Cielo azul, sol brillante y mucho calor. Bajamos con Omar Cristaldo del automóvil de Jorge Figueredo, y cuando levanto la vista me doy de bruces con la casa en la que vívía Pablo Medina, en una zona céntrica cercana a un Parque, en la ciudad de Curuguaty, en el departamento de Canindeyú. Años antes estuve en ese mismo lugar, pero esa edificación no era la misma. Me pareció más pequeña y tenía otro aspecto, y en ella todavía pesaba la dramática energía del luto, ya desde su fachada. Pero en este mes octubre que pasó, sobre todo el día 16, exactamente unos 11 años después de la tragedia, jornada en la que nos acercamos creo que por tercera o cuarta vez a esa morada, otra era la vibración que emanaba.
Esa morada, en la que el día 16 de octubre de 2014, en las primeras de la tarde, la familia de Pablo fue anoticiada de su muerte a manos del sicariato paraguayo; a manos de la malignidad criminal, con ropajes de narco política, que en esa oportunidad había desatado allí el vendaval de la muerte, provocando una hecatombe entre los Medina.
Desde el día de la tragedia, todos allí, sin excepción, poco a poco, día tras día, año tras año, fueron transcurriendo sus respectivas vidas con otra perspectiva; dejando atrás los sufrimientos de aquellos días, y descubriendo días nuevos. Días insuflados por las esperanzas y sin dejar en el olvido la memoria de un esposo y de un padre. Ese ser entrañable que fue Pablo, no solo para ellos, sino además para nosotros, sus colegas de las redacciones de Montevideeo e Italia; para todos los paraguayos y para la familia periodística de un país fagocitado por la narco política; fagocitado hasta nuestros días.
Una ideología criminal hoy más que vigente y erguida, uno de cuyos téntáculos , en aquel mes de octubre del 2014 apagó la luz de la vida de ese hogar en el convicía el matrimonio Medina y sus dos hijos adolescentes: Virgilio y Marianela; ese hogar que hoy está saturado de una luminosidad admirable, abrazada a las ánsias de superación y al amor a la vida misma;dando pasos agigantados, reconstruyéndose, con entereza admirable, con bajo perfil y a veces en el silencio más sobrecogedor, pero sin desfallecer; sin entregarse a las fauces de una sociedad no siempre tolerable, y comprensible.
Llegamos a media mañana; y aún así, cuando bastaría solo calmar nuestra sed con jugos de fruta o agua, Olga Bianconi y su hija Marianela, optaron por abrirnos las puertas de ese hogar, con una mesa servida en demasía; un hogar donde la descendencia de Pablo -de este su segundo matrimonio, porque de una pareja anterior él tuvo otra hija Dyrsen, a quien conocemos, que al momento del crimen era mayor de edad y que hoy vive con sus hijos en Coronel Oviedo- fue creciendo, hasta dejar la adolescencia y alcanzar una juventud pujante y emprendedora.
Sentados alrededor de una mesa en el living de una edificación, cuya construcción final y mejoras arquitectónicas estuvieron a cargo del diario ABC Color, lo que es constantemente agradecido por Olga, fluyeron testimonios que no hicieron más que rendir un merecido homenaje a su esposo ausente; testimonios sobre el Paraguay de hoy, trístemente sometido sl narcotráfico; testiomonios del futuro como familia; y testimonios sobre la reconocida trayectoria de Pablo como periodista de ABC Color, y sobre su amor, como esposo y como padre que fue para Marianela y VIrgilio, su segundo hijo -ausente él en oportunidad de nuestra visita- y como hijo predilecto de don Pablo Medina y doña Ángela Velázquez, los padres de Pablo, ambos ya fallecidos: ella, poco lapso después de la desaparición física de Pablo, su tercer hijo asesinado por la mafia -ya otros dos, Salomón y Salvador, corrieron igual suerte años atrás- y él, en abril de 2022.
Con la inercia propia de la empatía y el respeto, y el reconocimiento a nuestra visita, nosotros como periodistas fuimos agraciados con los minutos que siguieron; minutos en los que se comenzaron a compilar los recuerdos, los dolores previos y las luchas presentes para exorcisar los demonios del mal narco que impera en la triple frontera; ese mal extendido ya en todo el páís y en la región; ese mal, que un día devastó las paredes emocionales de los seres queridos de Pablo -asesinándolo a balazos junto a su asistente Antonia Almada- pero nunca sus cimientos: cimientos de sus respectivas psiquis que se mantuvieron intactos y sólidos, para luego poder reconstruirse, con la única fuerza que pudo haberles dado la fe en Dios y las ánsias de salir adelante, triunfantes, para abofetear a los asesinos, dándoles un mensaje de esperanza, y no de derrota.
