Domingo 23 Junio 2024
Carta crítica de los estudiantes al profesor Visconti

Que, entrevistado por Il Foglio, pidió la prohibición de Di Matteo y Lodato

Más de medio centenar de estudiantes de diversas universidades, institutos y escuelas de Palermo y de varios puntos de Italia tomaron lápiz y papel para escribir una carta abierta al profesor palermitano Costantino Visconti, luego de la entrevista concedida por el jurista al diario Il Foglio en la que, de hecho, pide la "prohibición" del magistrado Nino Di Matteo y del periodista Saverio Lodato en la lista de invitados a las escuelas para hablar de la mafia, en un artículo que también habla de "tonterías antimafia".

En la carta abierta, que sigue circulando por los distintos institutos para obtener más firmas, los estudiantes dicen estar "muy desconcertados" por las declaraciones del jurista. "Creemos que es realmente inadecuado de su parte, como profesor de Derecho Penal, pretender decirnos qué podemos y qué no podemos hacer, a quién podemos y a quién no podemos invitar a nuestros espacios y, sobre todo, qué historia de la mafia es la que debemos conocer", continúan diciendo los estudiantes.

Y luego nuevamente en otro pasaje, tras recordar la existencia de la Tratativa Estado-mafia, agregan: "Esta carta es para hacerle saber, profesor, que los jóvenes y los estudiantes conocen la historia, la verdadera historia, incómoda y fastidiosa: no la historia que se nos sirve con conceptos retóricos y abstractos de 'legalidad', o con pasarelas institucionales dentro de nuestras escuelas y universidades. Por eso -continúan- queremos escuchar y confrontar a magistrados como Nino Di Matteo, que se ocupó de decenas y decenas de juicios, y a periodistas como Saverio Lodato, a quien el propio Giovanni Falcone le habló de esas 'mentes refinadas' inmediatamente después del fallido ataque en Addaura en 1989. Su deseo de descalificarlos a los ojos de los estudiantes nos parece un intento de gran bajeza moral. En todo caso, tenga la seguridad, profesor, de que en nuestros espacios seguiremos movilizando nuestra conciencia y nuestro pensamiento crítico, independientemente del pensamiento de otros profesores, directores de escuela, rectores o jefes de departamento que puedan pensar como usted. Y lo haremos defendiendo nuestro derecho a desarrollar nuestras ideas y a invitar a las personas que para nosotros representan verdaderamente ese 'Estado' en el cual queremos confiar. Como jóvenes seguiremos hablando de estos temas y creando espacios de discusión. Si para usted, profesor Visconti, esto se llama ''tonterías antimafia'', nosotros las reivindicamos plenamente".

Las palabras de Sebastiano Ardita

La carta de tantos jóvenes estudiantes que reivindican su derecho a formarse escuchando las enseñanzas de Nino Di Matteo y Saverio Lodato no es solo un himno a la democracia, el pluralismo y la libertad, sino que representa mucho más. En la base de su protesta está ciertamente la personalidad y el valor de las personas de las que pretenden aprender y formarse: el magistrado italiano que expone su vida desde hace muchos años; y el periodista que con algunos pocos más, hizo historia en la redacción de la crónica antimafia.

Pero detrás de esa protesta hay algo más. Ellos reivindican el hecho de poder perseguir siempre la verdad y la justicia, hasta el final, sin censuras ni conformismos, guiados únicamente por el deseo de saber y por la conciencia de las dificultades encontradas para conocer todas las verdades, incluso las más incómodas. Lejos de representar una práctica de conspiración, la necesidad de saber tiene su fundamento en ser personalidades libres, que desean enfrentarse a la realidad sin pantallas, que no creen que la historia deba ser escrita siempre por los más fuertes o por los vencedores. La necesidad de saber pertenece a aquellos que quieren saber, comprender y decidir sólo con su propia cabeza.

Este grito de libertad representa un acto más de valentía y determinación de estos jóvenes que se une a los valores que ya han demostrado que saben comunicar sin miedo en las universidades, en los medios de comunicación y en las plazas. Es prueba de un compromiso social alejado de las convenciones y condescendencias interesadas de quienes piensan sólo en sus propios intereses y en hacer carrera sin molestar a los poderosos. Representa la proyección de un compromiso auténtico y desinteresado -cada vez menos recurrente hoy en día- y es, por tanto, una advertencia para todos nosotros, especialmente para los que tenemos responsabilidades públicas, para que cumplamos con nuestro deber hasta el final, sin doblar nunca la espalda. Es una esperanza real, mucho más que una gota en el desierto, en una sociedad donde cada vez menos personas están dispuestas a arriesgar algo para defender ideas. Hay que darles las gracias a estos jóvenes por la lección de Libertad y Coraje, y por la esperanza que su compromiso infunde en todos nosotros. Forman adultos, mientras fingen ser formados.

Foto: © Deb Photo
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