Miércoles 17 Abril 2024

No sé si tendrán algún remordimiento, o si tendrán alguna fibra íntima de sensibilidad

Lo que está sucediendo en nuestro país no es algo que este afectando a un sector de la sociedad, sino, que está abarcando amplios espectros, porque cuando más del 50% de la población está en situación de pobreza nos da la pauta de la grave situación que se vive a todo nivel. No podemos soslayar el índice de indigencia y que estas personas no tienen el problema de cómo van a pagar la escuela de sus hijos, medicamentos o alquileres ya que directamente no saben dónde van a dormir esta noche.

Sobre la gente que ya no está en condiciones de alquilar se ha hecho un relevamiento que muestra que terminan en la calle, con un rumbo absolutamente incierto y, de acuerdo a las políticas actuales les será prácticamente imposible revertir su situación.

Hace una semana atrás, Horacio Muñoz de Toro le hacia un ping pong de preguntas al Diputado Carlos del Frade en dónde nos hablaba sobre la paralización de la obra pública y que como consecuencia, deja a 750.000 personas sin trabajo. Gerardo Fernández, referente de pymes constructoras, declaró que nación cesó los pagos, lo que hizo frenar el 100% de la obra pública calculándose que alrededor de 3.000 pymes son las que están enroladas en el rubro de la construcción.

La industria de la construcción es uno de los elementos que tienen un efecto de dispersión del trabajo muy grande ya que toma a los distintos sectores que trabajan asociados a la construcción, entonces, no es simplemente la cantidad de empresas que quedan fuera de la perspectiva de seguir trabajando, sino, a todos los que va a arrastrar ese impedimento y la cantidad de gente que viene enganchada y que tiene un efecto multiplicador.

Si miramos un poco hacia los costados, vemos que tenemos a los trenes en paro, la sanidad en paro, la docencia que parece que no va a comenzar las clases ¿Y todo por qué? Por diferencias salariales, ni siquiera por discutir una recomposición por el aumento inflacionario.

Como una gran cosa, están anunciando que los jubilados para el mes de marzo van a cobrar un 30% de aumento. La inflación de diciembre fue del 25%, la de enero fue de 20.6% y la que se espera para febrero es más o menos parecida. Es decir, que el proceso inflacionario de 3 meses es de alrededor del 70% u 80%.

¿Qué bolsillo aguanta un sacudón de esa naturaleza?

En el caso de los jubilados el PAMI redujo el porcentual de cobertura, pero además, los medicamentos aumentaron alrededor del 83%... los mayores consumidores de medicamentos son los que están en la tercera edad ¿Con qué solventan estos incrementos? Lo que perciben no alcanza ni para cubrir las necesidades mínimas.

A pesar de que nos imaginábamos y señalábamos en nuestro programa de radio y por aquí las situaciones por las que íbamos a atravesar, nunca pensé que llegaríamos a tanto, me encuentro amargado ya que no sabemos hasta dónde podemos llegar ya que la inflación no se detiene y eso significa que el desfase, es cada vez mayor en la capacidad de consumo. Tampoco creí que se pudiera llegar al nivel de que se quiten los subsidios a los remedios oncológicos y que se bajen los subsidios para los discapacitados. Estas son cosas que no tienen el más mínimo sentido de humanidad.

No me gusta decirlo, pero parecería ser que los que organizan todo esto fueran bichos sin sangre, no sé si tendrán algún remordimiento o si tendrán alguna fibra íntima de sensibilidad. La semana pasada mirando la marcha de los jubilados, pensaba, que cualquier sociedad que se precie de tal, lo primero que tiene que cuidar es a los niños y a sus ancianos. Acá, aparentaría ser, que es al revés, ya que no sabemos si los niños van a tener clases y si lo hacen, muchos de ellos, no podrán tener los útiles escolares necesarios debido a la situación que atraviesan sus padres y, recordemos también, que muchos de esos niños concurrían también a la escuela porque recibían asistencia en el comedor escolar, como corolario, nuestros mayores no tienen ni para comer ni para tomar un medicamento.

Realmente no existe ni una sola medida que haya sido a favor de la clase más debilitada y que pueda dar un poco de oxígeno a los que más lo necesitan. La CGT ya está preparando un paro, el rumor social es realmente complicado, el descontento se nota a todo nivel.

Yo diría que las perspectivas son preocupantes y dolorosas, pero todavía hay gente, que está dispuesta a afrontar la situación y desde acá, queremos hacer un llamado a la convocatoria del 212 aniversario de la creación de la bandera nacional.

Ni una sola medida a favor de la clase mas debilitada 2

Nosotros queremos hacernos eco de esta marcha, primero, porque volvemos a revalorizar cuestiones que parecerían ser en el marco de esta dinámica horrorosa que estamos viviendo parecen olvidadas, pero recordar la bandera es recordarnos a nosotros mismos y revalorar la soberanía porque hace unos días, estuvo en muestras Malvinas, el canciller de Gran Bretaña, David Cameron -PIRATA- y la Argentina en vez de hacer un repudio fervoroso no solo expresó pavadas al respecto sino, que la impresentable titular del Ministerio de Relaciones Exteriores, Diana Mondino, irónicamente agradeció su visita y expreso "Estaremos felices de recibirlo, en una próxima ocasión, también en Buenos Aires.

(*) Extraído de humanidadadondevas.com

Foto: Ricardo Diaz