Fue derivado en avión a los Estados Unidos
Criminóloga boliviana afirma que hubo voluntad política para capturarlo.
¿Significa que antes no hubo? ¿Y por qué? Son preguntas de Antimafia Dos Mil
Confirmada la noticia a nivel regional y mundial , de la captura -en la madrugada del 13 de marzo, en Bolivia, en el departamento de Santa Cruz, región conocida como El Naranjal, cercana al antiguo Mercado El Abasto- del narco uruguayo Sebastián Marset, prófugo de las autoridades bolivianas desde julio del 2023, oportunidad en que logró huir de un operativo de magnitud merced a que gente suya infiltrada en las fuerzas de seguridad le hubieran advertido del accionar en su búsqueda. Este ultimo viernes, no tuvo la fortuna de ser advertido, y entonces con su captura se abre otro capítulo en su historial criminal y en el accionar del universo narco mafioso (a diferentes niveles, y más aún entre quienes se encuentran en puestos de poder actuando para él) operante en Sudamérica con vinculaciones inevitables con organizaciones criminales europeas -como seguramente la ‘Ndrangheta italiana, de la Regio Calabria, que tiene el monopolio de la ruta destinada a voluminosos cargamentos de cocaína, con destino a Europa y tal como no pocas veces lo hubieramos adelantado bajo diferentes formas a la opinión pública, no solo desde la redacción de sudamérica de Antimafia Dos Mil, sino ademas de su par en Italia Antimafia Duemila, e inclusive de parte de algunos magistrados del pool antimafia de Sicilia y Palermo que siguen atentamente los movimientos de esta organización mafiosa, de la cual era y es integrante (ahora entre rejas, bajo el régimen 41 bis) Rocco Morabito, capturado en Uruguay en el 2017, luego prófugo y finalmente detenido en Brasil lapso después, siendo extraditado a Italia oportunamente. En cuanto a Sebastián Marset, se informó oficialmente que fue trasladado bajo fuerte custodia y en avión, a los EE.UU. A todo esto, y como dato menor, trascendió que la criminóloga boliviana Gabriela Reyes, dijo al periodismo local, que el operativo de alta complejidad y que su captura “era solamente una cuestión de voluntad política”; no hay que olvidar, entiéndase muy bien, que hoy en Bolivia , desde hace poco, tiene otra cúpula gubernamental siendo el titular Oscar Rodrigo Paz, desde el 25 de noviembre del año pasado, personaje que al llegar a la casa presidencial “El Palacio Quemado” como se le dice en Bolivia habría puesto fin a una veintena de años de gobierno de orientación izquierdista.
Otros narcos detenidos junto a Marset, en el operativo, a cargo de fuerzas combinadas, fuertemente pertrechadas , están detenidos en dependencias del Ministerio del Interior, al igual que el narco uruguayo, en el marco de un férreo dispositivo de seguridad.
Cabe consignar que desde el año pasado y a nivel masivo, se difundieron afiches del departamento de Estado estadounidense, del ofrecimiento a nivel internacional, de una recompensa de 2 millones de dólares, con el fín de conducirlo luego de ser detenido al país de Norte. Hoy, seguranente ya en los ámbitos correspondientes -acuerdos internos de por medio, obviamente- estén materializándose las burocracias del caso, para sin más demora -salvo alguna contrariedad que pudiese surgir- ascenderlo a un avión para ser transportado a los Estados Unidos. Allí, estaría sindicado como seriamente responsable de acciones de lavado de dinero, para fines de la narco mafia y eventualmente otros delitos conexos al narcotráfico transnacional.
La captura de Marset, según los informaron las autoridades bolivianas habría sido el resultado de una muy prolijo y puntilloso trabajo de inteligencia, el que finalmente dio sus frutos, pocos días antes del viernes 13; oportúnamente, y con la presencia del Fiscal de narcotráfico Julio César Porres, quien se constituyó en el área del operativo policial.
