Cultivos transgénicos y sus consecuencias en la salud humana y el medio ambiente

Por Adriana Navarro-23 de enero de 2021

Continuando con la propuesta de analizar las distintas formas de producción del sistema capitalista de la sociedad posmoderna y su relación con el deterioro ambiental, podemos decir, sin exagerar su relación con los desastres ambientales que ponen en riesgo la supervivencia como especie, que el primer tema que trataremos será el de los organismos genéticamente modificados (OGMs) o simplemente transgénicos. El mismo será abordado en dos partes, en la primera tratar de entender qué es un transgénico, cómo se forma y cuáles pueden ser algunos riesgos para la salud humana; en la segunda analizar las formas de producción asociadas a los transgénicos y sus consecuencias para el ambiente, y para la vida humana, que aunque no lo veamos así, forma parte de la vida planetaria; es en sí una especie más, con características diferentes de otras, pues puede alterar completamente las condiciones de vida propias y de todas las demás formas de vida.

La primera cuestión es comprender qué es un transgénico. Como su nombre lo dice, en un transgénico se ha transferido un gen desde un organismo a otro, y la cualidad que expresa el gen transferido se manifiesta en el segundo organismo, que es el destinatario del gen transferido. Es así que se puede lograr por ejemplo una rosa azul, si transferimos un gen que establezca dicho color al genoma de una planta de rosas. No hay a priori límites establecidos para estas transferencias, siempre que logremos que se exprese la cualidad del gen transferido, y con la previa validación de las autoridades competentes en cada país, el transgénico estará pronto para comercializarse.

La segunda cuestión que nos dará la dimensión de qué es un transgénico, es cómo se da esa transferencia de genes. La misma puede hacerse por medio de un virus o bacteria en el cual se introduce ese segmento de ADN que se quiere insertar en el organismo de destino, y luego la bacteria o virus infectará el organismo, rompiendo las barreras celulares y realizando entonces la introducción del segmento de ADN que transmitirá nueva información al organismo destinatario, mejor dicho que cambiará en forma definitiva el material genético del mismo, y por tanto creará un nuevo organismo, inexistente en la naturaleza, por tanto será un organismo exótico para todas las formas de vida planetarias. Otra forma de insertar los genes portadores de la información o característica que se busca sea manifiesta en el nuevo organismo así creado es a través de una especie de inyección o bombardeo a través de la membrana celular, donde los nuevos genes son introducidos violentamente.

Quienes argumentan a favor de los transgénicos sostienen que siempre distintos productores agrícolas o ganaderos han buscado el mejoramiento genético; pero existe una diferencia fundamental con las técnicas tradicionales y es que la tecnología que existe detrás de la creación de un transgénico permite romper las barreras entre especies de distinto orden, es decir se pueden mezclar genes de animales con vegetales, creando seres que no existen en la naturaleza. Esto así se transforma en un experimento a gran escala, sin posibilidad de medir sus consecuencias, porque además no interesa medirlas, sólo interesa la rápida comercialización, las exponenciales ganancias. Todo lo demás, la salud humana y de otras especies, la contaminación ambiental, los efectos sobre el cambio climático, los potenciales desastres que podrían ocurrir, todo puede esperar, y si es rentable buscar una solución se buscará y si no se desechará, se hará de cuenta que no "pasa nada", que todo está bien.

Los argumentos a nivel mundial, fueron maravillosos. Podríamos lograr innumerables productos transgénicos, plantas que "comerían" los plásticos, degradándolos y nos salvarían de los efectos contaminantes que tienen y que no dejamos de producir en toneladas y toneladas que son liberadas al ambiente, transgénicos utilizados para la producción de vacunas y por otro lado, la más grande y vieja promesa: terminar con el hambre en el mundo.

También hay animales transgénicos, entre los que se encuentran los "mosquitos suicidas" que ya han sido liberados al ambiente. Estos se cruzarán con los mosquitos silvestres, y el gen que hace que el mosquito no llegue a reproducirse actuará eliminando las poblaciones de mosquitos. Esto que puede parecer un triunfo maravilloso frente a muchas plagas, y enfermedades como el dengue, en verdad puede tener efectos no calculados, ya que el mosquito interviene como todos los seres vivos en una red alimentaria que puede verse alterada en toda su estructura.

Pese a todas las maravillosas promesas, la triste realidad es que a nivel mundial, los cultivos transgénicos están centrados en la producción de soja y maíz, en distintos países entre los que se cuentan Estados Unidos, Canadá, Argentina, Paraguay, Uruguay, España y algodón en la India. La soja y el maíz se utilizan en la producción de alimento para ganado (con el 80% de las tierras cultivadas con transgénicos) y el algodón no es comestible. No hace falta decir, que con más de 20 años de producción de estos productos, no se ha terminado el hambre en el mundo y los desastres ambientales y para la salud humana, consecuencia de la tecnología aplicada al cultivo transgénico ya están a la vista, a pesar de que muchas personas continúan ignorando qué es un transgénico, y cómo puede afectar su vida.

