Miércoles 17 Julio 2024

La situación de los trabajadores rurales, en la región del Chaco paraguayo -especialmente tras el encuentro que mantuvo ella con delegados de diversas organizaciones que materializaron denuncias concretas sobre abusos e irregularidades- , más el grave tema del narcotráfico en el Paraguay y el asesinato del fiscal Marcelo Pecci, fueron tópicos abordados por la legisladora en una entrevista que recientemente concedió a Antimafia Dos Mil. Preguntas concretas que fueron atendidas con displicencia, permitiéndonos conocer su visión, dentro de un contexto social sobrado en complejidades y denuncias de diferente tenor, y no por casualidad, en oportunidad de una mesa de trabajo en la que se denuncio esclavitud laboral, por cierto, un hecho de extrema gravedad.

-¿A qué conclusión llega luego de esta mesa de trabajo entre varias organizaciones, tanto civiles como del estado, donde se analizó la situación rural de los trabajadores, sobre todo la del Chaco, donde se realizó graves denuncias, nada menos que de esclavitud laboral.

“El primer objetivo que nosotros queríamos es de sensibilizar a todas las autoridades, tanto públicas como privadas, de que esta situación de esclavitud, de mensues que hay hoy, sobre todo en el ámbito rural, sobre todo en el Chaco, con total indefensión de los trabajadores, tiene que formar parte de una agenda de trabajo, no para decir que lastima, lamentar, sino ocuparse. En ese sentido, la conclusión de esta reunión es que cada una de las instituciones va a tener una reunión especifica de su área de competencia para hacer un plan estratégico para que mejore esta situación. Nosotros desde el poder legislativo vamos a ver modificaciones de la ley del trabajo, que le permita al Ministerio del Trabajo realmente ejercer su función y también colaborar en el momento de la discusión del presupuesto general de la nación porque sabemos que muchas de las instituciones no tienen recursos y por otro lado creemos que hay que hacer nuevas estrategias como por ejemplo elaborar protocolos de trabajo o cambiar la modalidad de atención de salud , en el caso de salud y educación en que las grandes distancias, la falta de transporte público, el costo que significa, eso hace que la gente quede finalmente totalmente excluida. Por lo tanto tiene que ser sistemas móviles que se trasladen con cierta regularidad, por lo menos en el caso de salud para el tema de prevención, las mujeres embarazadas, el tema de la anticoncepción, el tema de los niños menores de cinco años, los hipertensos, los diabéticos, todo eso se puede prevenir y el tema más importante a resaltar es que el Chaco Alto, los dos departamentos tienen 89 mil personas y que el Chaco bajo, Presidente Hayes 127 mil, y con 200 mil personas, la mitad del Paraguay no podemos garantizar que haya una escuela, un servicio de salud de calidad.

-¿Senadora, hay varios proyectos para una élite donde están excluidos los pueblos originarios, los trabajadores en general del Chaco, y eso no es generar las condiciones propicias para que el crimen organizado y la mafia, antes que debilitarse, se fortalezcan en esta zona, sabiendo que es una de las rutas del narcotráfico?.

“Así es, lo más peligroso es que los proyectos que en estos momentos están en ejecución como es el caso de la transoceánica, etc., van a producir migración de más gente y si no están preparados los sistemas , todos los problemas sociales que vienen detrás de estos , trata de personas, el alcoholismo, el tema de la explotación de los niños en el ámbito del trabajo, el tema del tráfico de drogas, el micro-consumo que es el cáncer que hoy está viéndose en todas las escuelas y en todos los barrios en el Paraguay, por supuesto que va a llegar al Chaco y estamos a tiempo de hacer medidas de prevención para que esto no ocurra”.

-Y hablando del crimen organizado, un parlamentario renunció a la comisión de narcotráfico del Congreso ante la supuesta infiltración de elementos del crimen organizado. ¿Cuál es su postura u opinión al respecto ?

“Bueno, aparte de la indignación, de la rabia, de la impotencia, porque el crimen organizado ha inficionado los tres poderes del Estado y no hay un solo día en el último año en que algunos de los periódicos o todos los periódicos coloquen casos de altos funcionarios públicos de los tres poderes del Estado ligados a esta mafia internacional. Esto significa la degradación de las instituciones y la crisis de la República que tenemos, y que estamos todos en libertad condicional. En este país toda la gente está en libertad condicional por que el poder que controla a ellos, controla la justicia, controla la policía, controla el parlamento, controla las instituciones públicas, entonces son los dueños del Paraguay. Esto hay que enfrentar de alguna manera y necesitamos que haya también unidad entre aquellas personas que creemos que esto tiene que desaparecer del Paraguay y trabajar juntos para combatir esta situación”.

