“Che ra’y aju nde rogape rovisita hagua ha nde nereimeveina ko’ ápe” ; “Hijo, vengo a tu casa a visitarte y ya no estás aquí” es lo que expresa, desde lo más profundo de su ser la señora madre del Teniente Coronel Guillermo Moral Centurión cada vez, cuando junto a Víctor Alberto, su otro hijo, y hermano del militar, van a la casa de quien fuera asesinado por dos jóvenes sicarios el pasado 2 de octubre en circunstancias en que llegaba a asistir a sus estudios, para ser abogado, a la Facultad de Derecho, en Asunción, capital del Paraguay. El atentado tuvo un sello más que dramático dado que las connotaciones en torno al hecho de sangre se centraron expresamente en la insanía de sus atacantes -pero seguramente mucho más de sus mandantes- los que serían integrantes de la naro mafia paraguaya, cuyo detestable accionar fue en represalia a la persona de Guillermo Moral por el hecho de que él se hubo negado tenazmente -y valerosamente- a ceder a los requerimientos de una red de corrupción operante en la cárcel de Viñas Cué , consistente en acercar un celular al narco apodado “Tío Rico”; la respuesta a esa incorruptible negativa fue una sola: cobardemente cegar la vida de un hombre honesto y leal a su uniforme.
En una amplia sala del hall de un importante hotel frente a la Plaza de la Democracia, del centro de Asunción, están junto a Antimafia Dos Mil, Víctor, el hermano del militar fallecido y su asesora letrada, la doctora Nidia Pintos; se ha concertado una entrevista lapso antes con el cometido periodístico de dar a conocer a la opinión pública el sentir de una familia que ha perdido a un ser querido, en circunstancias que hacen del encuentro un episodio en el que la nostalgia, el recuerdo del ahora fallecido y la exaltación más sincera de su persona no hacen otra cosa que dar forma a una de las realidades de ese país hermano, donde la narco mafia, como ideología criminal organizada en grado máximo, siembra cadáveres con pavorosa impunidad, desde hace años, dejando a sus espaldas una estela de sufrimientos, impotencias y por sobre todo la destrucción de una democracia, literalmente devorada por la malignidad de una criminalidad imperante y cruel. Y esencia el encuentro con el hermano de Guillermo Moral, es un crudo alegato en favor de la búsqueda de la verdad y en el reclamo más sincero y más urgente de que se haga justicia. Ese pedido, esa exigencia recurrente entre las familias de quines han perdido sus vidas en manos de la narco mafia, instalada en el Paraguay desde hace ya algunas décadas; realidad también cruel de otros países de la región, como Uruguay, Brasil, y Argentina.
Víctor habla pausadamente, en tono bajo; nos mira fíjamente. Su abogada otro tanto. No resulta nada fácil ponernos en su respectiva piel, ni mucho menos en la de Víctor y en la de su otro hermano que está ausente en el encuentro, y aún mucho más en la de su señora madre, cuyas elocuentes palabras -del acápite del artículo- signadas por el sufrimiento, y que nos la ha sido compartida por su hijo Víctor, quien precisamente empieza el diálogo; un diálogo, que califico de franco y sinecero, que dejó entrever -en medio de un más que difícil momento- una entereza suya admirable, que no podemos ingnorar, ni mucho menos omitir en nuestro trabajo.
“Todo el tiempo él fue disciplinado y muy dedicado a lo que es profesionalizarse como Oficial de las Fuerzas Armadas. Era una persona bastante exigente consigo misma y era un hermano muy atento, un hijo excelente; todos los compañeros con quienes trabajó tiene ese mismo concepto, de ser una persona muy abierta y también divertida. Era un Oficial de carácter, firme y muy sereno. Dejó dos hijas adolescentes. Al momento del atentado estaba estudiando para ser profesional del Derecho, para ser una mejor persona”
“La carrera militar te abre puertas para generar amigos, pero hay unidades sensibles, como la cárcel de Viñas Cué, en donde no todo es amistad, no todo es confianza, como otra carrera igualmente riesgosa, como es el periodismo que a nivel mundial o nacional, sabemos que periodistas del Paraguay fueron atentados en su vida, por decir la verdad, por mantener un espíritu de transparencia”
-¿Víctor su hermano tuvo una actitud de transparencia y su muerte fue la repuesta?
