y la entonces secretaria general de la presidencia del consejo, la abogada Fernanda Contri.

En varias entrevistas, Mori justificó recientemente su silencio ante la Fiscalía de Palermo porque no confiaban en el fiscal jefe Giammanco.

Pero ¿por qué no informar también de esta circunstancia a Borsellino? ¿Ni siquiera confiaban en él?

La lógica dicta que la respuesta debe buscarse en la posible reacción del juez.

"Cuál habría sido la reacción de un magistrado, y más aún de Paolo Borsellino, ante los carabineros que le dicen: 'ya sabe, para resolver el problema del muro contra muro (estas fueron las palabras utilizadas por Mario Mori en una declaración en Florencia, ndr) ¿quiere que intentemos llegar a un acuerdo? Los invito a responder. ¿Cuál habría sido la respuesta de Paolo Borsellino ante una propuesta de acuerdo con Totò Rina y Bernardo Provenzano?". Según el abogado de Salvatore Borsellino, a estas sencillas preguntas sólo hay una respuesta: "Mori y De Donno guardaron silencio ante las autoridades judiciales, porque su comportamiento era difícil de justificar", así como "el silencio mantenido hacia Paolo Borsellino". Hay que recordar también que "la cuestión de las licitaciones públicas obtenidas por la mafia no sería planteada como causa hipotética de la masacre de via D'Amelio hasta 1997".

Las palabras de Salvatore Borsellino

Salvatore Borsellino, hermano del juez, testificó a través de un enlace de vídeo y dijo que "después de la masacre de Capaci, Paolo sabía que le iba a tocar a él, estaba absolutamente seguro de ello. Hasta tal punto que intentó distanciar emocionalmente a sus hijos para obligarlos a que se acostumbren a su ausencia. Hablé con él por teléfono el viernes anterior a la masacre para pedirle que abandonara Palermo -recordó- y se enojó y me dijo: 'Nunca aceptaré huir, mantendré el juramento hecho al Estado hasta el final'. Mi hermano era muy reservado en todo lo referido a su trabajo". El hermano de Borsellino también habló de la agenda roja, que desapareció el 19 de julio de 1992. "Vi la agenda varias veces, incluso la última vez que nos vimos, en Nochevieja del '92. La guardaba celosamente, también la escondía de su familia: una vez en Puglia, cuando salía del hotel, se dio cuenta de que no lo tenía consigo, se agitó mucho y se apresuró a volver a buscarla. Nunca lo vi -añadió- hacerlo directamente, pero sé que siempre escribía en la agenda roja, anotaba todo lo que no podía ser verbalizado y tenía relación con sus investigaciones".

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Borsellino buscaba información sobre la masacre de Capaci

Pero ¿cuáles fueron las ideas fijas de Borsellino en los últimos días de su vida? Se sabe que en ese período recogió los testimonios de los colaboradores de justicia Gaspare Mutolo y Leonardo Messina, pero su obsesión era la búsqueda de la verdad sobre la muerte de Giovanni Falcone. Sobre este punto, Repici recordó otro testimonio, el del magistrado Davide Monti. Se ha establecido que se reunió con Borsellino el día antes de la masacre de via D'Amelio. Monti declaró como testigo en el juicio Borsellino Bis y relató una reunión que tuvo lugar alrededor de las 20 horas en Palermo en la que se discutieron tres circunstancias relevantes: "La primera -dijo Repici- es que efectivamente en la fiscalía de Palermo en ese momento se había producido una ruptura de la que se responsabilizó al fiscal Giammanco, al que se le atribuía no sólo una mala gestión general de la oficina, sino también el trato persecutorio que Giammanco le había reservado al entonces fiscal adjunto Giovanni Falcone, durante los últimos dos años de su estancia en la fiscalía de Palermo".

En la reunión con Monti, Borsellino también dijo que Giammanco había "obligado esencialmente" a Falcone "a abandonar la fiscalía de Palermo y que había seguido dirigiendo la fiscalía de Palermo de una manera que no apreciaba".

Pero en lugar de llegar a un enfrentamiento, Borsellino intentó alcanzar "resultados útiles y explicó que lo más importante para él en ese momento era buscar elementos de reconstrucción de la masacre de Capaci".

Este es un hecho que excluye definitivamente la sorprendente hipótesis según la cual Borsellino se habría ocupado del expediente de las licitaciones públicas de la mafia con "ardiente interés".

