Lunes 22 Abril 2024

Maestros antimafia:

"Torpe intento político contra la libertad, que situaciones similares no se repitan en el futuro"

La indignación provocada por los golpes de cachiporras que la policía infligió a numerosos estudiantes y manifestantes que el 23 de mayo, con motivo del 31° aniversario de la masacre de Capaci, se manifestaron pacíficamente en dirección al Árbol de Falcone, no ha disminuido. Así pues, en una carta abierta, ochenta maestros de escuela se alinearon junto a los estudiantes y manifestantes antimafia involucrados, advirtiendo sobre la actuación agresiva de la policía. Sobre todo, es un sentido llamado que los docentes han hecho a las autoridades para que reparen las opciones y acciones que han marcado negativamente una jornada que debe unir en la justicia y no dividir a través de la represión y la intolerancia. Al invitar a las autoridades a enviar a la fuerza policial contra los verdaderos delincuentes, los docentes recordaron que "el 23 de mayo del 2023 en Palermo, quizás por primera vez en la historia de las manifestaciones antimafia, a un grupo de personas, incluidos muchos estudiantes de escuelas secundarias y universidades, sindicalistas, miembros de varias asociaciones del tercer sector y ciudadanos en general, no se les permitió expresar libremente, según lo dispuesto por el primer párrafo del art. 21 de la Constitución, su punto de vista sobre el peligro de la infiltración mafiosa en los lugares de decisión de nuestro país y sobre la nueva y muy peligrosa fase de 'sumersión' de las mafias".

Los docentes que firmaron la carta abierta han demostrado que saben ir mucho más allá del 'simple' papel de educadores, que son ciudadanos activos capaces de lanzar una señal importante pidiendo un análisis de lo ocurrido el pasado 23 de mayo, sobre todo para que situaciones similares no se repitan en el futuro. Los firmantes son docentes que también realizan actividades educativas antimafia en el marco del No Mafia Memorial y en muchos otros ámbitos útiles para animar a los jóvenes a desarrollar el pensamiento crítico, y que expresan su "indignación y decepción" nacida de un claro y "torpe intento político que ha obligado a las fuerzas policiales a intervenir contra grupos y asociaciones que, de manera pacífica y con simples creaciones satíricas, han tratado de hacer reflexionar sobre algunas conductas políticas". Y también: "Imaginamos fácilmente que a nadie le gusta ser criticado, pero una clase política que no atiende al libre derecho de sus ciudadanos a criticar no posee la madurez necesaria para liderar una comunidad ya sea local, regional o nacional. Los jóvenes que se encontraron con la calle cortada no entendieron del todo por qué el Estado no los consideró como la cura para cambiar y erradicar a la sociedad mafiosa en la que vivimos, sino como una enfermedad que hay que tratar con dureza porque es peligrosa para la clase política. Esto puede generar en ellos una sensación de frustración que podría exacerbar el conflicto y debilitar la participación no violenta en la vida civil. Si hay un enemigo al que debemos combatir, no es el pluralismo en la sociedad civil, sino la presencia de focos mafiosos diseminados por un país incapaz de invertir sus mejores recursos y energías contra su verdadero enemigo: la mafia y sus intermediarios, siempre dispuestos a traicionar a su comunidad en nombre de intereses turbios y criminales". Al describir los daños causados el 23 de mayo como heridas que requieren el cuidado de las instituciones a través de una "verdadera participación", los docentes firmantes recordaron que "la libertad de expresión del pensamiento es el centro de estos valores y es lo que históricamente –después de los hechos más trágicos de nuestra historia– ha permitido superar silencios y miedos y ha dado tantos frutos al país en la lucha contra las mafias. El recuerdo de la masacre del 23 de mayo siempre ha sido importante para la ciudad, con los jóvenes ubicados en primera línea, en un espacio finalmente liberado del poder de las mafias, después de los años terribles de las matanzas. Un espacio -concluyeron- no solo para ejercitar la memoria, sino también de alegría y entusiasmo por todo lo que aún las nuevas generaciones pueden imaginar y construir".

Fuente: Agi
 
*Foto © Pietro Calligaris