Miércoles 17 Abril 2024

Montevideo, Uruguay, fue escenario de una movilización de resistencia

“Es ahora o nunca”

El caso de Julian Assange es, definitivamente, una de las injusticias más simbólicas de estos tiempos. Un periodista, un activista secuestrado y torturado durante años por revelar los crímenes de guerra del Ejercito de los Estados Unidos -entre otros tantos secretos indecibles del poder devenido en un sistema criminal que destruye naciones y culturas enteras a su paso-, enfrenta la última instancia de un juicio que pretende extraditarlo a los Estados Unidos donde lo espera una condena a 175 años de prisión. Condena que debe interpretarse como una sentencia a muerte. En ese marco hubo a nivel mundial una movilización generalizada de rotundo apoyo a Assange, y en Uruguay, personas que tienen conciencia de uno de los atropellos mas descarados del poder para con el periodismo libre, lo expresaron con su presencia en una de las plazas de la capital, en simultáneo a otras convocatorias.

Por ejemplo, miles de personas se concentraron frente a las puertas de la Corte Real de Justicia en Londres, donde el destino de Assange será debatido en dos jornadas (20 y 21 de febrero). La convocatoria organizada por su abogada y esposa, Stella Morris, tuvo replicas en un sinnúmero de ciudades de todo el mundo. Ciudades como Los Angeles, New York, Buenos Aires, Sao Paulo, Rio de Janeiro, Berlín, Múnich, México, Paris, Roma y Milán, por nombrar solo algunas.

En Montevideo la concentración tuvo lugar en la Plaza Libertad, y fue liderada por la abogada Graciela Pereyra, representante de Free Assange Wave en Uruguay. La abogada brevemente explicó la situación legal de Assange, que “entre hoy y mañana enfrentara dos audiencias donde él pide poder apelar la extradición”. También recalcó que “por primera vez el gobierno australiano pidió que Assange sea devuelto a Australia”, país de donde es originario.

Si la corte londinense diera lugar a la extradición, la defensa del fundador de Wikileaks apelaría ante el Tribunal Europeo de Derechos Humanos, lugar donde -según distintos trascendidos-, los tentáculos de los Estados Unidos no tendrían tanta influencia.

La convocatoria en Montevideo -aunque de poca participación- sirvió para visibilizar la resistencia de un periodista que arriesgo todo por la verdad y la libertad para contarla.

En estos tiempos tumultuosos, donde el fascismo ocupa espacios institucionales, lograr la libertad de Julian Assange es una batalla por nuestra propia libertad.

Es ahora o nunca.

Foto: Antimafia Dos Mil