Miércoles 17 Julio 2024

Por la noche la conmemoración en Florencia. Hoy la conferencia con Di Matteo y Lodato

1:04 AM. En Florencia, el repique de campanas recuerda lo ocurrido la noche del 26 al 27 de mayo de 1993.
La explosión de un coche bomba mató a Dario Capolicchio, de 22 años, que se quemó ante los ojos de su novia Francesca Chelli (que aún presenta signos de discapacidad permanente), y a la familia Nencioni: Fabrizio, su esposa Angela Fiume y las dos pequeñas, Nadia, de 9 años, y Caterina, de 50 días, además de una cuarentena de heridos.
Aunque el objetivo fuera el patrimonio artístico.

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Parte de la Galería de los Uffizi y del Corredor Vasariano también sufrieron graves daños, se destruyeron para siempre algunas obras de arte y la torre Pulci resultó dañada.
Con doscientos cincuenta kilos de TNT, colocados dentro de una furgoneta Fiat Fiorino, Cosa Nostra golpeó duramente el corazón del Estado. Hoy, ya no quedan rastros del cráter (de 4,20 metros de largo y 1,30 metros de profundidad), pero la herida de aquel atentado sigue abierta.
georgi3La propia torre Pulci fue reconstruida para mostrar lo sucedido. Ayer la ciudad quiso recordarla por primera vez con un espectáculo de teatro, en la Piazza della Signoria de Florencia, con el espectáculo organizado por la Asociación Nel Tempo che ci resta (En el tiempo que nos queda) de y con Cesar Brie. Y también con la música y el espectáculo ¿La cura? La cultura, de y con Letizia Fuochi y Francesco Frank Cusumano.
georgi4Después de la marcha hacia via dei Georgofili, junto a Luigi Dainelli, presidente de la Asociación de Familiares de las Víctimas de la Masacre, estaba también el gobernador de Toscana, la asesora para la cultura de la memoria y la legalidad, el asesor de bienestar, el asesor de medio ambiente, el presidente del ayuntamiento, el prefecto, el presidente de la Asociación de Familiares de las Víctimas de la Masacre, el fiscal general de la Corte de apelación de Florencia y muchos ciudadanos.
El silencio, roto por el sonido de los cascos de los caballos en el camino, deja tiempo para reflexionar sobre lo ocurrido hace treinta y un años.
georgi5Es necesaria la verdad sobre las masacres, tanto las de 1992 como las del "Continente".
Después de investigaciones y procesos sabemos muchas cosas, pero todavía no todo.
Se conocen los rostros de los mafiosos responsables del atentado. El 6 de junio de 1998 jefes mafiosos del calibre de Bernardo Provenzano, Matteo Messina Denaro, Leoluca Bagarella, Giuseppe Barranca, Francesco Giuliano, Filippo Graviano, Cosimo Lo Nigro, Antonino Mangano, Gaspare Spatuzza, Salvatore Benigno, Gioacchino Calabrò, Cristofaro Cannella, Luigi Giacalone y Giorgio Pizzo fueron condenados a cadena perpetua por las masacres de Florencia, Roma y Milán. En cambio, los cargos de otros dos acusados destacados, como el jefe de jefes, Totò Riina y el jefe de Brancaccio, Giuseppe Graviano, fueron eliminados (aunque en el 2000 ambos fueron igualmente condenados a cadena perpetua).

georgi6El 27 de julio de 1999 se presentaron los fundamentos de la sentencia del primer juicio en el que resurgen con todas sus sombras las inquietantes "tratativas" entre el Estado y la mafia. El 6 de mayo del 2002, la Corte de Casación confirmó las 15 condenas a cadena perpetua impuestas a los jefes de Cosa Nostra que se cree instigaron y ejecutaron las masacres de 1993.
Pero aún hoy son muchos los interrogantes que giran en torno a ese cambio de estrategia por parte de Cosa Nostra, que trasladó el objetivo de Sicilia (donde en 1992 fueron asesinados los magistrados Giovanni Falcone y Paolo Borsellino en el espacio de 57 días) al corazón de Italia.

georgi7Una estrategia de masacres implementada por los líderes de la Cúpula para inducir al Estado a negociar y así obtener los beneficios y privilegios por ellos exigidos (en primer lugar, la derogación o atenuación de la cárcel dura) que incluyó no sólo los durísimos asesinatos de quienes querían poner un freno a las actividades de Cosa Nostra y los aparatos cercanos a ella (ver Falcone y Borsellino), sino también el sacrificio de simples ciudadanos.
Es en este contexto que se produce la transición de la primera a la segunda República.
georgi9Después de Florencia, fue atacado el Pabellón de Arte Contemporáneo en Milán y en Roma las iglesias de San Giovanni in Laterano y San Giorgio al Velabro. Y es difícil creer que detrás de esa elección de lugares solo estuvieran los jefes de Cosa Nostra.
"Llevamos sobre nosotros muertes que no nos pertenecen", dijo el colaborador de justicia Gaspare Spatuzza al jefe mafioso Giuseppe Graviano en una reunión en Campofelice di Roccella, en el período comprendido entre finales del '93 y principios del '94.

En varias sedes, volviendo al tema, el ex asesino de Cosa Nostra explicó con más detalle esa idea. "Para Capaci y vía D'Amelio -dijo Spatuzza- por lo que a mí respecta, ellos también eran enemigos míos, aunque nunca los conocí, y desde ese punto de vista para mí estaba bien usar métodos terroristas... pero cuando vamos y ponemos unos cien kilos de explosivos en una calle habitada no es lo mismo... vamos hacia algo que ya no nos pertenece".
La Fiscalía de Florencia lleva mucho tiempo investigando a los autores intelectuales externos de las masacres. La línea principal es sin duda la que refiere al ex senador Marcello Dell'Utri y que también incluyó a Silvio Berlusconi, hasta su muerte.

Pero también se orienta en otras direcciones. En el expediente, en la lista de sospechosos, está incluido Paolo Bellini, cuando se trata de dar un rostro a las mujeres que fueron vistas en los lugares de las masacres momentos antes de las explosiones tanto en Florencia como en Milán. Y recientemente se supo que el ex general del ROS de Carabineros, Mario Mori, también está bajo investigación. Otros elementos surgieron durante el trabajo realizado la pasada legislatura por la Sección II de la Comisión Parlamentaria Antimafia.

"Las pruebas declarativas y documentales obtenidas por la Segunda Sección y la Comisión -dice el informe- conducen a una posible reconstrucción alternativa de algunos perfiles de conductas relevantes de la masacre de Via dei Georgofili y hacen creíble la participación, al menos en su fase ejecutiva, de sujetos ajenos a Cosa Nostra".
Se vuelve a partir desde aquí. Los magistrados son responsables de las investigaciones. Los ciudadanos tenemos el deber de recordar y exigir la justicia y la verdad que Giovanna Maggiani Chelli, fallecida en el 2019, pedía con fuerza, sobre todo a las instituciones y a la política.

"Las instituciones y la política deberían admitir que en la historia de las masacres de Italia nunca hubo una responsabilidad moral tan grande, tan amplia y tan vergonzosa como por la masacre de Via dei Georgofili -dijo en una de nuestras entrevistas- Una masacre en la que pensamos que participaron todos, y, nos gustaría que los responsables acepten con serenidad los juicios que deban determinar, de una vez por todas quienes, además de la mafia, fueron responsables de aquellas masacres que ensangrentaron al país".
No hay nada más que agregar.

*Foto de Portada y restantes: © Paolo Bassani/Davide de Bari