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Por Antinucleares Bolivia y Yomar Ferino Lanza (*)-Junio de 2019

En el imaginario de Evo, un acto liberador propio del pueblo latinoamericano y del sueño de una patria grande, es acceder a la tecnología nuclear. Sería algo así como ponerse a fabricar el mismo los espejitos de colores. No lo defraudan, al contrario lo maravillan. Mientras el mundo avanza como un caballo desbocado por la crisis multi sistémica (cambio climático irreversible, agotamiento de recursos, Fukushima devastando el Pacifico) Evo sin ningún tipo de necesidad energética, negocia reactores nucleares en el Altiplano. Lo hace en un marco de negociación con Rusia basado en hidrocarburos, armas (transferencia de tecnología y entrenamiento militar) y energía nuclear.

“…Rusia viene a ser el actor central del proyecto, ya que ese país se hace cargo de la importación de material nuclear a Bolivia, se hace cargo de la norma boliviana para el manejo de todo el tema nuclear e, incluso, se hace cargo del personal boliviano. ¿Dónde queda nuestra soberanía, uno de los temas en que ciertamente habíamos avanzado en este proceso? Pero, además, Rusia se hace cargo de todo el ciclo nuclear, desde la extracción del uranio (de nuestras minas) hasta su enriquecimiento y utilización, lo que incluye el control de los residuos radiactivos, su manejo y almacenamiento. ¿Dónde? Por supuesto en territorio boliviano. No era verdad que serían expatriados a Rusia ¡Lógico!, ni Rusia ni ningún “tercer Estado” nos los va a querer recibir… Para colmo, el acuerdo, una vez ratificado, se convertirá en tratado internacional sin fecha ninguna de caducidad ¡y tendrá carácter de secreto de Estado! De manera que en el futuro nadie podrá saber lo que pasa ahí adentro, ni siquiera los asambleístas que han aprobado dicho acuerdo. Éste no es un problema de Gobierno ni de la oposición y no debiera verse desde ese punto de vista (que ahora tiene mucho de emocional) porque es un gravísimo problema para la supervivencia de El Alto y sus alrededores, y de inseguridad nacional.”

 

HTTPS://OBCCD.ORG/2016/03/18/EL-ALTO-UN-FUTURO-CHERNOBYL/

“…Los planes nucleares del actual gobierno tienen que ver más bien con el rol de Bolivia en el escenario regional y global. En el discurso oficial actual, la producción de energía nuclear se ve como un derecho, como un acto de liberación de las dependencias tecnológicas. Los recursos naturales del país le permiten, al parecer, que su diversificación energética no deje campo por hollar: eólica, solar, geotérmica, fósil. Y ahora, con sus reservas de uranio en Santa Cruz, Potosí y Tarija, también la nuclear. ¿por qué optar por una fuente de energía peligrosa cuando, por ejemplo, el potencial en renovables es tan alto?: Geopolítica, no necesidad.”

HTTPS://WWW.DW.COM/ES/UNA-BOLIVIA-AT%C3%B3MICA/A-18111027

No, no tiene nada que ver cuánto vale. O si el reactor es de potencia o investigación. Evo representa al estrato de la sociedad autóctona que no pudo sobreponerse a la brutal dominación cultural sufrida durante siglos. Así como un pobre vota a Macri en la Argentina del saqueo, o el afro descendiente se identifica con un discurso de odio como el de Bolsonaro, Evo está fascinado con la tecnología nuclear y ve en la posibilidad de traer un reactor, el derecho de un pueblo a acceder a la vanguardia del conocimiento. Pero por el contrario, los tratados lo subordinan y a largo plazo. Confunde desarrollo científico con la entrega del territorio. Existiendo tantas áreas del conocimiento que se pueden desarrollar sin riesgo, elige una tecnología militar de descarte adaptada, que es utilizada por las potencias en un marco desigual colonial de dependencia.

“…Lo más llamativo es que Mallasilla, Achocalla y sus alrededores son zonas más inestables geológicamente. El agua de Achocalla hace filtraciones por debajo de la tierra y tenemos un paisaje geológico erosionado”./ “…en el caso de que en nuestro país no llegara a haber ningún percance sísmico, de lo que sería imposible librarse es de las consecuencias de albergar en él la basura nuclear. Es decir, que en lugar de ser el centro energético de Sudamérica nos convertiríamos en el basurero nuclear del continente. No sólo El Alto y alrededores padecerían una creciente contaminación atmosférica por gases radiactivos (y por partículas de uranio suspendidas en el aire), sino que, además, vería sus aguas superficiales contaminadas por el vertido de líquidos radiactivos. Y es que se sabe que la industria del uranio requiere inmensas cantidades de agua (que no es precisamente el elemento que sobra en El Alto). Y, finalmente, las tierras altiplánicas que rodean El Alto también se verían seriamente contaminadas por la basura nuclear (se sabe por experiencia de otros países que a cientos de kilómetros de los reactores nucleares es imposible producir alimentos orgánicos ni criar animales sanos)”.

HTTPS://OBCCD.ORG/2015/09/28/VECINOS-DENUNCIAN-QUE-SE-OCULTA-INFORMACION-DEL-CENTRO-NUCLEAR/

Un poquito de energía nuclear…

Evo pide un poquito, no mucho. Si la energía nuclear sirve para iluminar una ciudad o irradiar la quinoa no importa. El objetivo del proyecto se adapta, lo importante es tener energía nuclear. Lo importante es el símbolo de hablar de igual a igual. ¿Con quién? Con quienes lo acusan de de ser indio y para ello está dispuesto a dejar de serlo. Después de las masivas movilizaciones del 2015 el proyecto va a ciudad El Alto, territorio clave y sagrado para la recomposición del Tiwantisuyo.