Olga y su hija Marianela , quien en los días del horror tenía 14 años, recientemente formó su hogar distante de la casa en la que nos encontramos, se recibió de abogada y tiene una hija de tres años, armonizaron entre sí, durante la entrevista, contrastando así, con un pasado donde la tempestad de la tragedia los hubo debilitado, pero no los hubo aniquilado. Porque aquí están. Incólumes, fuertes; honestos, luchadores y ante todo agradecidos a quienes los ayudaron de formasd diferentes en los días difíciles.
Cada una de sus palabras, cargadas de sentimiento; y de lágrimas contenidas, de miradas y silencios que lo dicen todo, resonaron entre las cuatro paredes de un living de coqueto mobiliario, propio de un hogar resplandeciente; de un hogar que ya no admite sufrimientos, sino que rebosa de felicidad; la felicidad después de una tormenta: algo así como la más que merecida calma después de un atróz tsunami. Ese tsunami que fue demoliéndose a puro tesón, sacrificio y con el objetivo más reconfortante que se puede tener en la vida, que és precisamente el amor a la vida; como la única y la más estóica y honorable demostración legítima de lo que puede hacer la fuerza del amor; por el amor mismo.
Fue un encuentro que lo entiendo como una grande enseñanza de vida, indiscutible; admirable. Una pincelada de amor en medio del desamor que predomina en las sociedades que son prisioneras del odio y de la desesperación ante las múltiples adversidades de la vida moderna; y en especial, cuando las adversidades tienen el sello asesino en manos de la narco mafia, que ya en el Paraguay sigue sembrando horrores, dolores y sobre todo dolores irreparables : más periodistas muertos después del asesinato de Pablo y Antonia (que ya suman más de una veintena desde el primero de los caídos, Santiago Leguizamón, el 26 de abril de 1991 en Pedro Juan Caballero) ; y más para acá en el tiempo, el crimen del fiscal paraguayo Marcelo Pecci, el 10 de mayo de 2022 en Colombia; y el crimen del Teniente Coronel Guillermo Moral, el reciente 2 de octubre de este 2025, en Asunción Paraguay.
Muertes de mafia; sufrimientos ciudadanos; sufrimientos de una comunidad sumida en la impotencia y en el hastío ante tantos crímenes: y lo que és peor aún, crímenes impunes; impunes y descarados, con la “venia” inconfundible de la mano del poder, operando subterráneamente. Horror de los horrones de las democracias de hoy, que nos llevan irremediablemente a cuestionarla, a confrontarla; cuando nó a desacreditarla. Así de simple. Así de grave.
Olga: “No es fácil vivir la ausencia de Pablo”
“No es nada tan fácil, pero tratamos de seguir adelante. No es fácil vivir la ausencia de Pablo, al menos ahora al recordar once años, es un poco difícil todavía; siempre tenemos el dolor en nuestros corazones, tanto yo como sus hijos, la hija, pero sobrellevamos un caso así tan grande que nos pasó hace 11 años. Nada cambio en nosotros, seguimos recordándole a Pablo. Duro es para nosotros pero seguimos adelante, yo principalmente por mis hijos, que gracias a Dios ellos ya salieron adelante, ya son profesionales.Marianela es una flamante abogada, Vigilio es un contador público, y ambos están tratando de ejercer la profesión”
Marianela: “Papá siempre conversaba con nosotros; no fue ausente”
“Aprendimos a vivir con el dolor y a seguir con nuestras vidas, así como veníamos haciendo.Miramos atrás y pasaron muchas cosas pero asi también seguimos lo que nuestro papá nos enseñó, seguir estudiando: hoy día ya cumplimos esta etapa de la vida, de ser profesionales, trabajar, ser independientes, así como él también surgió , estudió, se preparó y fue el gran periodista”
“Lo que más se extraña de mi papá, es su presencia; él era muy presente, amoroso, no hablaba mucho y siempre conversaba mucho con nosotros. Nunca fue ausente con nosotros, siempre nos hablaba de la vida, de sus amenazas, siempre fuimos concientes de eso porque el nos hablaba mucho”
Olga: “Yo no sé que gobiernos vamos a tener para que termine esto”
