Jueves 23 Mayo 2024

Charla en la UDELAR “Silencios que ensordecen: hablemos de Palestina”

Cada vez son más las personas, en particular los jóvenes, que alrededor del mundo reclaman el cese al fuego inmediato en Gaza y frenar el genocidio en curso que Israel está cometiendo contra el pueblo palestino. Así como pasó en las décadas del 60 y del 70 en torno a la guerra de Vietnam que llevó a miles de jóvenes de todos los continentes a despertar a la vida política, ahora está sucediendo lo mismo. Con está reflexión abrió el espacio el ingeniero Gregory Randall durante una charla convocada por la Asociación de Docentes de la Universidad de la República (ADUR), realizada el 11 de abril en la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación (FHCE). El moderador fue precisamente Randall, profesor universitario, en representación de ADUR, y estuvo acompañado por los expositores Gerardo Leibner, historiador uruguayo-israelí, radicado en Israel, y María Landi, profesora universitaria e integrante de la Coordinación por Palestina en Uruguay.

“Silencios que ensordecen: hablemos de Palestina”, es el nombre que centralizó este encuentro en el que a sala llena se debatió e incluso se interpeló a los propios profesores, como representantes de la Universidad, a que tomaran acciones para cortar relaciones y hacer un boicot contra Israel.

La posición de ADUR es clara: condenan acciones contra los civiles, denuncian el genocidio y exigen liberación de rehenes. Denuncian la masacre de más de 30 mil personas y de quienes llevan ayuda humanitaria. Y señalan especialmente el uso del hambre como arma de guerra. Además, reivindican la autodeterminación del pueblo palestino, y piden a Uruguay que tome un "posicionamiento firme" ante esta situación.

“A título personal”, esta vez, Randall alertó sobre una “ola de racismo en el mundo”, la cual “alimentó el holocausto”, y “no contempló al pueblo palestino a la hora de dar una solución al pueblo judío”. También sostuvo que el nacionalismo es otro aspecto fuertemente vinculado al “horror que se vive a nivel mundial”, y ambos como componentes del “odio como forma de expresión de nuestras diferencias”.

María Landi: “Gaza como era, ha dejado de existir”

María Landi presentó muchísima información actualizada acerca de la realidad palestina y la situación critica que viven los sobrevivientes en este preciso momento. En un marco histórico resaltó que ese pueblo es un pueblo originario, al cual “exterminamos para ocupar su lugar”. E inmediatamente hizo una comparación con los pueblos originarios de este continente y los procesos de exterminio que atravesaron ante el invasor europeo. Casualmente -o no-, la charla se dio el mismo día que se recuerdan casi 200 años de que el Estado uruguayo intentara realizar el genocidio del pueblo charrúa, para de esa forma, asentar las bases de la República.

“Se les robó su relato, no solo su tierra”, dijo Landi y destacó la importancia de “darles la palabra a las y los palestinos, no solo hablar en su nombre”, porque lo hacemos desde una mirada colonialista, sin conocer realmente qué es lo que viven como pueblo. Para ellas y ellos, “es Palestina ocupada, no importa si en el 48 o en el 67. Esto ven ellos”, sentenció.

“No voy a hablar de conflicto, guerra, dos partes, terrorismo de Hamas y menos del terrorismo palestino. No voy a decir que el problema es Netanyahu o el actual gobierno extremista y fascista de Israel. No quiero que hagamos análisis de las perspectivas”, prosiguió, afirmando que “en el centro tiene que estar la gente”.

“Gaza como era, ha dejado de existir”, sentenció.

Ante los más de 160 periodistas asesinados en los últimos seis meses refirió: “Todavía no vi ni una sola declaración de APU. No sé qué están esperando para pronunciarse”. Inmediatamente llamó la atención además sobre la participación que tuvo Uruguay, junto con Guatemala, que impulsaron la votación para hacer la partición de Palestina y que se instalara allí el nuevo Estado colonial.

“La colonización sionista arrancó así: queremos la tierra pero no queremos a la gente que está ahí. Como todo régimen colonial, es racista y supremacista”, indicó Landi, para quien la situación posiciona a “un pueblo originario contra una potencia colonialista”.

Para la activista, está claro que “las vidas palestinas no tienen el mismo valor que las vidas israelíes o europeas”.

Entre la gran cantidad de datos, todos terribles, aportó que desde el 7 de octubre de 2023, el ejército de Israel ha utilizado 250 mil toneladas de bombas, “equivalentes a dos bombas atómicas” contra 2.5 millones de personas que se encuentran “encerradas en el ghetto de Gaza”. Y para los ataques, se utiliza inteligencia artificial, cuyos programas de aniquilamiento llevan nombres como “Evangelio” o “Dónde está papá”.

Y parafraseando a James Elmer, dijo: “Esto es una guerra contra la niñez de Gaza”.

También citó a otro autor, el médico canadiense Gabor Maté, quien habría dicho que "lo peor que se pueda decir de Hamas, multiplíquenlo por mil, y ni aún así se acercará" a lo que aplica el régimen de Israel.

En ese sentido, y entrando en el tema de “Hamas y la resistencia palestina”, sostuvo la necesidad de “poner en contexto” y “perspectiva” los hechos del 7 de octubre.

“El problema no es Hamas, es el pretexto, que siempre necesita Israel para deslegitimar la lucha del pueblo palestino. Es asunto del pueblo palestino. Hamas no es un grupo terrorista, es parte integral de la resistencia y del pueblo palestino”, señaló la docente, agregando que “la resistencia a la ocupación colonial no es terrorismo”.