“Totalmente.Es de público conocimiento que él rechazó un soborno de parte de un Oficial militar superior que probablemente le tenía que beneficiar al preso en ese momento y él no accedió a eso. Y eso yo creo que és el enemigo mayor que estamos teniendo. Él no tenía otro motivo por el cual le tenían que perseguir”
-Un hecho, el de su hermano, que no puedo descontextualizar con el hecho que hizo perder la vida del Fiscal Marcelo Pecci...
“Es muy similar. Porque está detras de esto la mafia, el crimen organizado. Y eso es lo que llevó a que le cegaran su vida”
“Sobre quienes están involucrados, yo quiero dejar todo en poder del MInisterio Público, el departamento de Homicidios, que ellos puedan dilucidar de dónde viene el ataque.Queda en manos de la Justicia determinar quienes son los culpables . Dejamos todo en poder de Dios, que haga su justicia divina, y que podamos nosotros tener esa paz acá en la Tierra mientras estemos, como dijo mi hermano, peregrinando acá en la Tierra”
-¿Cómo califica la situación de Paraguay, de la infiltración terrible del crimen organizado, la presencia del narco uruguayo Sebastián Marset, el asesinato de Pecci, el de su hermano Guillermo?
“Es gravísimo que altas autoridades esten involucradas en este crimen y que no estén dando un fín a eso. Porque todos los días estamos luchando con crímenes, sicariatos, asesinados en Pedro Juan Caballero y que se está extendiendo hasta la capital”
-¿Desde su ángulo cómo acabamos con todo este mal?
“Y lo mejor sería que sean más duras las penas y que las investigaciones sean más rápidas. Una justicia pronta, accesible por sobre todas las cosas porque hay quienes no tenemos ese poder para enfrentarlo”
-¿Confía en la justicia paraguaya, siendo que hay evidencias de demoras en investigaciones como las de Pecci, de muchoa periodistas, para llegar a los autores intelectueles?
“Confiamos plenamente en la justicia paraguaya que aclare y que les pueda detener a los autores del hecho, tanto a los ideólogos como a los autores materiales del atentado contra mi hermano. Estamos exigiendo justicia”
“Teniendo las identidades de los sicarios, uno es de 16 años y el otro 19, tendría que ser bien fácil detenerlos, pero están protegidos, por eso no sale a la luz.No quiero negativisar la tarea investigativa del Fiscal a su cargo, pero están haciendo un harto trabajo para aclarar este hecho”
-¿Verdaderamente este país está en condiciones de revertir una violencia criminal, cuando vemos que uno por ser honesto , anticorrupto, termina muerto, con una impunidad pavorosa?
“En este caso tenemos que darle tiempo al tiempo. En este caso se va a extender todavía por mucho tiempo transparentar la gestión del gobierno para que pueda ser el ejemplo de no permitir estas atrocidades que estamos vivenciando con mucho dolor, por la pérdida de mi hermano. Tiene que dar el ejemplo el gobierno, con acciones, de que se quiere hacer bien las cosas, para que no siga cegando el crimen vidas honorables, como la de mi hermano”
-¿El de su hermano es un hecho que demuestra que hay mucha corrupción a nivel penitenciario, no?
“Eso es lo llamativo. ¿Por qué les siguen permitiendo a los presos, a los privados de su libertad que sigan manejando celulares dentro de las penitenciarías organizando crímenes . Eso es lo llamativo.En la Cárcel de Viñas Cué no se le permitía que usara un celular a ‘Tio Rico’, pero se le trasladó a Alto Paraná, y ahí se encontró un cargador de celular, pero el celular en sí, no. Lo llamativo es que está el cargador pero el celular no. Entonces, la penitenciaría también tiene mucho que ver en esta cuestión. Se le cerró las puertas en Viñas Cué cuando mi hermano estaba como jefe del penal, pero al trasladarle a otro lugar se le abren las puertas , permitiendo que él se mantenga comunicado con un celular en su poder y seguir haciendo sus fechorías”
-¿Su hermano nunca sospechó que iba a sufrir un ataque?
