Miércoles 17 Abril 2024

El 5 de febrero el activista hubiera cumplido 41 años.

Durante años fue testigo de la vida en Gaza: "Si sólo por un minuto al día fuéramos todos palestinos esta masacre se hubiera evitado"

"¿Qué habrías dicho, escrito, gritado, Vittorio, hoy desde Gaza?". Así comienza la conmovedora carta escrita por Egidia Beretta, madre de Vittorio Arrigoni, activista, pacifista e histórico colaborador del diario Il Manifesto asesinado en Gaza en abril del 2011.

"Tus palabras poderosas, compasivas y oportunas para describir la masacre ya no se escuchan", escribió Beretta el 5 de febrero, fecha en la que Arrigoni hubiera cumplido 41 años. "Estoy intentando hacerlo yo, no en tu lugar, no tengo la capacidad, sino con mi conciencia de mujer que no puede permanecer en silencio".

"Gaza está desapareciendo. Los habitantes de Gaza están desapareciendo y no debido a desastres naturales. Lo que Israel viene haciendo desde hace tres meses es puro castigo colectivo. Para golpear a Hamás aniquila a toda una población asimilándola total e injustamente a Hamás. Entonces ya se hablaba de genocidio", recuerda la madre del activista. "Hoy en día, juristas internacionales, comentaristas locales y políticos discuten sobre este término. Yo también estoy hablando ahora de genocidio y creo que tengo todos los motivos para hacerlo, pero si este término es tan controvertido para muchos, entonces hablemos de lo que está ahí para que todos lo vean y llamémoslo masacre. Masacre deliberada de una población. Israel mata civiles en forma indiscriminada. ¿Cuántos hijos y cuántas mujeres, cuántos padres y madres?", pregunta Egidia Beretta. "Y si no mueren a causa de las bombas o de los francotiradores, mueren de hambre, sin cuidados, sin agua. Para cualquiera que tenga ojos para ver, oídos para oír y conciencia humana, está claro que esto no es derecho de defensa. Y si Hamás es terrorista porque ha matado y secuestrado a cientos de personas indefensas ¿cómo debemos llamar a Israel que está masacrando a miles y miles de personas indefensas?".

"Durante Plomo Fundido -la operación militar israelí que duró del 27 de diciembre del 2008 al 18 de enero de 2009- se dijo: 'Creo que es hora de que la opinión pública occidental asuma la responsabilidad de hacer algo para poner fin a la ocupación en Palestina, que el asedio de Gaza termine, y que masacres de este tipo no se repitan. Sí, hoy la opinión pública occidental se está moviendo lentamente, los políticos vacilantes se están moviendo, pero ¿dónde estaban todos durante estos años de ocupación, de colonización ilegal de Cisjordania, de abuso continuo de pastores y agricultores pacíficos, cuando los colonos quemaban y queman olivos, campos, destruían y destruyen casas mientras el ejército israelí habla de defensa? ¿Dónde estaban ellos y dónde estábamos nosotros?", dice Beretta en Il Manifesto.

"Las geografías están distorsionadas, vista desde arriba Gaza es ahora irreconocible. Con fría determinación las pocas casas que quedan son arrasadas para impedir el regreso de los supervivientes, ya no hay escuelas, lugares de oración, hospitales, campos que cultivar y, para colmo de males, hay cementerios y tumbas abiertas, con cadáveres profanados".

"No, y lo repito en voz alta, esto no es derecho de defensa", observa. "Estos son crímenes horrendos contra la humanidad. Veo en ellos la intención, estudiada de antemano, de aniquilar o eliminar al mayor número posible de palestinos. Pero no tendrán éxito porque, como alguna vez dijiste, '...me expresan la sincera convicción de que sus raíces llegan a tal profundidad que no pueden ser cortadas por ningún bulldozer enemigo'".

"Cuando hablamos del derecho a vivir con dignidad, del derecho a la libertad, a la educación, al trabajo, al respeto ¿no son estos los derechos humanos universales que reivindicamos para nosotros mismos y que Palestina, como cualquier otro pueblo, exige? Estos son los fundamentos que deben preludiar y guiar toda acción que pretenda conducir a la búsqueda de la paz".

"Querido Vittorio -concluye la carta- hago mías y grito en voz alta aquellas palabras que pronunciaste con el corazón roto el 6 de enero del 2009 entre los escombros de Gaza: 'Por el luto que hemos vivido, antes que italianos, españoles, ingleses o australianos, todos somos palestinos en este momento. Si todos lo fuéramos por tan solo un minuto al día, como muchos de nosotros fuimos judíos durante el Holocausto, esta masacre se hubiera evitado. Sigamos siendo humanos'. Chau Vik".

Foto: Antimafia Duemila

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