Jueves 23 Mayo 2024

El pasado 7 de julio, en una obra en el Foro Itálico de Palermo, se cometió el enésimo acto de violación por parte de un grupo de jóvenes (algunos menores de edad) en perjuicio de una mujer de 19 años. Desde hace días no se habla más que de esta noticia y sobre todo del espíritu estudiantil y del orgullo exhibido por el grupo después de haber cometido la violación. El caso se disparó en las redes sociales. Mucha gente se ha solidarizado con la joven y ha condenado -en mayor o menor medida- al grupo. Pero no todos. Como ya lo dijimos, al conocerse la noticia hubo una verdadera búsqueda del video de la violencia que habrían grabado los jóvenes. En pocas horas se formaron en Telegram tres grupos, dos públicos y uno privado, que inicialmente contaban entre 12.000 y 14.000 suscriptores -hasta 30.000- pero que ahora se han reducido a la mitad, con el único objetivo de encontrar el vídeo de la violación. En este sentido, el Garante de la Privacidad -con dos medidas urgentes- lanzó una advertencia a Telegram y a los usuarios de la plataforma para que se garantice la necesaria confidencialidad de la víctima, evitando mayores daños a la misma relacionados con la posible difusión de datos idóneos para identificarla, aunque sea indirectamente, en contraste, además, con la necesidad de proteger la dignidad de la joven. Las autoridades recuerdan que la difusión y el intercambio del vídeo constituyen una violación de la legislación sobre privacidad, con consecuencias también de carácter disciplinario, y destaca las implicaciones penales de la difusión de datos personales de personas víctimas de delitos sexuales (art. 734 bis del Código Penal).

Violacion en Palermo 2

Ante tal situación, sin embargo, no sólo se debe acusar a estos "cerdos criminales" que ahora están bajo investigación (casi todos en prisión), sino también a esos miles de personas que se han suscripto al canal de Telegram esperando ver el vídeo de la violación. Y que al hacer eso se han vuelto cómplices de la violencia cometida.

Lo dicho por el Garante de Privacidad es correcto, pero no es suficiente. Nuestro llamamiento se dirige al Parlamento y, en particular, al ministro de Justicia, Carlo Nordio, quien, desde que asumió el gobierno de Meloni, ha estado trabajando intensamente para promulgar una reforma capaz de desmantelar el sistema legislativo antimafia existente. Bueno, le preguntamos al guardasellos: en lugar de hacer leyes que sólo sean útiles para las mafias y los funcionarios de cuello blanco que hacen negocios con ellas ¿por qué no promueve un aumento de las penas para estos delitos? Para quienes cometan violaciones en grupo la pena debería aumentarse a 30 años de prisión. Para los pedófilos, en cambio, la pena de prisión perpetua es la establecida para el homicidio voluntario premeditado. No puede haber impunidad ante la violación, incluso si fue cometida por menores. La violación contra una mujer es equiparable al asesinato porque -según los miles de testimonios de mujeres que han sufrido violencia de este tipo- crea un trauma en su vida que marca un antes y un después, privándolas de la vida misma. Así que tolerancia cero para estos "cerdos" con apariencia de hombres. Y la ciudad de Palermo, como el resto de Italia, está llena de ellos. Que la política tome nota, porque la sociedad se refleja en el país; la sociedad refleja a las personas que a su vez reflejan a quienes gobiernan. Un gobierno, el nuestro, que en materia de derechos y en el tema de la lucha contra la violencia de género está en cualquier lugar menos a la vanguardia. Después de todo, ¿qué se puede esperar cuando hay fascistas en los escaños del poder?

Foto de portada: Antimafia Duemila

Foto 2: fotograma de los siete chicos que llevan a la chica al lugar de la violación