De acuerdo a las informaciones provenientes de Bolivia, y que disceminaron rápidamente en la región y a nivel internacional, además de Marset, fueron detenidas otras personas, las que en momentos de redactarse estas lineas venían siendo interrogadas exhaustívamente para obtener celeramente datos e informaciones que pudiesen permitir lam captura de otros implicados, no solo con la rede criminal liderada por Marset, sino además con otros elementos del crimen, se estima de la región, como por ejemplo hombre del Primer Comando Capital, una organización brasileña que opera hace bastante tiempo en la zona, y cuyos tentáculos también se han extendido al Uruguay; al mismo tiempo, además de allanar lo que habría sido la guarida o el escondrijo de Marset, el que como se recordará, que en más de una oportunidad a través de videos divulgados por la redes sociales y a los medios de prensa regionales, se pavoneó y alardeó sobre sus anillos de protección, indicando sin ningún recato que no lo¿ habrían de capturar nunca, anunciando además que si ello aconteciera, muchos elementos del poder y del gobierno boliviano temblarían de miedo, a que con posterioridad de su detención, sus nombres y apellidos y cargos se harían públicos, cómplices de la organización criminal operante
Precisamente dentro de ese contexto, tras su captura, la mayor expectativa se centra en ese punto y la magnitud de sus actividades al margen de la ley; y no hay que olvidar , en consecuencia, que Marset, en los últimos años, además de haber sido sindicado como involucrado, y como uno de los mandantes del crimen del Fiscal paraguayo en Colombia, sería un elemento de la narco mafia, presuntamente involucrado en actividades de lavado de dinero y de pieza fundamental de la red de toneladas de cargamentos de cocaína enviadas a Europa, con el acuerdo inevitable con organizaciones mafiosas del otro lado del Atlántico, entre ellas, como dijimos al comienco, la ‘Ndrangheta, que es una de las mafias más poderosas hoy en Italia, de la Reggio Calabria, desde donde se monitorea detalladamente, todas las operaciones del narcotráfico transoceánico, con movimientos voluminosos de cocaína de muy buena calidad, con destino a mercados europeos; cargamentos procedentes de Bolivia -por valor millonario, de cifras incalculables en euros, en Europa- que atraviesan países como Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay.
Y además, también en su país natal, hace pocos años, Marset protagonizó, estando detenido en Dubai, Emiratos Árabes -por portar un pasaporte falso expedido en el Paraguay- la escándaloson gestión, y luego obtención de un pasaporte uruguayo en tiempo récord, dentro de una más que sonada burocracia “express” (ilegal por donde se lo mire) y que desató una tormenta política en el Uruguay de magnitud, tanto que cayeron ministros, homnbres de gobierno, interviniendo el parlamento, y naturalmente la Fiscalía, la que de hecho todavía continúa con las debidas investigaciones; el hecho en cuestión generó un verdadero tsunami para la administración de Luis Lacalle Pou.
En consecuencia-paralelizando el caso Marset, con el caso italiano de captura de Matteo Mesina Denaro, boss de Cosa Nostra, cuya aprehensión se hizo hace pocos años en Italia (siendo que estaba prófugo por decenios) y hoy está fallecido por un cáncer generalizado, la captura de Sebastián Marset -cuya fama criminal tuvo celeridad maratónica y también mediática- es sin duda -y sin perjuicio de las trastiendas que deben de existir (soto terra, e inevitablemente, cuando se trata de este tipo de personajes, de triste celebridad) en torno al procedimiento en Bolivia, se abre un nuevo capítulo en su historial criminal.