Uno de los tipos de transgénicos que se producen para comercializar a escala mundial son las plantas Bt, que tienen un gen bacteriano (Bacillusthuringiensis), que produce una toxina insecticida, que es mortal para algunas especies de insectos. La planta produce esta toxina durante toda su vida, provocando que los insectos vulnerables a la misma se expongan a una concentración alta de este veneno, y por tanto se hagan resistentes al mismo, pudiendo producir súper plagas.

Es decir que tenemos dos problemas en uno: por un lado la reacción de las especies, creando resistencia en algunas especies de insectos frente aestos cambios fuera de contexto, y por otro los efectos en la salud humana y animal. La toxina Bt produce que el sistema digestivo de los insectos literalmente explote y pese a que "si bien el argumento ha sido siempre que estos alimentos modificados genéticamente no afectan a la salud de los mamíferos, las investigaciones sobre los efectos en el estómago de los cerdos que son alimentados con estos productos atestiguan todo lo contrario, teniendo en cuenta que nuestro aparato digestivo es tan similar al del cerdo, cabe poca duda sobre los efectos de una alimentación modificada genéticamente en el aparato digestivo de los seres humanos, a no ser que nos neguemos a ver lo evidente".

Otro estudio realizado en Austria sobre ratones alimentados con este maíz mostró que su sistema reproductivo se afectaba, produciéndose esterilidad, y otras enfermedades. (Fuente: Amigos de la Tierra).

La otra modificación genética es la que viene asociada a la soja, consistente en plantas resistentes a herbicidas, fundamentalmente al glifosato, pero no el único. El glifosato está inundando nuestros campos y también los de Argentina y Paraguay, para nombrar el entorno cercano, es altamente cancerígeno, y obviamente lo ingerimos cuando ingerimos la soja transgénica, o alimentos derivados; pero también lo ingerimos en el agua que bebemos, puesto que una parte filtra a la tierra y luego llega a nuestros arroyos, o en el aire que respiramos, ya que la forma de aplicación es por aire, (de esto hablaremos con mayor detalle, en la segunda parte de este artículo).

Algunos últimos datos para esta entrega, como para ayudar a la reflexión: el 20 de diciembre de 2017 el gobierno uruguayo, a través del Gabinete Nacional de Bioseguridad (GNB), integrado por cinco ministerios, aprobó 4 eventos nuevos de soja y maíz, así se llama a las variedades de plantas transgénicas, para su comercialización, pero con el voto en contra del Ministro de Medio Ambiente y del Ministro de Salud Pública (dos votos en contra y tres a favor). Es sumamente significativo cuáles fueron los dos ministerios que votaron en contra, quizás los que tienen más importancia frente a estas decisiones, pues son quienes analizan las consecuencias contra el ambiente y la salud humana. Argumentaron para su voto en contra, que algunos de estos eventos apilaban varios, es decir el maíz MON89034X- MON88017, de la empresa Monsanto, tenía más de un gen introducido, pues tenían resistencia a insectos lepidópteros y al glifosato. Detalle importante es que en nuestro territorio no existen dichos insectos como plaga. La otra variedad de maíz es la llamada TC1507XMON810XNK603, resistente a lepidópteros y a dos herbicidas (glifosato y glufosinato). Las variedades de soja son DAS44406-6, de Dow Agro Sciences, con tolerancia a tres herbicidas: glifosato, glufosinato y 2,4D y El evento de soja MON89788XMON87708, de Monsanto, con tolerancia a dos herbicidas, glifosato y dicamba.

El hecho de que se aprueben estos transgénicos, cada vez con mayor resistencia a un número más grande de herbicidas, nos demuestra, que las plantas van adquiriendo resistencia a los herbicidas, y por tanto cada vez habrá que cultivar agregando mayor número de herbicidas y por tanto comeremos nuevos venenos, quizás más tóxicos, más cancerígenos que el glifosato.

Otros datos aportados por Greenpaece- España dicen que el 70% de los europeos piensa que la alimentación modificada genéticamente (MG) es “fundamentalmente antinatural”. Las encuestas realizadas dejan claroque el rechazo de la población a los alimentos y cultivos transgénicos no se basa en un rechazo a la tecnología en general, y que sefundamenta en el conocimiento y en la libertad de elección. (GREENPEACE ESPAÑA).

España es el único país de la UE que cultiva transgénicos a gran escala. Mientras, países como Austria, Alemania, Italia, Bulgaria, Grecia, Hungría, Luxemburgo, Polonia o Francia han optado por prohibir su cultivo basándose en evidencias científicas sobre sus impactos ambientales, la imposibilidad de evitar la contaminación genética de otros cultivos y sus incertidumbres sobre la salud.

Con esta información tenemos un comienzo para revisar cada vez que vayamos a comprar un producto, si vemos la letra T, significa que estamos comprando un transgénico, y antes de realizar la compra estudiemos bien, si no podemos reemplazar dicho producto por otro sin la T. Por otro lado es nuestra responsabilidad continuar informándonos y trasmitiendo estos conocimientos a los niños y jóvenes, para que tengan herramientas para decidir sobre su futuro.

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*Foto de portada: www.muyinteresante.com

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