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El testimonio de Agnese Borsellino

Repici recordó también otros elementos, como el testimonio de Agnese Borsellino, viuda del juez asesinado en la masacre de via D'Amelio. Sólo en el 2009 sintió que era su deber informar a los magistrados, en quienes confiaba, de todo lo que su marido Paolo Borsellino le había confiado antes de su muerte. Porque, explicó Repici, después de la masacre "su principal preocupación era proteger la seguridad de sus hijos".

¿Qué dijo? Que su marido le habló de una "tratativa en curso entre partes desleales del Estado y Cosa Nostra", pero no sólo eso. Habló de Castel Utveggio, así como de Antonio Subranni, que era 'punciutu' y del aire de muerte que se respiraba en el Palacio del Viminale. "Supimos muchas cosas por ella -dijo Repici- Los hijos de Borsellino, durante el proceso, dijeron que su madre era la persona más lúcida, entre los familiares de Paolo Borsellino, para contar esas cosas. Luego el doctor Diego Cavaliero informó también que había tenido conocimiento por Agnese Borsellino de la confidencia sobre el general Subranni que le había hecho Paolo Borsellino y precisó cuál era el significado de las palabras de Agnese Borsellino" o "que Paolo Borsellino había considerado que estaba seguro de la veracidad de esas palabras".

Elementos externos a Cosa Nostra

Otro de los temas abordados en la declaración, que en la parte final fue reservada, el abogado también habló de la existencia de personas que participaron con Cosa Nostra en la ejecución de la masacre de via D'Amelio.

Según explicó Repici, existen "constataciones procesales, diría bastante sustanciales" que atestiguan la existencia de un diálogo entre miembros de la organización mafiosa y elementos externos.

Las conclusiones de los jueces fueron corroboradas por los testimonios de varios colaboradores de justicia como Antonino Giuffrè, principal mano derecha de Bernardo Provenzano y miembro de la Comisión de Cosa Nostra en cuanto jefe del distrito de Caccamo.

"Giuffrè -dijo Repici- informó que Cosa Nostra y Totò Riina en particular, y también Bernardo Provenzano, antes de continuar con las masacres de 1992, llevaron a cabo lo que él definió como 'encuestas', es decir, interlocuciones, en entornos que definió en diferentes tipologías: entornos empresariales, entornos políticos y entornos masónicos; con los que Cosa Nostra discutió la utilidad y consecuencias que se derivarían de la realización de las masacres".

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"Al expresarse de esta manera -añadió el abogado- Giuffrè explicó que esa fase, digamos, esa estrategia de Cosa Nostra, la adhesión a proyectos de masacres, se inscribía en una necesidad de recomponer los equilibrios con los círculos de poder que con el colapso de la Primera República debían esencialmente reformularse".

Además de Giuffré, Salvatore Cancemi, regente del distrito de Porta Nuova, "hizo referencia a contactos con exponentes externos a Cosa Nostra. Incluso llegó a mencionar algunos nombres, como se sabe, indicando un proyecto sustancialmente político" que incluía la identificación de "otros interlocutores con los que podamos convivir felizmente".

Y también está Giovanni Brusca, que supo por el propio Salvatore Riina de la existencia de "interlocutores externos" a los que había "dirigido solicitudes para negociar un nuevo contrato de convivencia entre Cosa Nostra y las esferas de poder: el llamado papello".

También fue de incisiva importancia el testimonio de Gaspare Spatuzza, el asesino de confianza de los Graviano, que denunció la "presencia de un sujeto externo" en el garaje donde se llenó de TNT el Fiat 126 utilizado en la masacre de via D'Amelio.

Spatuzza quien, como dijo Repici, "hizo en forma dubitativa" el reconocimiento ordenado por la autoridad judicial al señalar a una persona que era el entonces subdirector del SISDE de Palermo. Un asunto cerrado, que sin embargo permanece entre los documentos del proceso. Elementos que amplían el horizonte sobre el que la Comisión Antimafia debería realizar estudios en profundidad. Porque la búsqueda de la verdad no pasa por la fragmentación de los hechos, sino por una visión completa de 360°. Y este es un desafío que hay que afrontar.

Foto de portada: Reelaboración gráfica de Paolo Bassani

Foto 2: Paolo Borsellino © Imagoeconomica

Foto 3: Masacre de Capaci © Shobha

Foto 4: Agnese Piraino Leto Borsellino © Imagoeconomica

Foto 5: Salvatore Borsellino © Deb Foto

Repici: ''Borsellino non trattò rapporto mafia-appalti nelle ultime settimane di vita'' (antimafiaduemila.com)