Sábado 18 Abril 2026

La sola referencia a Jorge Eliecer Gaitán, que mi amigo Alfonso Heber Santander Álvarez, me hizo llegar recientemente a la redacción de Antimafia Dos Mil, desde la ciudad de Pasto, en Colombia, me pone de espaldas al muro, no solo para acompañarlo en ese merecido recuerdo-homenaje a ese luchador colombiano, justo en estos momentos en que su país mismo viene padeciendo los embates de la violebcia política y la América Latina está literalmente sumida en una literal confrontación con los autoritarismos que campean, a cada vuelta de la esquina. Y en ese andar avasallante del ideario criminal de los imperios que hoy se llevan todo y a todos por delante -Trump, un burdo ejemplo de lo que hacen los esbirros del capital financiero y de los banqueros que nos sangran- se me cruza un más que saludable texto de puño y letra de mi amigo Heber Santander, otro incansable luchador, de la talla de un amigo en común , colombiano también, que ya partió a la eternidad el año pasado, me refiero a Pablo Trejos; y que lo traigo a la mesa, porque la de hoy es una cita obligada, no solo con Gaitán, sino además con quienes lucharon sin descanso por una Colombia libre, pero libre de verdad; esa lucha por los pueblos; mejor dicho, por la libertad de los pueblos, de ahí que no es gratuita ni caprichosa, ni mucho menos banal, la frase (el mensaje, el legado) inconfundible de Gaitán -muerto por el poder de turno en 1948, el 9 de abril- que pone´énfasis en un solo concepto, alineado con la lucha del pueblo progresista (Gaitanista) colombiano; y que hoy, bastantes años después, los gaitanistas siguen fielmente, para ir preservando su memoria; esa frase, ese pensamiento mordaz, que no ha caducado, sino que más bien, ha cobrado, con lo que pasa hoy, más vida, más vigencia, y más fuerza; una idea demoledora y que resume en tono profético, la meta, el objetivo, el horizonte: “Cercano está el momento en que veremos si el pueblo manda, si el pueblo ordena, si el pueblo es el pueblo y no una mulitud anónima de siervos”

Heber Santander es directo cuando me hace llegar un escrito homenajeando a Gaitán; una suerte de alegato, para mantener erguida su memoria va al punto medular de lo que también significa preservar su ideario y su persona; un escrito suyo que me lleva de la mano a un encuentro con el pasado, que es el presente más descarnado, porque descarnada es la lucha que se lleva adelante en estos días en Colombia mismo y en América Latina; y basta con mirar, con buen ojo, lo que acontece en la región, para entender las razones de esa lucha, que es sin cuartel, y que no debe admitir, ni paréntesis, ni desvíos, y ni mucho menos indiferencias o modorras, o espacios de insensibilidades o individualismos; porque el oponente no descansa, sino que se retroalimente perversamente, al parecer sediento de sangre y de las ya recurrentes infamias, devorándolo todo a su paso; sin piedades ni contemplaciones.

Heber Santander narra muy bien la vida de Gaitán; lo hace con estilo propio; al alcance de todos, orientando al lector -párrafo tras párrafo- para asumir y fusionarse con las ideas de ese luchador colombiano del ayer, pero que es también el de hoy. Y es Heber Santander quien lo pone sobre el tapete público, titulando su trabajo, con una categórica expresión: “Gaitán, es un pueblo con memoria”; transcribimos algunos de los párrafos más importantes.

“De la unión amorosa de una maestra progresista, Manuela Ayala Beltrán y de un radical liberal, el librero Eliecer Gaitán Otálora, nace en el Barrio Las Cruces del Sur humilde de Bogotá, el más grande orador y lider político, tribuno del pueblo, defensor de causas populares Jorge Eliecer Gaitán”

“Desde la vecindad popular del barrio Egipto, crece para Colombia un liderazgo inspirador-transformador, siempre, de manera original y originante al lado de esa masa social, con muchedumbres deseosas de cambio y transformaciones de época que represento genuinamente y coadyuvo como el que más a construir socialmente en favor de los pobres de la Matria o la Patria Colombiana”