“Cuando estalló este tema del soborno, seguramente a corto plazo no, pero él se daba cuenta de que alguien le estaba observando, mirando, que estaba estudiando sus movimientos y, eso es lo que le puedo mencionar. Yo creo que las fuerzas militares del Paraguay tienen que protocolizar la seguridad del personal militar que está en un punto sensible como és la cárcel de Viñas Cué. El tenía que tener guardia, tenía que tener una protección, y nos salió carísimo la vida, porque el entregó su vida para que se pueda aprender una lección. ¿Cuál es? El apoyo, la asistencia, el acompañamiento cercano de una persona que le pueda estar protegiendo. El no comentó en ningún momento ninguna amenaza, pero el riesgo que él tenía, era suficiente como para interpretar que él necesitaba una protección”
“Mis últimas palabras en este encuentro es la de aunar esfuerzos y enfrentar a estas organizaciones, sería lo ideal, seguir agarrándonos de la mano en procura de restablecer el orden y la paz en las naciones”
Dra Nidia Pinto: “Confiamos en la Fiscalía;exigimos la mayor pena para los autores”
-¿Doctora Pinto qué lectura hace usted del crimen de Guillermo Moral”
“La investigación está dando su curso, creo que es cuestión de tiempo que puedan identificar a todos los autores, porque hasta el momento los autores morales, intelectuales no están identificados, están trabajando en eso. Confiamos en la Fiscalía para identificar y sancionar, la mayor sanción, porque quitaron la vida a un profesional militar de alto rango, un ser humano querido, amado por su familia, por sus amigos , por sus colegas, por sus camaradas. Y es muy triste. Fue brutal esa noticia. En ese contexto, exigimos a la Justicia para que de pronto una respuesta. Nunca esta familia tendrá paz, pero por lo menos un poco de paz cuando se le pueda identificar a todos los autores. En las navidades esta familia no va a tener a su hermano, la señora Jacinta no va a tener a su hijo quien le acompañaba todo el tiempo; el amor que existe entra una madre y un hijo es un lazo muy fuerte. Ella está ahora con tratamiento psicológico, toda la familia, y todavia no creo que podemos hablar de que han aceptado esta situación tan fuerte. Nadie se imagina que iba a recibir una llamada que a su hermano le pasó eso, que a su hijo le pasó eso”
“Es una situación triste, que por ser una persona honorable, honesta, se le tenga que quitar la vida de esa forma. Y además que él estaba frente a una universidad nacional donde tenía otro estudio, y quería ser abogado, y hubiera sido un excelente abogado, por su capacidad, por su honestidad, por su perseverancia, por su amor a su trabajo. Esta familia no va a tener a su hermano, a su hijo en estas navidades y nunca más”
“Guillermo Moral nos dejó un legado, que la lealtad se paga con la vida”
“Por eso, mínimamente se exige, exigimos justicia, la identificación de todos y que se los sancione con la pena más alta, a todos los autores. Exigimos que la justicia siga trabajando con más énfasis, con mán temple, porque hasta el momento, ya vamos al mes del hecho y hasta la fecha no le tienen ni físicamente a los autores materiales y menos a los autores intelectuales. Exigimos a los tres agentes fiscales, que son tres, que sigan dando su mejor empeño, su mejor estrategia, su mejor inteligencia, para que se pueda detener a esas personas”
-¿Podría dar un mensaje final?
“El Teniente Coronel Guillermo Moral nos dejó un legado al país y al mundo, que la lealtad se paga con la vida. El pagó la lealtad al Estado , al país, a la patria con su vida, el precio más alto. Jesús, subió a la cruz, por lo pecados de los humanos y pagó con su vida. La lealtad al país, él pagó con su vida. Es un pago muy alto”
*Foto de Portada: Gentileza de Víctor Moral/ Juntos Guillermo, de uniforme y Víctor.
*Foto 2: Omar Cristaldo
*Producción periodística: Jorge Figueredo