Miércoles 6 Diciembre 2023

El 16 de octubre del 2014 falleció un periodista tenaz, un profesional, un amante de la libertad, un amigo y colega de nuestra redacción: Pablo Medina. Corresponsal de ABC Color, Medina fue el encargado de denunciar al narcoestado que, además de haber asfixiado a su tierra natal, Paraguay, se había llevado violentamente a algunos de sus hermanos. Los artículos, investigaciones e informes de Medina se habían convertido en una espina clavada en el sistema de poder criminal que gobernaba entonces y que aún gobierna el país sudamericano, uno de los más pobres e institucionalmente corruptos del continente. Por su invaluable labor de servicio público, Medina fue brutalmente asesinado hace 9 años junto a su joven colaboradora, Antonia Almada, quien sólo tenía 19 años.

En su memoria y para honrar su trabajo volvemos a publicar el artículo del 16 de octubre de 2022.

Honor y gloria a nuestro mártir caído

Giorgio Bongiovanni

Un Periodista, con "P" mayúscula, capaz de denunciar en sus artículos, con fuerza y sin demasiadas florituras, a los mafiosos, a los narcotraficantes y a los poderosos de turno que tenían relaciones con ellos.

Su mirada, su sonrisa, su saber investigar a fondo, tenía la capacidad de llegar mucho más allá del objetivo de esa cámara que siempre llevaba consigo.

Hace ocho años, el 16 de octubre del 2014, fue asesinado junto a su joven asistente Antonia Almada en un camino rural en Villa Ygatimí, en el departamento de Canindeyú, en la frontera con Brasil. Hoy queremos honrar ese sacrificio. Lo hacemos volviendo a proponer el documental sobre su historia, pero también volviendo a gritar verdad y justicia.

Vilmar "Neneco" Acosta, político del partido Colorado, fue denunciado reiteradamente por el periodista Pablo Medina, corresponsal de ABC Color, como un hombre cercano al narcotraficante de la zona e involucrado en otros delitos. Acosta fue sentenciado a más de treinta años de prisión que cumple en la Penitenciaría Nacional de Tacumbú. En diciembre del 2021, sin embargo, uno de los sicarios fue condenado a 36 años de prisión, también detenido en Brasil (se solicitó la extradición, pero el Estado la negó por ser ciudadano brasileño, ndr) por lo que aún está pendiente el juicio por la muerte de Pablo, y se espera que Wilson Acosta, el otro asesino, también arrestado en Brasil en mayo del 2020, sea juzgado.

Recordar a Pablo Medina es hablar de la "narcopolítica" que permite ciertos tráficos y que atraviesa Paraguay, Argentina, Uruguay, México, Bolivia y Colombia.

Recordar a Pablo Medina significa también denunciar el interminable tráfico internacional de drogas que pasa por Sudamérica y llega a Europa a través de la 'Ndrangheta.

Recordar a Pablo Medina es un deber para honrar a todos aquellos mártires que se han opuesto a ciertos poderes. Para que no haya otra muerte de un justo.

En la foto: el director Bongiovanni junto a Pablo Medina