“Las muchedumbres convertidas en la base social del Movimiento Gaitanista, estaban conformadas por esa pobrecita de las mayorías populares que encontraron asertivamente, un líder sin maquillaje en la figura y personalidad indiscutible de Jorge Eliecer Gaitán, que a la vez entendió desde su responsabilidad y senbilidad social que jamás podría defraudar ese caudal humano, interpretándola asertivamente desde sus más caros intereses, cautivándola desde la convicción en ideales liberadores y defendiéndola hasta las últimas consecuencias, así fue siempre, hasta ese día fatídico donde el reloj de la vida detuvo abruptamente su existencia a las 2:05 de la tarde en un magnicidio lacerante que aún duele y desangra al pueblo colombiano”

El desprecio de unos

“Tanto como su pueblo lo amaba, las elites oligarcas lo despreciaban a muerte, no perdonaron en Gaitan las reformas sociales que truncaron de tajo en el Congreso, las políticas inclusivas, su firme convicción por empoderar a los desfavorecidos, marginados, olvidados, campesinos jornaleros, citadinos trabajadores, comunidades y territorios donde pululan las realidades de violencia, les resulto ofensivo la lucha social para combatir de fondo el analfabetismo, la mejora a la calidad y el acceso a la educación, la promoción del desarrollo cultural, el apoyo y formación integral para los Maestros, la Reforma Agraria, su vivión ambientalista, la lucha por la justicia social, por un país equitativo, sin lugar a dudas Jorge Eliecer Gaitán era un socialista convencido, liberal, liberador y libertario”

“Gaitán, siempre perseguido y destituido de sus cargos por ponerlos al servicio de su pueblo, le dolía la mendicidad de los habitantes y niños de la calle, por eso abrió centros que os acogieran y protegieran, por las mismas razones pensó en un Banco de la Protección Social, en calzado y comedores gratuitos para los escolares, en salones nacionales para los artistas; con esa alma grande, humanamente sensible, condenó sin titubeos la masacre de la empresa gringa La United Fruit Company que mató para negar sus derechos y según los propios trabajadores bananeros más de 1.500 jornaleros, en un diciembre negro, en 1928”

La paz y la guerra, el problema de hoy

“Gaitán fiel a sus preceptos condeno con firmeza la traición que representaban de manera flagrante la oligarquía liberal-conservadora, por eso advirtió con vehemencia, que “El pueblo es superior a sus dirigentes” a ese remedo de dirigentes falsetas, en cambio, ratificó con firmeza desde sus sistema de creencia. ‘Yo confío en la multitud, hoy, mañana y pasado, esa multitud que sufre en silencio’, pueblo rebelde que emancipo en su acción discursiva, cuando dijo: ‘Esta avalancha humana librará una batalla; vencerá a la oligarquía liberal y aplastara a la oligarquía conservadora’ una y mil batallas del pueblo Gaitanista, en las que se comprometió totalmente de cuerpo y alms para no traicionar jamás, por eso dijo con solvencia moral: ‘Yo no say un hombre, soy un pueblo..’”

“Hoy en día para los colombianos y para los Ñarinenses en particular, sigue siendo el principal problema, el de la Paz y el de la guerra, el de los violentadores oligarcas que hacen que imperen para el pueblo en su vida cotidiana, realidades de violencia, Gaitán, se situaba entre la guerra y la Paz diciendo ‘Nada más cruel e inhumano que una guerra. Nada más deseable que la paz. Pero la paz tiene sus causas, es un efecto. El efecto de los mutuos derechos’ ese efecto que debemos provocar con acción ciudadana, convirtiendo esas realidades de violencia en realidades de Paz, memorable la Marcha del Silencio (1948) con la que el pueblo Gaitanista y su lider protestan por la masacre de sus seguidores en el gobierno de Mariano Ospina Pérez (1946-1950), desfilan de negro, en total silencio, para luego escuchar la ‘oración de la Paz’”

Gaitán, un sembrador de paz

En 1948 los genocidas matan a un sembrador de paz, son miles de muertos con conciencia Gaitanista del pueblo raso, luego prosiguieron en su tarea para que reinara el memorisidio, equivocaron, porque Gaitán, hoy en día es un pueblo con memoria; aún, me impacta como en su momento, la entrevista de un periodista chileno a su hija Gloria Gaitán: -¿Qué hicieras si tu padre estuviese aquí y ahora, en este momento?; Gloria Gaitán respondió: ‘Lloraría y lloraría, y cuando sus lágrimas imflamadas de profundo dolor le dan sosiego termina diendo: ‘Le diría que no le he fallado, que siempre le he sido y le seré fiel’..Como le es fiel, el pueblo progresista, el pueblo Gaitanista de Colombia”

*Foto de Portada: Colección fotográfica Fondo Jorge Eliecer Gaitán