Lunes 16 Febrero 2026

Fanfarria cierre del año 2025

Ya desde la calle Piedras, de la Ciudad Vieja de Montevideo, se siente la música; se va vislumbrando que en la planta del espacio de Voces Insurgentes (Our Voice) se vive una múltiple actividad artística; un evento que tiene su identidad; su adn propio, dentro del contexto activista del Uruguay y del mundo.

La militancia artística como mascarón de proa resuena a sus anchas en toda la cuadra de ese barrio montevideano en el que se acumulan -como eslabones de una lucha recurrente- aires, ritmos, y voces de libertad, de defensa de los derechos humanos, de resistencia al sionismo que viene cometiendo el atroz genocidio -a la vista mundial- del pueblo palestino; ese genocidio que cínicamente se niega desde ciertos ámbitos de los medios de comunicación y de los ámbitos donde son funcionales a un sionismo esencialmente criminal y de tinte facista, por si fuera poco.

La gran movida cierre del 2025 fue el sábado 13 de diciembre pasado y fue denominada “in memorian-la vida es eterna”; la gran movida consistió en una jornada exclusivamente cultural y política bajo una consigna inspirada en una frase del músico y luchador social chileno Víctor Jara.

Escaleras arriba, el salón principal del edificio recibe a la concurrencia dentro de un marco de militancia inconfundible, donde las generaciones de activistas de fusionan, en un clima de integración que permite, si se quiere, amalgamar múltiples vivencias; del ayer y del hoy. Vivencias que fueron marcando luchas, que hoy siguen ese mismo camino con las cicatrices de los tiempos duros, donde la sangre de los caídos sembraron fuerzas para seguir adelante, luchas revolucionarias, luchas sociales; luchas, en defintiva para, una vez más , buscar y encontrar, y construir al hombre nuevo. Ese hombre nuevo, el que por estos días, parece estar -felizmente- empecinado en tomar distancia de las alevosas y voraces fauses de los autoritarismos, y de un futuro que parecería irnos llevando a un mundo donde la tecnocracia, resultaría se el cometido más urgente, lamentablemente.

Pero en la tarde del 13 de diciembre en el espacio de Voces Insurgentes se rompieron, por enésima vez, los moldes, para que el sistema estructurado en el que está sumergida la sociedad moderna -la sociedad uruguaya- pueda recibir el mensaje libre de lo que hoy significa la lucha social, marcando presencia a los cuatro vientos, y sin mordazas, hoy por hoy; porque urge, urge.

Y sin mordazas ni corta pisas, los artistas que estuvieron en ese edificio, por demás emblemático, y que identifica a un pujante Movimiento Artístico (Voces Insurgentes) en el Uruguay, hicieron su aporte activista a entrada libre y gratuita, con ritmos sudamericanos, tales como la murga, la música popular brasileña, rap y candombe; ritmos contagiantes; ritmos de arte musical, de una dinámica, expresamente militante de la mano en el escenario de una joven cantante, magistral en su arte y brillante en su accionar, por otra parte inolvidable en el evento: me estoy refiendo a Tatiana Free, una más que emblemática artista de Voces Insurgentes, que tuvo la soltura y la más que acertada sensibilidad humana para presentar a una platea -en su gran mayoria de jóvenes- a los siguientes artistas: Amargarita MJ, Dúo Novo ( Juliana y Thy Anderson Feitosa); La Diable Trico y Músika del Alma.

Pero hubo más: La poesía, a cargo de Alana Da Cunha y Rafa de Grupombí; y el mural collage colectivo, coordinado por Pinches Artistas.

La platea disfrutó a mares; hubo clima de militancia sin hipocresías; hubo clima de festejo. Hubo arte comprometido. Y las finanzas que se lograron, recaudado a la visera “nunca a la gorra” tuvo un solo destino: Palestina, a través de la Freedoom Flotilla.

La Memoria no estuvo ausente. Estuvieron presentes, muy presentes, allí en el espacio Voces Insurgentes, en el sector de los homenajeadoa: Peppino Impastato, Víctor Jara, Berta Cáceres, Santiago Maldonado, Rodolfo Walsh, Giovanni Falcone, Pocho Lepratti, Julio Castro, Salvo Vitale, Ernesto “Che” Guevara y Mariellle Franco.

Voces Insurgentesm hizo de una tarde montevideana, ergo, latinoamericana, que podía pasar inadvertida, una muy reveladora expresión de libertad, y de militancia en la que la resistencia fue el lenguaje utilizado para dar respuestas urgentes -a través del arte- a los autoritatismos, y a los fascimos que están a la vuelta de la esquina.

Y eso no es poco, porque es militancia; y una militancia urgente, fuerte, con identidad propia.

*Foto de Portada: Antimafia Dos Mil