Domingo 23 Junio 2024

El desvío de las investigaciones en el caso Impastato, las palabras de Agnese Borsellino y la Tratativa Estado-mafia

El general Antonio Subranni ha muerto. Tenía 91 años. No fue la familia quien lo comunicó hoy (aunque el fallecimiento se produjo hace unos días), sino el líder de Forza Italia en el Senado. Lo hizo en forma delirante, en un intento de mistificar la realidad y reescribir la historia, lanzando acusaciones contra quienes tuvieron la osadía de llevarlo a juicio.

"El general Antonio Subranni falleció en los últimos días, luego de años de sufrimiento. Quiero expresar mi cercanía a su esposa, a su hija Danila y a toda la familia. Durante años sufrió un proceso injusto por parte de la justicia de Palermo que acabó con una absolución que tal vez llegó demasiado tarde. Y estoy seguro de que su cuerpo también sufrió las consecuencias de esta injusta agresión judicial", afirmó, refiriéndose al juicio sobre la Tratativa Estado-mafia en el cual terminó absuelto por la sentencia de Casación "por no haber cometido el hecho", al igual que los demás oficiales, Mario Mori y Giuseppe De Donno.

Luego Maurizio Gasparri continuó: "Pido disculpas a la familia si rompo su admirable confidencialidad. Pero creo que alguien que haya conocido los acontecimientos italianos debería honrar públicamente al general Subranni, su memoria y su ejemplo. Siempre he apoyado su acción, su trabajo e incluso durante el proceso judicial siempre he afirmado su honestidad, que las sentencias confirmaron demasiado tarde. Hoy hay alguien que llora de dolor mientras que algún otro quizá tenga que llorar de vergüenza".

Evidentemente, en su delirio habitual, Gasparri intenta reescribir la historia del ex comandante del ROS (Reparto Operativo Especial del Arma de Carabineros), pintándolo como un héroe a pesar de haber acabado en el centro de varios hechos judiciales que, con el debido respeto a la muerte, vale la pena recordar.

Y no nos referimos sólo al diálogo que los oficiales del ROS iniciaron con Vito Ciancimino en los meses que separaron la masacre de Capaci de la de via D'Amelio, preguntando al alcalde mafioso de Palermo por qué había un "muro contra muro" entre Cosa Nostra y el Estado.

Tenemos que empezar desde lejos. De mayo de 1978 y de los acontecimientos que rodearon las investigaciones sobre la muerte de Peppino Impastato, activista, político y periodista asesinado en Cinisi en la noche del 8 al 9 de mayo.

Durante mucho tiempo se intentó hacer creer que se trataba de un terrorista que saltó por los aires cuando intentaba volar el ferrocarril. No fue así. Fue un asesinato mafioso y durante años se llevó a cabo un desvío de las investigaciones para evitar llegar a esta verdad.

La evidencia está en los documentos y en los testimonios.

Y es un hecho que, desde que se descubrió del cuerpo, la policía no tuvo en cuenta la pista mafiosa.

En verdadera memoria del general Antonio Subranni fallecido 2

Desvío de las investigaciones en el caso Impastato

En el 2000, la Comisión Parlamentaria Antimafia, presidida por Beppe Lumia, aprobó por unanimidad un informe que decía lo siguiente: "Giuseppe Impastato desafió a la mafia en un territorio en el que había un sistema de relaciones entre segmentos del aparato estatal y mafiosos con mucho poder; un sistema de relaciones que, en aquellos años, también se puede encontrar en otros territorios, encaminado, a menudo de forma ilusoria, a la captura confidencial de algunos jefes mafiosos, a la contribución que esas relaciones podrían dar a algunas líneas de investigación o, en todo caso , a una convivencia pacífica para un tranquilo control de la zona".

