Martes 16 Abril 2024

Se conocieron los fundamentos de la condena del exsenador de Forza Italia

El 13 de diciembre del 2022 pasó a ser definitiva la condena a seis años de prisión del exsenador y exsubsecretario del Interior de Forza Italia, Antonio D'Alì, acusado de concurso externo en asociación mafiosa en relaciones consolidadas con los Messina Denaro, padre e hijo.

Como se indica en las 24 páginas de los fundamentos de la sentencia de la Suprema Corte conocidos estos últimos días (presidente Stefano Morini y relator Filippo Casa) D'Alì "contribuyó al apoyo de Cosa Nostra poniendo a disposición sus recursos económicos y, posteriormente, su papel institucional de Senador de la República y Subsecretario de Estado en el Ministerio del Interior, habiendo obtenido apoyo electoral desde principios de los años 1990 y habiendo mantenido, a cambio del apoyo solicitado, relaciones directas o mediadas con destacados exponentes de la asociación, entre ellos como Matteo Messina Denaro, Vincenzo Virga, Francesco Pace, Antonino Birrittella y Tommaso Coppola".

Casación rechazó así el recurso presentado por el abogado del exsenador, Fabrizio Merluzzi, y aceptó, en cambio, la solicitud del fiscal general adjunto Simone Perrelli.

La sentencia apelada, que ahora se ha vuelto definitiva, señala que "D'Alì concluyó en 2001 (después de veinte años de disponibilidad hacia la asociación mafiosa) un pacto político-mafioso (otro más) con Cosa Nostra en virtud del cual la asociación le garantizaba el apoyo electoral que permitió que el acusado fuera elegido nuevamente para el Senado (elección que luego sirvió como punto de partida para la adquisición del cargo de Subsecretario del Ministerio del Interior)".

El exsenador, dice la Casación, "sin duda ha asumido compromisos serios y concretos en favor de la asociación mafiosa" al llevar a cabo un concurso externo "a favor de Cosa Nostra y sus máximos exponentes del calibre de Totò Riina y Matteo Messina Denaro" y así lo indica "su disposición estable, fiable, probada y de veinte años a disposición de Cosa Nostra".

Los fundamentos afirman que "no parece que D'Alì haya roto jamás sus relaciones" con la organización mafiosa y "ha revocado alguna vez su voluntad de actuar en favor de la asociación o de las personas que se confabularon con ella".

El asunto Calcestruzzi Ericina y las amenazas al prefecto Fulvio Sodano

D'Alì, dice el documento, "también ha realizado esfuerzos concretos para la asociación desde 2001, tratando de frustrar los esfuerzos de las instituciones para ayudar a Calcestruzzi Ericina (en beneficio de Cosa Nostra), amenazando y reprendiendo al prefecto Sodano para que deje de ayudar a Calcestruzzi Ericina, trabajar para la transferencia de Sodano (cuyas acciones a favor de Calcestruzzi Ericina no fueron del agrado de Cosa Nostra por un presagio de daño económico para la asociación), prometiendo intervenciones a favor de Pace para que recuperara la disponibilidad de bienes que le fueron incautados como parte de las medidas de prevención, demostrando su voluntad de intervenir en favor de las empresas de Coppola -aún a principios del 2006- a pesar de que estaba en prisión por mafia (aunque sólo más tarde esta voluntad se mostró prudentemente -no negada o revocada sino simplemente- pospuesta hasta que las 'aguas' se hayan 'calmado', es decir, cuando la atención -de la opinión pública y de las autoridades administrativas y judiciales- sobre Coppola haya disminuido)".

Las acusaciones reportadas por el Tribunal Supremo

Los jueces dicen en los motivos que el ex senador fue acusado de "haber vendido un terreno de su propiedad a Francesco Geraci (prestanombre de Salvatore Riina, por mandato expreso de Matteo Messina Denaro), devolviendo el precio recibido mediante la donación material de sumas en dinero en efectivo a miembros de la asociación criminal, contribuyendo así tanto al registro ficticio de los terrenos a sujetos mafiosos como al blanqueo de las sumas pagadas en concepto de pago del precio; de haber intervenido reiteradamente en organismos institucionales y oficinas públicas para obstaculizar o inhibir iniciativas en apoyo de empresas confiscadas o confiscadas a la mafia, incluida "Calcestruzzi Ericina", contribuyendo así a la expansión económica y al control del mercado del hormigón por parte de empresas vinculadas a miembros de la mafia; haber intervenido, a petición de representantes de la mafia, en los procedimientos administrativos relativos a licitaciones, obras públicas y financiación, contribuyendo así a reforzar el control de las actividades económicas por parte de Cosa Nostra, que se basó en este apoyo para tomar sus decisiones criminales-empresariales. A modo de ejemplo, en la acusación se menciona la formación de la comisión de licitación para la adjudicación del contrato para la construcción del teleférico de Erice, la evaluación de la idoneidad del alquiler del cuartel de los Carabineros de San Vito Lo Capo, el desembolso de la financiación relativa al pacto territorial de Trapani Norte y los suministros para la seguridad del puerto de Castellammare del Golfo".

Las acusaciones fueron impugnadas por la defensa de D'Alì, que había solicitado la anulación sin aplazamiento, pero los jueces decidieron de otra manera, cuestionando también los argumentos aportados por los abogados del exsenador.

Foto: Antimafia Duemila

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