“El tema del narcotráfico sigue siendo pesado en el Paraguay. Nada cambió. Por lo que yo veo, nada cambió. Cada día es más el crimen; nuevos crímenes que nos hacen recordar la herida similar al caso de Pablo.Yo no sé que gobiernos vamos a tener para que termine con esto. No veo yo. No sé cuándo. Quizás mis hijos vean el cambio. Pero yo ne veo un cambio.Recientemente a un militar le sacaron la vida, porque él es honesto (NdR: se refiere al crimen del Teniente Coronel Guillermo Moral) Muy honesto el militar. Y le sacaron la vida en plena calle. No hay quien ataja eso, por el momento. Y así vamos.El caso de Pëcci, muy triste. Dificilísimo es encontrar personas honestas, al menos para subir al gobierno. Yo no sé si voy a ver un gobierno que tenga que atajar todo esto. En eso estoy y en eso me quedo”
Marianela: “Lo ideal sería elegir políticos honestos y ahí está el tema”
“El narcotráfico es una parte del Paraguay; gran parte aca en una zona de Canindeyú, varios departamentos, se dedican al narcotráfico, pero esto también se debe a la corrupción que hay por parte del gobierno, por parte de las autoridades, que deben de velar por la seguridad de la gente, que deben de controlar esto y hoy en día mediante esa protección, esa coima, entonces es que los narcotraficantes han ido agarrando poder, cometen crímenes, nio importa si es la vía pública, no importa donde, pero queda en el famoso ‘opa rei’, es decir en la impunidad o que todo quede como está, en la nada; entonces el narcotráfico por eso es que ha ido avanzando. Al menos hoy día la gente que se dedica a esto no tiene miedo, porque hay un poder que ellos tienen por medio de la coima, por medio del dinero y la corrupción que hay en nuestro país; porque no hay justicia en Paraguay, sinceramente”
“Yo creo que hay que armar una política anticriminal para poder ver la forma de combatir el crimen organizado, la narco política. Primeramente iniciar por los departamentos que tienen cifras más alarmantes de estos hechos; tener una jurisdicción especializada que se dedique a la lucha.Ir combatiendo desde ahí, que no haya más ese tráfico de influencias, que és lo que pasa mucho. Que va a surgir un allanamiento y hay un llamado que ya se sabe dónde se va a ir, y termina todo ahí. Hay que crear una política anticriminal para combatir de a poco , porque no se podrá hacer de la noche a la mañana. No hay voluntad política, no se ve que haya para hacerlo. Lo ideal sería elegir politicos honestos y ahí está el tema. Lastimosamente no hay o los que aparentan e intentan ser, no tienen el poder econímico para poder llegar hasta ahí, porque eso cuesta. Hoy día, se lanzan los candidatos y ya está todo definido quién va a ganar. Todo por el nivel adquisitivo, el poder económico para llegar hasta allí. Hay dineros fuertes para las campañas políticos”
“Yo creo que la muerte de mi papá no fue en vano”
“Y acá en nuestro país lo que existe mucho son las amenazas a los periodistas; se está tratando de una Ley de protección pero ví que la aplazaron otra vez; siendo que la profesión de periodista no se ve protegida, no se ve segura como para poder emitir capaz su verdad, y también por miedo ya no cuentan la verdad absoluta, por decirlo así, porque es difícil, es difícil. Papá por ejemplo vivió sin miedo, y él sabía lo que podía pasar, pero también hay periodistas que reciben amenazas y dicen yo me voy a callar, pórque detrás de cada persona hay una familia, cada persona tiene su forma de vida. Hoy para los periodistas faltaría más seguridad”
“Si esa Ley de Protección a los Periodistas hubiese sido aprobada hace años cuando estaba vivo mi padre, capaz se hubiera evitado o postergado un poco más. Papá estaba con custodia y bueno, de repente se la sacaron un año atrás, él pidió mucho apoyo, mucha seguridad pero lastimosamente le negaron eso. Capaz si tenía custodia, se hubiera evitado el atentado, se hubiera postergado un poco más su muerte.Pero la muerte de mi papá no fue en vano, porque hubo un antes y un después. Marcó historia y ahora se sigue hablando porque muchos pensaron que al matar iban callar a un periodista, a Pablo, pero no fue así. Sino que ahí se destapó la olla, por así decirlo, y se sigue estudiando, investigando y él quedó como un ejemplo para todos los periodistas que también salen a decir la verdad”
Olga: “Detrás del ideólogo ‘Neneco’ Acosta hay más personas”
