A 46 años de la desaparición de Hernán Abriata, este 21 de diciembre se conocerá la sentencia
Por Antimafia Dos Mil-13 de diciembre de 2022
En la madrugada del 30 de octubre de 1976, un operativo llevado a cabo por el Grupo de Tareas 3.3.2 de la ESMA derribaba varias puertas en busca del joven Hernan Abriata, de 25 años de edad en aquél entonces, estudiante de Arquitectura y militante de la JUP. En primera instancia un grupo vestido de civil irrumpió en una casa ubicada en Superí al 2200 con el apoyo de agentes que rodearon la manzana, según el testimonio de Claudia Dittmar, familia política de Abriata. Allí no lograron encontrarlo, solo residían sus padres, hermana y los Dittmar, familiares de su esposa Mónica, pero pronto se dirigirían hasta su domicilio guiados por el padre de Hernán, mediante amenazas, donde finalmente darían con él.
Dice el testimonio que Sandoval se presentó ante él y ante Mónica, confirmando su identidad al mostrar su documento y prometiendo que sería un rápido indagatorio por una denuncia. Así, se lo llevaron. En ese operativo, se lo llevaron para siempre.
Hoy, 46 años después, tanto las partes como la sociedad -que observa atenta- están a pocos días de conocer la sentencia. Será el Tribunal Oral Federal 5 que condenará el próximo miércoles 21 de diciembre al represor de la ESMA y subinspector retirado de la Policía Federal, Mario “Churrasco” Sandoval, principal indagado en este marco, acusado de privación ilegítima de la libertad y la imposición de tomentos, y extraditado desde Francia para ser juzgado.
De esta manera, Sandoval deberá enfrentar a los jueces Daniel Obligado, Adriana Palliotti y Fernando Canero quiénes harán pública la decisión en la fecha pactada, con la posibilidad de que el indagado diga lo que quiera minutos antes, y luego de haber transitado un largo camino de análisis, contratación de pruebas y largas jornadas en los tribunales.
La última, en el tribunal de Comodoro Py, donde se cedió lugar a las partes para que expresen su opinar, con argumentos y contraargumentos, réplicas y dúplicas: el hombre a cargo de la defensa de Sandoval, el defensor público Gerardo Miño, solicitó su absolución adjudicando que no fue el jefe del operativo que irrumpió en casa de los Dittmar en busca del joven, tal como la familia indica. En suma, su hipótesis se basa en que él no es quien la familia de Abriata dice que es.
El resto de las partes; la fiscalía y las tres querellas, solicitaron prisión perpetua para Sandoval por considerarlo responsable del delito de genocidio.
En este sentido, la querella que compartieron el Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS) y el colectivo KAOS solicitó una pena de 21 años de cárcel para el acusado por hallarlo “coautor penalmente responsable de la privación ilegal de la libertad de Abriata y de la imposición de tormentos que sufrió en la ESMA”. La abogada del CELS, Sol Hourcade, alegó que “toda la prueba que se produjo en el debate apunta a Sandoval en cuanto al procedimiento que terminó en el secuestro y desaparición de Hernán, como también en su intervención en la ESMA como parte del grupo de tareas”.
Por otro lado, la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación y también fiscalía, a cargo de Leonardo Filippini, solicitaron 20 años de prisión a principios de noviembre.
Tras su secuestro, Hernan Abriata compartió cautiverio en la ESMA con tres hombres que sobrevivieron a ese centro clandestino: Carlos Loza, Oscar Repossi y Rodolfo Picheni. Loza y Repossi participan de forma activa en la causa, con sus testimonios. Picheni se suicidó.
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*Foto de portada: izquierdaweb.com