-En estos días, el Fiscal General del Estado dio una conferencia de prensa, donde se refirió al caso de Marcelo Pecci, y asumió cierta postura institucional. ¿Cuál es su visión al respecto, en este caso, de la gestión del Ministerio Público?

“Todo el mundo ha llegado a la conclusión de que el Ministerio Publico, en realidad, en estos dos años, no se ocupó del tema, y si lo hizo, lo hizo de manera muy liviana para darle un término, porque si miramos los resultados de la fiscalía colombiana, y la nuestra, son totalmente diferentes. Por otro lado, pareciera que la presencia de Estados Unidos vinculado al caso y pidiendo información a la fiscalía Colombiana fue el detonante para que aquí nos preocupemos y empecemos a mover cosas tratando de simular que estamos preocupados. Realmente una actuación poco confiable, más parecida a proteger a personas inculpadas, más que esclarecer quienes son los responsables”.

-O sea ¿Habría más bien, cierta protección hacia los autores intelectuales, antes que investigar?.

“Eso pareciera, porque la inacción no es una medida neutra, el no hacer en la fiscalía no es una acción neutra, quiere decir que estamos protegiendo a alguien”.

-Usted siempre habla de mediación, de reunir a personas diversas de la sociedad civil, que es algo muy importante. ¿Cuál es su opinión? Porque en Paraguay, en materia de lucha contra el crimen organizado, la poca gente honesta que existe, ya sea la clase política, o en las diversas organizaciones sociales, no tienen la capacidad de unirse y de trabajar de manera orgánica, sistemática contra ese fenómeno.

“Nosotros tenemos dificultades para construir unidades, tenemos una mirada caudillista de las cosas, entonces para que en una mesa se sienten cinco jefes, el problema es de quien se sienta en la cabecera. Tenemos problemas culturales, históricos, sobre el tema de trabajar de manera conjunta, y por otro lado hay que reconocer de que muchas personas que han estado en la oposición, que han formado parte, también han sido de alguna manera capturados por el crimen organizado. Dentro de la oposición, a veces, aparentemente somos todos de la oposición, pero en los hechos concretos, lastimosamente, sobre todo colegas míos, sectores de partidos de oposición, finalmente terminaron siendo parte cómplice de todos estos hechos y la asimetría de poder es una cuestión que crea miedo también. Es que vos tienes que ser una especie de Robin Wood, frente a personas que tienen armas, poder, que tienen información, que tienen protección, que tienen impunidad, entonces la asimetría de poder hace que el miedo sea el elemento de control más fuerte”.

-Hay organizaciones civiles que toman como bandera de lucha, de manera organizada, la lucha contra la mafia, sin embargo, en Paraguay, no existe aún ese fenómeno social, esa conciencia de que la lucha contra la mafia, no debe ser solamente de las autoridades, sino de toda la ciudadanía.

“Yo creo que es por la debilidad de las organizaciones sociales, que también hay mucha persecución. Si uno forma parte de una institución pública y se ve en sus horas libres que lucha por uno de estos temas, ya te echan. Aquí hay un fuerte control de la sociedad por parte del sector poderoso, por los dueños del Paraguay. Acá hay que reconocer que hay 300 a 400 familias que se creen dueñas y son dueñas del Paraguay y controlan la justicia. Controlan los medios de comunicación y controlan los poderes del Estado, y entonces, claro, la gente tiene temor de vincularse porque pueden suceder situaciones y hasta incluso poner en riesgo su vida y de toda su familia”.

-¿Eso no sería un termómetro también de cómo funciona la democracia en Paraguay y la aplicación de la constitución?

“Indudablemente, cuanta más democracia, más participación social, más protagonismo de la sociedad civil. Acá hasta las ONG ahora queremos controlar. Esas medidas de sacar una Ley de Control etc. son medidas que tienen como objetivo atemorizar a la sociedad civil, de sacarle ese rol protagónico, que todas las democracias tratan de fortalecer. Sin embargo, nosotros queremos perseguir, atemorizar, y que se disminuya, y que las pocas que se quedan, estén controladas”.

*Foto de Portada: Antimafia Dos Mil