Dos cadáveres fueron hallados dentro de una bolsa de arpillera en aguas del río Paraná, en la zona de Puerto Irala, en Paraguay, y se presume que podrían pertenecer a los dos jóvenes sicarios que segaron la vida del Teniente Coronel Guillermo Moral, asesinado a balazos el pasado 2 de octubre en la ciudad de Asunción.
Al momento de redactarse estas líneas las autoridades navales de Paraguay convergieron a la zona para dar curso a las pericias de rigor con el cometido de definir exactamente si los cuerpos corresponderían a los dos sicarios que ya estaban plenamente identificados: un joven de 16 años y otro de 18 años.
Oportúnamente las autoridades habían detenido a personas involucradas en la logística y actos preparatorios respecto al homicidio del militar, y en ese marco de las investigaciones se pudo determinar fehacientemente que quienes hicieron parte del acto criminal, serían dos jóvenes , uno de los cuales portaba un arma de grueso calibre, que causó la muerte al militar.Identificados los sicarios sin margen de error se accionaron urgentes operativos para dar con ellos, con el certero temor de que podrían ser ejecutados por elementos del narcotráfico, como forma de evitar su captura, lo que de hecho permitiría llegar a los mandantes del crimen; razón por la cual, eliminar a esos dos jóvenes era tarea vital, para el crimen organizado, cuyo objetivo, siempre en estos hechos es evitar que la Fiscalía llegue a los autores intelectuales. Una particularidad que ya se observa, por ejemplo, en el caso del Fiscal Marcelo Pecci y en la mayoría de los asesinatos de periodistas cometidos en el Paraguay, desde 1991 hasta la fecha. La ausencia de la verdad sobre los mandantes siempre está rodeada de un halo de enigma, porque obviamente, en el ámbito criminal llegar a ese punto no es nada conveniente, sencillamente, porque siempre estarían comprometidos elementos del poder. Que salgan a la luz esos mandantes, seguramente ocasionaría una verdadera hecatombe en diferentes niveles.
En concreto, entonces, la Policía paraguaya comenzó a correr una verdadera carrera contra reloj, que a juzgar por los hechos que consignamos en el acápite, ya habría sido zanjada este martes 28 de octubre en horas matutinas, con el hallazgo de la bolsa con dos cuerpos en su interior, que según las autoridades navales corresponderían a los dos jóvenes que se venían buscando afanosamente; uno de ellos sería quien conducía la moto y el otro quien efectuó los mortales disparos.
La muerte del oficial Guillermo Moral fue un hecho que causó impacto entre la población paraguaya y por cierto en el seno de la familia de la víctima, la que recientemente dialogó con Antimafia Dos Mil en la ciudad de Asunción, oportunidad en que manifestó su más extremo pesar e indignación por lo acontecido, de ahí que su reclamo de justicia se tornó sumamente conmovedor. En próximos días publicaremos la entrevista dado que su testimonio constituye un verdadero alegato y denuncia de la violencia narco mafiosa imperante en el Paraguay.
*Foto de Portada: ABC Color captura de cámara de circuito cerrado.