¿Qué efectos generará (o ya ha generado, con la captura en sí misma) luego de ser interrogado? ¿Quiénes se verán beneficiados? ¿Quienes serán perjudicados? ¿Quizás sufran las consecuencias elementos criminales allegados a su red narcomafiosa, o quizás personajes del gobierno, corruptos propiamente (tal como Marset mismo, en sus alocuciones públicas, lo advirtió) y de las fuerzas de seguridad? ¿Su eventual extradición a los Estados Unidos, será de hecho, temida por él mismo y por su organización, y por los implicados en el magnicidio de Marcelo Pecci, y por los elementos de la ‘Ndrangueta en Italia? Y una pregunta más ,que no podemos dejar en el tintero: ¿Por qué se afirma, ya desde suelo boliviano, y en boca de una reconocida criminóloga -Gabriela Reyes- y de la ciudadanía, que para que esta captura se concretra era necesaria la voluntad política, que obviamente iba a darla una nueva administración, como la de hoy, del presidente Paz? ¿Una vez más la ingerencia política tiene mucho que ver y hacer en estos sórdidos temas del narcotráfico local e internacional? Desde las redacciones de Sudamérica (Montevideo) y de Palermo (en Italia) contudentemente respondemos que sí; porque el sistema político, por más que se quiera negar, allá y aca, ¡Vaya si tendrá que ver con todo esto! Tanto, para asestarse un duro golpe al mal (como podría ser en este caso) o para evitarlo y/o neutralizarlo.
Tal la ambiguedad con la que tenemos que enfrentarnos en varios lugares del mundo; a saber: ocurrió y ocurre hoy en Italia, donde se propone una reforma judicial y de la Constitución de hace decenios, propuesta por el gobierno de Meloni, y por el Ministro Nordio -como ya sucediera con la propuesta de su par Cartavia (en un patético referéndum del próximo día 20 de marzo) que ni corto ni perezoso no hace otra cosa que controlar a los magistrados -deslegitimándolos- , haciéndolos perder su independecia y tácitamente -votando el ‘Si’- pisotear y atentar grosereamente e impunemente contra la Constitución, para defender al sistema mafioso de vieja data en Italia, en Sicilia principalmente, y para que los magistrados (como Nino DI Matteo, Luca Tescaroli, en otros más) no remuevan las aguas pútridas del Estado italiano (desde el antes, el durante de Silvio Berlusconi y el después, hasta hoy con Giorgia Melonia, de orientación fascista) para que se perjudiquen los mafiosos de Cosa Nostra y de la ‘Ndrahgueta, y para que no se llegue a la verdad sobre las masacres del 92’ y del 93’, donde perecieron los jueces Giovanni Falcone y Paolo Borsellino con sus respectivas custodias, en macabros atentados con explosivo, donde tomaron participación como mandantes y ejecutores, entre mafiosos, hombres de gobierno desviados (el Estado italiano, hablando claro) servicios secretos, la masonería desviada y en resumidas cuentas una más que repulsiva política de apoyo a la mafia, ejercida por la CIA, desde los Estados Unidos; noticia que fue ratificada y dada a conocer públicamente por Antimmafia Duemila, a través de su director Giorgio Bongiovanni, el año pasado en un evento, con la presencia de jueces y procuradores antimafia de Italia y periodistas de la misma línea, entre ellos Saverio Lodato. Y lo más importante, a tomar en cuenta de todo esto que acabo de historiar, es que la voluntad política -o la involuntad en ese rubro- tuvo y tiene todavía mucho que ver; y esto ya ocurrió en Latinoamérica: a modo de ejemplo,´uno de tantos casos: Sebastián Marsete obtuvo un pasaporte en menos que canta un gallo, y Rocco Morabito huyó de una cárcel delo centro de la capital uruguay, horas antes de ser extraditado, y en ambos casos, obviamente se pusieron en práctica voluntades muy poderosas para que los mafiosos -Marset y Morabito- lograran sus respectivos cometidos: el uno, un pasaporte y el otro, las posibilidades de fuga con impunidad apabullante: y hoy por hoy, seis años después del tema de la fuga, no hay inculpados dentro del Ministerio del Interior y del tema pasaporte, además de caer Ministros, todavía las investigaciones ( y las dudas y sospechas) siguen sin ser debidamente aclaradas.
A partir de este fatídico viernes 13, fatídico especialmente para el narco uruguayo Sebastián Marset, para su propia ex esposa, que está en prisión preventiva, en una cárcel paraguaya (porque este hecho, era inevitable que habría de repercutir también a ella, como a sus hijos pequeños y a su familia) , para su organización y eventualmente para todos sus vínculos narco mafiosos del Uruguay mismo y del Paraguay, se abre una nueva página en el caso Marset.
