Sábado 2 Marzo 2024

A 50 años del golpe de Estado, una vigilia por la democracia

Ya es hora de cerrar el capítulo de la dictadura. Hace 50 años venimos hablando de lo mismo, de forma persistente. Todos estamos cansados de repetir y repetir el mantra de la memoria, la justicia y la verdad.

¿Cuándo se va a terminar todo esto? Ya es demasiado.

Y es que hace décadas, las familias siguen las pistas de los desaparecidos, para intentar encontrar respuestas que insistentemente les son negadas.

Hace 28 años miles y miles marchan en silencio, para reclamar que aparezcan todos los que no sabemos dónde están, que la verdad se sepa y que la justicia haga su parte.

Desde siempre, la justicia pone todos los palos en las ruedas que puede, que inventa, que encuentra, para que los responsables institucionales sigan zafando de la cárcel y teniendo sus vidas cómodas, como les fue prometido a la salida de la dictadura.

La noche del 26 de junio de 2023 tuvo un poco de ese silencio. Políticos de todos los sectores, dejaron de lado sus “diferencias” para dar un mensaje de que, en el fondo, están más unidos que cualquier discurso.

Los encargados de eventos del Palacio Legislativo organizaron un “aniversario” por los 50 años del golpe de Estado, cuando figuras como Wilson Ferreira, Enrique Rodríguez y Amílcar Vasconcellos, dieron fuertes discursos en sus últimos momentos dentro del Parlamento, antes de tener que escapar de los militares. Con menos pompa que cámaras, senadores y diputados junto a figuras ministeriales, los expresidentes postdictadura y el presidente actual, se reunieron en el Salón de los Pasos Perdidos para ver un audiovisual, cantar el himno junto a un coro y sonreír para las fotos.

Al respecto, la senadora frenteamplista Liliam Kechichian dijo a Antimafia Dos Mil: “Hay algunos síntomas, desde nuestro punto de vista, que nos preocupan, de cierto debilitamiento del funcionamiento institucional, más que de la democracia. Pero hoy es un día para pensar todos juntos en nunca más dictadura”. Sobre los desaparecidos, dijo: “Esa es una herida abierta. Solamente con hablar y mirarle los ojos a muchos de los familiares que siguen buscando te das cuenta que es una herida abierta, que nunca se va a dar vuelta la página sin que eso esté culminado. Se están dando pasos, todos querríamos que fueran más importantes. En estas horas todos estamos conmovidos, esperando el resultado de lo que sería el esqueleto de una mujer encontrado en el Batallón 14, que parece confirmar que ha sido un cementerio clandestino. Es decir, no solo detuvieron, no solo torturaron, no solo mataron, sino que enterraron en predios del Estado a esos militantes. Hasta que esa etapa no se cierre, no habrá final a esta historia”.

También habló sobre el discurso de Julio María Sanguinetti, contrario al que acababa de proferir la senadora: “Sobre su interpretación histórica tuvimos, tenemos y creo que seguiremos teniendo miradas absolutamente distintas. Las de estas últimas horas en donde él dice que el Partido Colorado cumplió el papel que debía cumplir cuando el principal golpista fue un presidente elegido por el Partido Colorado, huelgan las palabras”.

El abrazo de las velas

Al salir del monumental edificio, nos recibió un abrazo de velas. Alrededor de todo el Palacio Legislativo fueron colocadas dos hileras de bidones de agua, que contenían velas encendidas, como un recordatorio, un homenaje y una vigilia, por la democracia.

Encendiendo luces por la democracia 2

Allí, gente de todos los estratos sociales, sectores políticos, estudiantes, obreros, infancias, adolescencias, militantes sociales, expresos y familiares de desaparecidos, entre tantos otros, acompañaron el momento, encendiendo velas y arrimando carteles contra el golpe de Estado.

Ignacio Errandonea, integrante de Madres y Familiares de Uruguayos Detenidos Desaparecidos, recordó a Antimafia Dos Mil “las secuelas que nos dejó el terrorismo de Estado”, que “son nuestros familiares que al día de hoy siguen desaparecidos”. “Se mueven muchos sentimientos, encontrados”, porque están “esperando la identificación de uno de nuestros familiares”.

Sabemos que están todos, y que los tenemos que encontrar. Y nuestro compromiso es que los vamos a encontrar.

No entendemos cómo desde la Presidencia, de las más altas autoridades, no se le exija a las Fuerzas Armadas que digan dónde están nuestros familiares.

También apoyó el acto que acababa de acontecer adentro, donde se reunieron los expresidentes, “porque debemos reivindicar la democracia y jurarnos como ciudadanos ‘nunca más terrorismo de Estado’”.

Mientras algunos “festejan” la “democracia”, otros siguen llorando a sus familiares asesinados y desaparecidos por el Estado. El mismo Estado que les da la espalda, que vota leyes para privilegiar y resarcir a los represores, y que 50 años después, juega a decir que la democracia es fuerte, que es positivo que los amigos de los dictadores hablen de democracia, y que hay que dar vuelta la página.

Fotos: Antimafia Doos Mil.