“Yo creo que sí, que detrás de ‘Neneco’ Acosta han de haber más personas, porque él solo no fue el ideólogo, lo he dicho varias veces. El solo no podía hacer eso. No iba a poder. Hay más gente detrás de él. En eso me quedo yo, hasta la fecha.En aquel tiempo de la muerte de Pablo la política era tan fuerte. Unos más se agarraban de los políticos y ellos eran el Dios grande y eso hasta hoy en día., ellos son dioses”
Marianela: “El crimen de Pecci nos demuestra qué tanto es el poder económico”
“El crimen de Marcelo Pecci nos demuestra que está trascendiendo hasta fronteras; él fue de vacaciones con su señora esposa y tanto es el poder económico de esta gente que lo mandaron matar hasta el otro país, contrataron sicarios en otro país. Y aparentemente hasta están comprando, por decirlo así, la justicia en otro país, inclusive se le menciona a personas que están privadas de libertad, quiere decir que desde la cárcel mismo, los que tienen poder, tienen poder. Hasta puede ser que la muerte del narco de apellido Galeano, en la cárcel colombiano, por haber hecho parte del crimen de Pecci, sea para silenciarlo para que no diga quienes son los mandantes. Puede ser que sí. Para evitar eso, de que diga algo, lo mandaron callar”
Olga: “Yo fui papá y mamá de mis hijos, y los saqué adelante con fuerza”
“A pesar de la gran tristeza vivo muy orgullosa, muy felizde ver a mis hijos que son profesionales y yo fui papá y mamá desde que Pablo se fue y los saqué adelante con fuerza , con ánimo, luché hasta más no poder para que ellos sigan siendo algo en la vida. Y estoy muy orgullosa de mis hijos. Tanto Marianela, como Virgilio me ponen muy orgullosa y digo que papá Pablo estará muy feliz en el lugar donde está viendole a sus hijos, que son profesionales, porque es lo que quería, que sus hijos salgan adelante. Y en eso estoy. Muy feliz y muy orgullosa”
Marianela: “Mi tesis final de Facultad, sobre crimen organizado, la dediqué a papá”
“También como hijos estamos orgullosos de ella.En todo ese momento, que a pesar de los años, mi mamá nos sacó adelante no nos faltó nada, y siempre estaba apoyándonos. Ahora ya estamos saliendo en el mundo. Ella siempre está con nosotros, y ahora somos nosotros tres, cuatro porque yo tengo también una hija, y así vamos creciendo como familia”
“En la tesis para graduarme en la Facultad encaré el tema del narcotráfico. Acerca del crimen organizado en la zona de Curuguaty. En ese trabajo lo que quise hacer es contar un poco de todo lo que sucede aquí en la zona de Curuguaty, de Canindeyú acerca del crimen organizado, porque este es un tema del que se habla mucho, se escucha mucho, pero hoy en día, hay mucha gente que no conoce de verdad que es un término que engloba a diferentes tipos de crímenes, y eso es lo que yo quise trasmitir. Le dediqué esa tesis a papá, porque de él aprendí a decir la verdad sin miedo. Fue un trabajo bastante difícil, pero sí se llegó con éxito toda la investigación que pude realizar”
Olga: “Para mí fue impresionante la tesis que presentó mi hija”
“Después de todo lo que viví, no tengo palabras. Lo único que puedo decir que después de todo esto, después que Marianela presentó esa tesis, fue muy emocionante, yo la escuché y fue muy emocionante para mí. Cómo pensó ella para preparar esa tesis. Aquí, en carne propia, ella sufrió, lidió en su ciudad natal y que ella al recibirse tenía que preparar esa tesis, fue impresionante. Y tanto que no pude contenerme. Fue inolvidable la tesis que presentó”
“ A las mamás sufridas como yo, les digo que no se callen y que exijan Justicia”
“Los mensajes que yo les puedo dar a la mamás sufridas como yo que tengan mucha fuerza y que nunca se calle, y que siempre exija a la Justicia, al gobierno.Les dejo este mensaje a las madres, tanto de Pecci, como del militar Guillermo Moral que no la conozco y a otraa madres sufridas, que no se callen , que insistan al gobierno la Justicia , y sino la Justicia Divina siempre existe, es lenta pero existe, y en eso quizás nos quedamos todas las mamás sufridas”
Marianela:”MI consejo a los jóvenes es que estudien para salir adelante”