"También es muy probable -prosigue el informe- que Badalamenti tuviera relaciones confidenciales con los carabineros de alto nivel, dada la estatura delictiva del jefe de la mafia de Cinisi. El capítulo sobre la relación entre mafiosos y fuerzas del orden aún está por escribirse. Y cuando esté escrito, se podrá ver que está lleno de jefes mafiosos muy conocidos que, a los ojos de la mafia quieren aparecer como los más feroces oponentes de la 'policía' pero que en realidad negocian, hacen acuerdos y pactos con las fuerzas del orden. Un doble juego. Durante un largo período histórico, la práctica de las relaciones confidenciales entre carabineros y policías con mafiosos fue un hecho, es más, fue el corazón de lo que hoy se llaman "entrevistas de investigación".

La fiscalía de Palermo realizó una importante actividad investigativa sobre el desvío y en el 2018 el juez de instrucción de Palermo, Walter Turturici, decretó el sobreseimiento de Subranni por prescripción.

En su contra estaba pendiente una acusación de complicidad.

Y en los motivos del juez instructor se certificó el "contexto de graves omisiones y evidentes anomalías investigativas" respecto al delito. Y en referencia a Subranni, el juez destacó cómo "a priori, incomprensible, injustificada y apresuradamente se excluyó la pista mafiosa".

La verdad procesal sobre la muerte de Peppino, después de tres investigaciones, llegó en el 2001 con la condena a 30 años de prisión para Vito Palazzolo, autor material del crimen, y en el 2002 con cadena perpetua para el jefe Gaetano Badalamenti, el que dio la orden.

En verdadera memoria del general Antonio Subranni fallecido 3

Las palabras de Agnese Borsellino

Gasparri, como muchos detractores del juicio sobre la Tratativa Estado-Mafia, en su reconstrucción olvida lo declarado por Agnese Piraino Leto, esposa del juez Paolo Borsellino.

Ante los magistrados de Caltanissetta, cuando declaró en el 2009 y 2010, reveló las confidencias que su marido le había hecho en junio de 1992: "Mi marido me dijo textualmente que 'hubo una conversación entre la mafia y partes infieles del Estado'. Me dijo esto a mediados de junio de 1992. En ese mismo período me dijo que había visto a la 'mafia en vivo', hablándome también en ese caso de la contigüidad entre la mafia y partes del aparato estatal italiano. En esa misma época cerraba siempre las contraventanas del dormitorio de la casa, temiendo ser visto desde Castello Utveggio. Me dijo: 'Nos pueden ver en casa'". Y luego agregó: "Me dijo que general Subranni era 'punciuto' (lo cual significa estar afiliado a Cosa Nostra, ndr). Recuerdo que cuando me lo dijo estaba estupefacto, pero agrego que me lo dijo con un tono absolutamente seguro. No me dijo quién se lo dijo. Me dijo, sin embargo, que cuando le dijeron se había puesto tan enfermo que había vomitado. Para él, de hecho, los carabineros eran intocables".

Esta terrible acusación fue enérgicamente rechazada por Subranni quien, en su momento, en una entrevista al Corriere della Sera, arremetió con palabras vergonzosas contra Agnese Borsellino, afirmando que era necesario dar poca credibilidad a sus declaraciones porque "ella no goza de buena salud. Tal vez tenga Alzheimer, no sé cuándo empezó".

Para el senador Gasparri ¿el general Subranni también fue heroico en esta ocasión? Tal vez.

Lo cierto es que cuando los hijos de Borsellino, Lucia y Manfredi, declararon en el juicio de Borsellino quater, dijeron que su madre era la persona más lúcida entre los familiares de Paolo Borsellino para contar esas cosas. Y posteriormente otro testigo, el magistrado Diego Cavaliero, informó que había sabido por Agnese Borsellino de la confidencia sobre el general Subranni que le había hecho Paolo Borsellino.

Estas declaraciones de la señora Piraino Leto hicieron que el ex comandante del ROS fuera investigado por concurso externo en asociación mafiosa. Una investigación que acabó en el 2012 con el archivo de las actuaciones.

He aquí los hechos que quedan más allá de las absoluciones, los archivos o las prescripciones. Y ciertamente no nos avergonzamos de recordarlos. Sin perjuicio del respeto frente a la muerte, no se puede cancelar la memoria.

Diseño de portada: Paolo Bassani

Foto 3: © Imagoeconomica