Un capítulo que podría arrojar incertidumbres, y además, o afianzamientos de la red narco mafiosa, o el desmantelamiento correspondiente de la msma; la historia de Marset no ha concluído, simplemente se han modificado sus parámetros de situación suya.
Y no por haberle dado la voz de alto, en la zona de Santa Cruz de la Sierra en Bolivia, debemos entender que el transnarcotráfico ha sido abatido; solo bosquejar esa idea ya sería , para autoridades y opinión pública, un paso equivocado.
Solamente se ha destronado una de las cabezas de la serpiente narco criminal de Latinoamérica, que se llama Sebastián Marset, en conexión con el narcotráfico transoceánico y nada más; asimismo, ahora se verán los efectos, que pueden ser de magnitud, o ténues, tras su captura; materializada además su express extradicción a los Estados Unidos, habrá que mirar con doble ojo lo que podría acontecer; lo que signficará también un verdadero desafío, para él personalmente, dado que tomando en cuenta su perfil criminal, seguramente -y quizás ya lo hizo desde el mismo momento que le colocaron las esposas en sus manos a la espalda, mientras bajo custodia, en el aeropuerto de Viru Viru, aguardaba la llegada del avión para trasladarlo a suelo norteamericano, bajo la órbita de efectivos de la DEA- podría adoptar una actitud negociadora, de repersuciones insospechadas, como una forma de estrategia, habitual en estos personajes del universo narco mafioso.
Y si eso ocurre, es más que certera presuponer, que muchos sujetos (hoy en el anonimato) estarán sumanente inquietos, e inclusive, y no queremos ser exagerados, con la idea extrema, quizás de atentar contra su vida, lisa y llanamente para silenciarlo.
Cayó Marset, y ahora, seguramente muchas cosas están en juego; eso está más que claro para nosotros, y estamos seguros, que para él, ahora privado de su libertad, todavía aún más, y en consecuencia el cerebro de Marset debe estar planificando estrategias, negociaciones, buscando a brazo partido, para que un futuro más que cercano, de hecho pueda ponerse en mejor posición ( y si no lo lograra) como lo hacen todos los narcos, en ese ambiente de turbiedades, tratativas y traiciones a la vuelta de la esquina (ya pasó con Pablo Escobar en los 90’ en Colombia) el uruguayo Marset deberá dormir en la celda de los yankes en la que sea alojado, rigurosamente con un ojo cerrado y el otro bien abierto, por días, semanas o años, según lo que se resuelva, tanto a nivel de la justicia gringa, como a nivel del ámbito narco mafioso; entre tanto también en Paraguay, y en Bolivia deberá, algún día rendir cuentas, siempre y cuando tenga los tiempos de vida a su favor.
No vaya a acontecer que en tierra norteamericana sea cobijado , en un segundo, por el inconfundible manto del silencio eterno. Lo que no nos sorprendería, porque en ese universo, de sangre-negocios y ganancias cuantiosas, y degradaciones, son las reglas habituales del juego; son una suerte de códigos a cumplirse o no.
¿Que pasará ahora con el mito Sebastián Marset en una cárcel de EE.UU y con sus redes y vínculos narco mafiosos? Algunas complices estánigualmente entre rejas, pero hay otras personas (más bien entre el ámbito de sus vínculos expresamente) que no están (al menos por ahora) mirando desde la otra vereda, quizás muy temerosas y preocupadas por lo que podría sobrevenir, que a juzgar por quién es y cómo vinieron dándose su pasos, podría ser mucho.-
O tal vez sobrevenga un bajo perfil suyo; uno muy bajo, por conveniencia o por resignación, pero no por ello, no menos atento a sucada día entre rejas.
*Foto de Portada: Aportada por la DEA al periodismo/ Marset a minutos de ser trassladado a EE.UU