Martes 21 Mayo 2024

El diputado de Forza Italia Pittalis quiere sacar a Scarpinato de la Comisión Antimafia

"Presidente, debo abrir un paréntesis y preguntar si no hay algún cargo en claro conflicto de intereses y oportunidad de permanecer en la Comisión Antimafia. Lo digo por un deber que creo que debe estar en la cima de la delicada función que ejercemos en una Comisión donde creo que debemos unir fuerzas, no para ofender a los escuchados ni para intentar contar otra historia". Estas fueron las gravísimas palabras que el diputado Pietro Pittalis, jefe de Forza Italia en la Comisión Antimafia, expresó esta mañana al exmagistrado y hoy senador Roberto Scarpinato durante la audiencia de Lucia Borsellino y el abogado de los hijos de Borsellino, Fabio Trizzino, en la Comisión Antimafia.

A él se unieron inmediatamente Mauro D'Attis, diputado de Forza Italia y vicepresidente de la Comisión Antimafia, el vicepresidente del Senado Maurizio Gasparri, del mismo partido, y el integrante de la Liga Norte Gianluca Cantalamessa, también miembro de la Comisión Parlamentaria Antimafia.

Todo esto sucedió mientras, durante la audiencia, Scarpinato era interrumpido por la presidenta Chiara Colosimo, de Fratelli d'Italia, la misma que aparece en una foto con el exterrorista negro del NAR Luigi Ciavardini, mientras le hacía una serie de preguntas a los entrevistados.

Preguntas legítimas sobre temas relativos a tres audiencias de la Comisión Antimafia.

Unido y compacto, el centro derecha arremete contra los magistrados y ex magistrados que a lo largo de su vida no han hecho más que buscar la verdad sobre las masacres que han ensangrentado a nuestro país y que aún hoy ponen en riesgo sus vidas.

No olvidemos que en septiembre del 2014 alguien ingresó a la oficina del entonces Procurador General de Palermo, y dejó sobre el escritorio una inquietante carta con amenazas.

"Está excediendo sus deberes y su papel", decía la carta. Apenas veinte días después se descubrió una palabra, "Accura", escrita en el polvo de la puerta frente a la antecámara de la habitación del funcionario.

En ese momento, la fiscalía general estaba preparando el escrito con vistas a la reapertura de la audiencia en el proceso Mori-Obinu y se estaban llevando a cabo investigaciones sobre las visitas penitenciarias de algunos agentes de los servicios secretos a jefes detenidos.

Estas son sólo algunas de las investigaciones realizadas por Scarpinato durante su carrera.

Fue en esos años que se desarrolló una serie de amenazas e intimidaciones contra aquellos magistrados que trabajaban contra las mafias y los sistemas criminales.

No olvidemos los ataques contra Nino Di Matteo, y el atentado solicitado a los jefes de Palermo por Matteo Messina Denaro a finales del 2012, en nombre de los "amigos romanos". Una condena a muerte agravada por las palabras del ex jefe de jefes, Totò Riina, que, directamente desde prisión, en el 2013, pidió que le dieran "el final del atún".

Ante los hechos de hoy, Scarpinato recibió la solidaridad inmediata del magistrado Nino Di Matteo, ex consejero del CSM (Consejo Superior de la Magistratura) y hoy fiscal nacional adjunto antimafia, y también de los demás parlamentarios del Movimiento Cinco Estrellas.

Si se mira bien, son los parlamentarios de Forza Italia los que deberían ser expulsados de cualquier comisión relacionada con la antimafia o la justicia, ya que pertenecen a un partido que fue fundado, de hecho, por un mafioso en toda regla como Marcello Dell 'Utri (que fue condenado a 7 años por concurso externo en asociación mafiosa) y por alguien que le pagaba a la mafia, como Silvio Berlusconi (hoy fallecido), al menos hasta 1992.

En este país sin memoria (a este respecto cabría esperar una intervención del jefe de Estado, Sergio Mattarella), vale la pena recordar los hechos.

Hechos que fueron sancionados por sentencias definitivas, las mismas que tanto se mencionan cada vez que hay una absolución, pero que todo el mundo olvida si hubo condenas.

En la sentencia que condenó a Dell'Utri los jueces dicen que el ex senador durante dieciocho años, de 1974 a 1992, fue el garante "decisivo del acuerdo entre Berlusconi y Cosa Nostra con un papel importante para ambas partes: la asociación mafiosa, que tuvo un canal constante de enriquecimiento significativo; el empresario Berlusconi, interesado en preservar su ámbito de seguridad personal y económica". Dicen además que "la sistematicidad en el desembolso de las grandes sumas de dinero de Marcello Dell'Utri a Cinà (Gaetano Cinà, jefe de la mafia, ndr) son indicativas de la firme voluntad de Berlusconi de implementar el acuerdo más allá de los cambios en la alta conducción de Cosa Nostra".

Que Forza Italia es el partido elegido por la mafia inmediatamente después de las masacres lo han contado decenas y decenas de colaboradores de justicia.

Y hay varias sentencias que reconocen la decisión adoptada por las mafias a principios de los años 1990, abandonando el proyecto político de las Ligas del Sur, para canalizar sus votos hacia la naciente Forza Italia. ¿Tienen los políticos de centroderecha algo que decir al respecto?

Otro exponente de Forza Italia, condenado a seis años por concurso externo en asociación mafiosa, es Antonino D'Alì, ex senador y exsubsecretario del Interior de 2001 a 2006. Los jueces lo consideraron cercano a la mafia de Trapani y a Matteo Mesina Denaro. Está encerrado en la prisión Opera desde diciembre pasado.

Otro político afectado por el delito de cercanía al crimen organizado es Nicola Cosentino. Exdiputado de 1996 a 2013 por Forza Italia y el PDL en el cuarto gobierno de Berlusconi y luego también subsecretario de Economía y Finanzas. En primera instancia fue condenado a 9 años por concurso externo, luego el proceso pasó diez años en apelación y finalmente fue confirmado por la Casación el pasado mes de abril. Las sentencias lo consideran el referente del clan Casalesi.

Tampoco nos olvidamos de Amedeo Matacena, exdiputado de Forza Italia de 1994 a 2002, condenado en el 2014 a tres años de reclusión por su relación con los clanes de Reggio, fallecido en Dubai como prófugo en el 2022. estaba acusado de solicitar el apoyo electoral de la 'Ndrangheta para la familia Rosmini.

Ninguno se distanció nunca públicamente de todos estos sujetos. Por el contrario.

Muchos son considerados mártires todavía hoy. Sin ningún respeto por las sentencias.

Y los nuevos proyectos de ley, de hecho, todos ellos pro mafia, que se presentan en el Parlamento ciertamente no auguran nada bueno.

No, no estamos de acuerdo. Y de hecho sostenemos que todos los miembros de Forza Italia deberían dimitir en bloque. Y abandonar el Parlamento. Pero primero que se disculpen ante los italianos por haber ofendido y vilipendiado a nuestras instituciones con su mezquindad.

Foto: Antimafia Duemila