“…Después de un largo proceso de declaraciones y anuncios para instalar energía nuclear en Bolivia iniciado hace un par de años por el presidente y el vicepresidente del Estado Plurinacional, el intento de construir lo que sería por ahora un “inofensivo complejo nuclear” en Mallasilla, ha sido rechazado enérgicamente por los vecinos que no se han sentido satisfechos con las explicaciones del proyecto / El mencionado proyecto se quiere construir en una zona árida y deleznable, vulnerable en época de lluvias y con antecedentes de formación de áreas de deslaves. La susceptibilidad ciudadana nace del marco en que esta propuesta ha sido promovida desde las esferas oficiales que han enfatizado, una y otra vez, el afán de constituirse en una “potencia energética regional” para exportar energía. Algo que ya se refleja en la construcción de grandes hidroeléctricas, la ampliación de exploración y explotación de gas y petróleo en todo el territorio incluidos los parques nacionales y –supuestamente- la construcción de una planta de energía nuclear cuyos alcances, ubicación, y costos finales han ido quedando en la nebulosa y ha sido el propio oficialismo el que -por varios meses- se ha negado al debate afirmando que “este es un tema que se va a discutir sólo con expertos”.

HTTPS://OBCCD.ORG/2015/10/07/GANA-LA-RESISTENCIA-ANTINUCLEAR-EN-LA-PAZ/

Anexo 1) Costo de la basura de un reactor.

La prensa holandesa nos acerca de un presupuesto de 117 millones de euros para “LIMPIAR” los desechos peligrosos de una PLANTA DE MEDICINA NUCLEAR en el pueblo Petten de ese país del norte: A principios de la década de 1960, Petten comenzó a producir isótopos radiactivos para el tratamiento de pacientes con cáncer. La basura se almacena en aproximadamente 1600 barriles, de los cuales algunos barriles se oxidan.

Anexo 2) Basurero del centro Atómico de Ezeiza (Argentina)

Unos de los mayores crímenes de la CONEA, fue la impresentable gestión de poner residuos radioactivos en tachos oxidados, que se filtraron contaminando de radioactividad a las napas del acuífero El Puelche, del cual se suministran agua las embotelladoras de bebidas. (Los análisis de varias empresas dieron positivo)

https://movimientoantinuclearzc.wordpress.com/2018/07/07/el-agua-de-ezeiza-tiene-ese-no-se-que/

Anexo 3) Comida irradiada.

1982 – La planta International Nutronics de Dover, New Jersey, EEUU, volcó una cantidad no determinada de solución de Cobalto-60 al sistema de desagües de la ciudad. La planta fue clausurada. Este caso pone en evidencia el peligro que implica la presencia de estas plantas en una comunidad.

2010 – Durante una inspección de rutina en el Puerto de Génova, Italia, se encontró una barra de Cobalto-60 en la bodega de un barco. La barra provenía del descarte de una planta de irradiación. Este caso delata el problema de los residuos altamente peligrosos que se generan en estas plantas y que se desconoce el nivel de capacitación del personal de un barco en cuanto a cómo tratar estos residuos.

¿La irradiación es buena para la economía? Respuesta: No.

- La irradiación fomenta la concentración de la producción y procesamiento de alimentos en las grandes empresas que tienen la capacidad de invertir en esta tecnología. Los pequeños productores y pequeñas industrias no pueden alcanzar esta herramienta. Aun suponiendo que fuera una herramienta positiva desde el punto de vista de la salud y el medio ambiente.

-La irradiación prolonga la vida útil de frutas, verduras y carnes. Este hecho alienta la importación de alimentos provenientes de mercados lejanos que así pueden soportar los tiempos de transporte y almacenamiento. Esta importación perjudicaría a productores e industrias locales; y al propio comensal que se vería frente a alimentos menos nutritivos, con propiedades sensoriales alteradas y conteniendo productos potencialmente dañinos.

¿La población recibe información creíble sobre el proceso de irradiación? Respuesta: No.

- Las empresas que irradian alimentos pretenden instalar la irradiación como “pasteurización en frío”. La pasteurización es un proceso totalmente distinto que implica un calentamiento moderado seguido de un rápido enfriamiento.

- Las empresas comparan la irradiación con la cocción en microondas. La comparación no se sostiene. La irradiación con rayos gamma es ionizante, cambiando así la composición química del alimento. La radiación con microondas no es ionizante.

https://web.facebook.com/movimientoantinuclear.zaratecampana/posts/1057269514426293?__tn__=K-R

Anexo 4) Reactores de investigación y de baja potencia que terminaron en proyectos de cabezas nucleares.

Es ampliamente conocido que Israel tiene entre 70 y 80 bombas nucleares, posiblemente construidas con el plutonio creado en su reactor de investigación civil Dimona. Igualmente, Sudáfrica tuvo un programa nuclear con doble propósito, que comenzó con un pequeño reactor en 1967 utilizando uranio y agua pesada provistos por los Estados Unidos. En los ’70, cuando los franceses estaban brindando ayuda a Sudáfrica para la construcción de dos reactores Koeberg, los sudafricanos estaban ya desarrollando armas nucleares. En Noviembre de 1979, el país ya había construido su primera bomba nuclear: 5 años antes los reactores eran comerciales. Previo a la finalización del régimen de Apartheid, en 1994, el gobierno minoritario blanco del país desmanteló sus armas atómicas, finalizando el programa armamentista nuclear.

https://movimientoantinuclearzc.wordpress.com/2019/06/08/chernobylia-evo-el-judas-de-la-madre-tierra/

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(*) Agradecemos a https://web.facebook.com/Antinucleares-Bolivia-958634497585421/

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