“Me gusta mucho el derecho penal, pero hoy tengo más trabajo en lo civil. También me gustaria el área sobre crimen organizado. Y me gustaría trabajar en la Fiscalía. En una Unidad Especializada en lo penal,en la lucha contra el narcotráfico”
“Quiero decir que mi hermano Virgilio, así como nosotros aprendió a vivir con el dolor; hay días que cuestan más, y contenerlo siempre viviendo juntos. Ha sabido también sobrellevar pero yo sé que él también siempre le tiene presente a papá, en su día a día. El también está demostrando que siguió los paso de él”
“Mi mensaje como joven, como abogada en ejercicio, y como víctima del narcotráfico; mi mensaje a los jóvenes que ven este mundo, desde mi vida personal les doy el consejo de que estudien, que el conocimiento no ocupa espacio, que el estudiar, el ir aprendiendo también, y el adquirir conocimiento también es una herramienta para nosotros los jóvenes, para poder ir avanzando en este país, porque lastimosamente muchos jóvenes tienen que emigrar a otros países, por todas las faltas que vivimos en nuestro país; la falta de seguridad y de muchísimas otras cosas,que estudien porque hacerlo les va a ayudar a sobrellevar cualquier cosa y es además una herramienta muy importante en la vida para poder defendernos, pues en el día de mañana, hoy somos jóvenes pero mañana crecemos y somosa nosotros quienes vamos a tomar la posta”
“Y además, combatir, combatir al crimen organizado como jóvenes va a estar bastante difícil, porque tendríamos que erradicar un cien por cientos a nuestros gobernantes, pero la unión hace la fuerza. Si todos los jóvenes , todas las personas honestas que quieran un país diferente, con menos corrupción, si nos unimos podríamos intentar combatir a los gobernantes, y después ver para poder combatir al crimen”
Olga: “A los sicarios no quiero ni mirarles a la cara”
“Ni les quiero decir nada a los sicarios que asesinaron a personas como Pablo, y ni quiero mirales a la cara, porque para ellos no existen palabras, no escuchan , no ven. Nada. Si por ahí me los encuentro, sin palabras me quedaré al verlos a ellos.”
Marianela: “Acá en Paraguay hay que endurecer las penas”
“Los sicarios creo que son personas que no sienten, entonces serían palabras al viento; porque son personas que cometen crímenes atroces y no se arrepienten; muchos ni siquiera reciben cárcel, una pena; terminan otra vez así, siendo asesinados, y creo que ese el camino que ellos decidieron tomar; pero son personas que no merecen siquiera nuestras palabras”
“Hay que endurecer las penas, al menos acá en Paraguay. Acá las penas son mínimas en comparación, si vamos a castigar lo que sería un hecho punible, por ejemplo un crimen; cada día aparecen más crímenes, uno más feo que otro, pero nuestra legislación acá en Paraguay, las penas son muy cortas; muchas veces para las familias mismo las penas no son justas, las penas que deberían recibir, un hecho de asesinato. ‘Neneco’ Acosta ide´ideólogo de la muerte de papá, por ejemplo, tiene 39 años de condena, pero en Paraguay saldrá antes libre. Debido al proceso así mismo és en Paraguay”
“Pienso que se debería ya actualizar la reforma de la Costitución, por el pasar de los años. Como decía, por ejemplo, ‘Neneco’ recibió una pena de 29 años, más 10 de medidas de seguridad, pero a esas penas se les resta, pero también hay casos, de personas que matan a cinco o seis personas, mientras que se le juzga por la muerte de una. Todo eso hay que actualizar.La pena de muerte , la verdad, que la veo muy lejos acá en el Paraguay, pero sí por lo menos extender los años de pena y creo que la Justicia, no vendría a ser una venganza, sino que sería como darle a la familia de las víctimas como una sensación de que la persona recibió su castigo por el hecho que cometió. Porque, por más que la otra persona, capaz que quiera dar dinero, no hay vida que valga; entonces, es un sentimiento, de justicia, como una paz, de que se le castigó por lo que hizo, y está pagando. Yo creo que ese es el sentimiento que sienten las personas una vez que reciben esa justicia, que muchas veces en nuestro país falta”
“A mi familia le contaré mi historia. A mi hija que ahora tiene tres años se la contaré, mi esposo la sabe perfectamente”
*Producción periodística y logística: Jorge FIgueredo-Omar Cristaldo