“Según el derecho internacional humanitario, Israel como potencia ocupante, no tiene derecho a defenderse del pueblo al que ocupa y despoja, sino que al contrario, es responsable del bienestar y la seguridad del pueblo ocupado. Por el contrario -continuó-, la ONU ha reconocido varias resoluciones. El derecho de los pueblos sometidos a dominación colonial o extranjera, y a regímenes racistas, a luchar por todos los medios incluyendo las armas para liberarse”. Esto, explicó, se sustentaría en varias resoluciones de la ONU, como la 3103 de 1973, o la 3743 del año 1982.

"La guerra es el único lenguaje que Israel entiende (...). Cuando la gente pregunta donde está el Ghandi o el Mandela palestinos, siempre les digo lo mismo: está bajo tierra”, fueron sus palabras, tras las cuales finalizó su ponencia

Gerardo Leibner: “Sin presión internacional, esto no va a parar”

El historiador uruguayo-israelí, tuvo algunos matices con la expositora. Principalmente, quizás, porque aunque nació en Uruguay, a los 11 años se fue a vivir a Israel y obtuvo su segunda ciudadanía. Allí, en un edificio construido por palestinos “hijos o nietos de los gazatíes desplazados en 1948, cuando Israel ocupó Gaza”, vive el historiador, en un barrio que hasta la colonización “era poblado árabe”.

“Tengo hijas y nietas que nacieron en Israel”, contó al público, para entrar en el contexto de su disertación y del punto de vista que estaba comenzando a exponer.

“Lo más urgente, lo más básico, que tiene que unir el clamor universal, es el alto al fuego y el ingreso urgente de ayuda humanitaria a Gaza, el retorno de los desplazados, la devolución de los presos, la reconstrucción de Gaza. En torno a ellos debería ser relativamente fácil unificar esfuerzos, porque eso es salvar cientos de miles de personas que en este momento están en peligro de vida”.

“No se sabe cuanta gente está debajo de los escombros y cuanta gente va a morir por las condiciones inhumanas a las que están sometidas”, agregó.

El académico, reconoció “la derrota de décadas de trabajo político e intelectual” llevada adelante durante 30 añosen Israel, lo que lo llevó a afimar que “sin presión externa, internacional, esto no va a parar”, ya que “no hay suficientes fuerzas humanitarias en Israel”.

Hay un “deterioro humano brutal por parte de los victimarios. Es espantoso ver gente como uno convertidos en fanáticos fascistas”.

“De ninguna manera ser solidarios con el pueblo palestino tiene algo que ver con antisemitismo, ni siquiera con antiisrael”. Y planteó uno de los matices que lo distancia del discuro de Landi: “Creo que sin la liberación del pueblo palestino no hay futuro para Israel”. “Se ha creado un pueblo judío israelí, aunque haya y sigue siendo un proyecto colonial, que tiene también su derecho de existencia. Pero no va a tener existencia mientras no recomponga y transforme radicalmente su relación con el pueblo árabe palestino”.

“Hay dos bandos en el sentido de que hay dos o tres generaciones de israelíes viviendo ahí, y no están vinculados a lo que pasó en la colonización”, opinó. Peró reconoció la amplia diferencia de fuerzas y de condiciones en las que se encuentran, donde indudablemente hay un oprimido y un opresor.

Y siguiendo en esa línea, llamó a “pelear por todos los derechos del pueblo palestino. Sin eso, van a haber muchos 7 de octubre”.

“Toda la humanidad va a ganar si el pueblo palestino va a obtener su libertad”.

“El gobierno de Israel está desarrollando una guerra genocida”, apuntó, y acusó a la gestión de Netanyahu -que por razones de política interna no tiene el apoyo de buena parte de la población-, de sostenerse en el poder prolongando una "guerra criminal”. Este gobierno “realiza provocaciones que no tienen ninguna sensatez”. “Es peligroso, puede desencadenar una guerra regional”. Y en este sentido denunció los bombardeos contra el Libano y del Consulado de Irán en Siria.

Existe una “actitud irresponsable en los círculos centrales del gobierno de Israel. Actitud cínica y aventurera de los gobernantes”.

Respecto a Hamas, apoyó el planteo de Landi de entender los “contextos, sin duda. Más de 15 años encerrados en una jaula al aire libre en Gaza, no se podía esperar que la resistencia echara flores”. Pero se distanció de la postura de la activista, asegurando que para él “Hamas es terrorista”. “Israel es terrorista de Estado. Pero eso no exime a Hamas” de ser terrorista.

“El principal motivador de lo del 7 de octubre fue Ariel Sharon”

“El principal motivador de lo del 7 de octubre fue Ariel Sharon”, dijo Leibner. “La estrategia de Sharon era retirarse de Gaza porque el costo era muy alto y para consolidar los muros de separación y recibir el aplauso internacional, reafirmando el proceso de colonización. Había que aislar a Gaza y convertirla en una cárcel a cielo abierto”.

“Los gobiernos de Netanyahu fortalecieron a Hamas para que este obtenga el apoyo de la población. Y decidió que la ANP (Autoridad Nacional Palestina, que es más moderada y es reconocida internacionalmente) dejara de pagar sueldos a los funcionarios públicos. Y pasan a depender de Hamas”. Todo esto, según Leibner, se hizo para no tener que negociar; es más fácil combatir a un grupo que se lo considera terrorista.

“Suceden dos cosas que explican el accionar extremo de Israel; la pérdida de inmunidad y confianza que había tenido y que intenta recobrar de la manera más espantosa posible (venganza, elemento irracional de la respuesta al 7 de octubre), y plan de limpieza étnica (cuando Israel ha podido ha desplazado poblaciones árabes de su lugar)”.

Foto: Antimafia Dos Mil