"Es un día de celebración, es la concreción de un sueño que parecía imposible y que ha hecho realidad la voluntad de la sociedad civil con la ayuda de algunos estados", señaló el jueves en una rueda de prensa Thomas Nash, de la Coalición Contra las Bombas de Racimo, entidad que agrupa a más de 300 ONGs.
Alrededor de un centenar de países firmaron el tratado internacional, y hasta la fecha, 37 de ellos lo han ratificado, pero los principales productores, como Estados Unidos, Rusia y China, no lo han firmado.
Consultado sobre la fuerza y la utilidad de una Convención que no incluye a los principales productores ni tampoco a países con conflictos armados vivos o latentes, como India, Pakistán o Israel, Nash contestó que lo importante es el precedente y la fuerza "estigmatizadora" del mismo, y se mostró convencido de que tarde o temprano se unirán al mismo.
"Claro que nosotros queremos que todos formen parte del acuerdo, pero debemos recordar que ya se ha conseguido que las fuerzas de la OTAN no las usen desde 2003", señaló.
"Además, a partir del domingo, los países que las usan serán cada vez más estigmatizados", agregó Nash, quien explicó que tras el conflicto entre Rusia y Georgia en Osetia del Sur, ambos países negaron el uso de bombas de racimo, a pesar de que sí las utilizaron.
Las bombas de racimo contienen en su interior cientos e incluso miles de mini-bombas que pueden matar en un radio de 15 metros, y se mantienen activas durante más de 40 años por lo que son altamente peligrosas para la población civil.
"Uno de los principales argumentos para su prohibición es el hecho de que ya no son útiles para los objetivos militares buscados. Son una reliquia de la Guerra Fría, cuando se querían impedir invasiones terrestres", explicó por su parte Peter Herby, Jefe de la unidad de Armas del Comité Internacional de la Cruz Roja.
Israel es uno de los países que más bombas de racimo almacena, aunque se desconoce la cantidad, mientras que Gran Bretaña y Alemania cuentan con 50 millones de explosivos de racimo cada una, pero han ratificado el tratado y se han comprometido a destruirlos.
A falta de datos sobre la producción en Rusia y China, el principal productor y exportador mundial de bombas de racimo es Estados Unidos, con una cantidad demostrada de 800 millones.
"En la última guerra en el Líbano se usaron 6 tipos distintos de bombas de racimo, y cuatro de ellos fueron comprados por Israel a Estados Unidos", apuntó Nash.
Según la Coalición contra las Bombas de Racimo, estos explosivos han herido y asesinado desde 1965 a más de 100.000 personas, un tercio de ellos niños.
Domingo, 01 de Agosto de 2010
http://www.ultimahora.com/notas/344668-Entra-en-vigor-el-tratado-que-proh-be-las-bombas-de-racimo