Martes 16 Abril 2024

Entrevista en Mañanas de Radio, de CX 36 Radio Centenario, en Montevideo

La mafia, integrada por la ‘elite’ de la criminalidad, controla el tráfico de drogas en Sudamérica infiltrando al poder. Así lo ha dejado en claro Giorgio Bongiovanni, director de la revista Antimafia Duemila, casa madre de Antimafia Dos Mil y referente de la temática en Italia. En “Mañanas de Radio”, programa que se emite por CX 36 Radio Centenario, los comunicadores María de los Ángeles Balparda y Marcelo Peña, nos recibieron con puertas y brazos abiertos para hablar sobre las implicancias que existen detrás de la violencia en las calles, los vínculos de la mafia con la región y con el poder político.

Acompañado del director de Antimafia Dos Mil, filial Sudamérica, Jean Georges Almendras, de la secretaria de redacción Victoria Camboni, y de Mara Testasecca, colaboradora directa de Bongiovanni, en los estudios de la histórica radio, el reconocido periodista italiano realizó fuertes declaraciones sobre los vínculos que la mafia ha tendido en la región, y sobre la falta de regulación sobre la mafia en nuestra región.

“Gracias a los juicios, a las investigaciones de los fiscales y nuestras mismas investigaciones de periodistas, hemos descubierto que la mafia italiana es una, y tiene a nivel cultural, casi folclórico, nombres diferentes, Cosa Nostra, la ‘Ndrangheta, la Camorra, pero en realidad es una misma organización. Y la cosa más grave, gravísima, inquietante y dramática, es que los aliados de la mafia están en el poder italiano, en el poder extranjero; es decir, que se infiltraron en las instituciones italianas y también de otros países de Sudamérica, porque el narcotráfico principal a nivel occidental en el mundo viaja por América Central y Sudamérica.

La mafia italiana es la jefe mundial del tráfico, China, la mafia japonesa, la cabeza de la serpiente es en el sur de Italia, que manipula, coordina y pone la plaza para el grande tráfico de cocaína que se dirige desde Asia a Estados Unidos, y pasando por Centro y Sudamérica para llegar hasta Europa, toneladas y toneladas y toneladas de cocaína”.

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“Ahora, cuando una organización pide a un cualquier hombre de poder, sea un ministro del Interior, un ministro de la Justicia, o hasta un mismo presidente, que ofrece 400, 200, 300 millones de dólares para que pueda pasar un cargo de droga, o un año -y es muchísimo dinero-, significa que la política puede ser derecha, centro, izquierda, y se ve esta plata en la mesa, 400, 300 millones de dólares para que el tráfico de cocaína pueda pasar en forma, digamos, más o menos libre, significa que la corrupción, la capacidad corruptiva, la tienen. En este momento, hoy, (para) las mafias internacionales son, de verdad, imprescindible.

Han tenido ustedes a Morabito en vuestro país por 20 años, y piensen que este señor calabrés, por 20 años libre en Uruguay -un ciudadano libre-, cuánta cocaína ha hecho, ha permitido que pase por Uruguay. Y (en) 20 años son toneladas de cocaína. Esto es un problema grave que las grandes naciones no quieren o hacen la finta (fingen) de enfrentarse a este problema, que es uno de los más graves del mundo; además, hay también tráfico de armas”, explicó Bongiovanni.

Los conductores le preguntaron por la situación actual de Morabito, y si se encontraba bajo algún régimen particular, lo que dio lugar a profundizar en el concepto del 41 bis, régimen penitenciario que integra la ley de administración penitenciaria de Italia y que se aplica a jefes de la mafia: “El mafioso no es una persona común. El mafioso en la cárcel manda; la cárcel es su verdadera casa. Es reconocido en la cárcel, los detenidos comunes de las cárceles ven al capo mafioso detenido como un rey, un monarca, un personaje que hay que obedecerle, sí o sí. Entonces, delante de estas situaciones donde el capo mafioso desde la cárcel puede dar orden de muerte de civiles, inocentes, hasta niños, en Italia surgió una ley especial para detener al capo mafioso en una celda donde no se puede comunicar con nadie. No puede tener ninguna comunicación para evitar que él mande orden de muerte afuera”.

“Le hacen caso a los delincuentes cuando el capo mafioso da una orden de muerte afuera en la ciudad”, señaló.

Y agregó: “Las naciones, en este caso mi país, lamentablemente permite que estos mafiosos se enriquezcan, se conviertan en potentes. Porque la política italiana -y creo otras también-, a veces a menudo ponen en práctica el ejercicio de la política a través del asesinato, de la violencia, del homicidio, de la xenofobia. Y para que puedan hacer esto, la mafia es una organización que puede dar una aportación a la política, al poder que precisa la violencia, el homicidio. Por esto existe y le permiten hasta el día de hoy existir”.

Entonces surge una inquietud periodística: en el caso de Matteo Messina Denaro, dice que le temen porque puede dar información que puede comprometer estados, puede comprometer servicios secretos...

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“Absolutamente. Matteo Messina Denaro conoce los secretos de los estragos (atentados, ndr) que, en 1992, en 1993, con los asesinados, hay siete estragos que pasaron en Italia en aquella época, donde mataron dos jueces y los guardias de los agentes que les hacían de escolta. Mataron gente inocente, hasta niños, con las bombas. Mataron periodistas. Y Matteo Messina Denaro es de aquellos capos que saben cuál fue la inteligencia italiana, hasta extranjera, que colaboró con estas bombas; por qué mataron a estos jueces y cómo facilitaron a través de estos estragos las elecciones que ganaron personajes mafiosos. Y lo digo por razón, como Berlusconi y como otros potentes italianos que ganaron las elecciones gracias y sobre todo a las mafias que le entregaron miles y millones de votos”.

Luego profundizó en el 41 bis y las leyes que apuntan hacia la mafia: “En Italia, como tú has dicho bien, existe el delito de mafia. Y Argentina, Brasil y Colombia tendrían que poner el delito de mafia porque integrar la organización criminal mafiosa es ya por sí mismo un delito, porque no cualquiera puede entrar en la mafia. Entran en la mafia delincuentes elegidos. Hago una comparación, pero no quiero ser blasfemo, solamente para compararlo. ¿Cómo es la selección de la criminalidad organizada en la mafia? ¿Cómo tener una selección? Los jugadores mejores juegan en la selección italiana, uruguaya. Allá los delincuentes mejores los eligen para entrar en la selección que se llama mafia, la elite de la criminalidad”.

También destacó que las leyes antimafia en Italia han mejorado mucho la situación respecto a la mafia, pero que, sin embargo, no hay cambios en otros aspectos: “¿Dónde no mejora? En la relación mafia y política. Agarramos los mafiosos, ponemos presos mafiosos, les damos cadenas perpetuas a los mafiosos y no alcanzamos a arrestar, detener y poner en la cárcel a los políticos corruptos. Esto es porque los mafiosos no quieren hablar de su relación con el poder”, puntualizó, y comentó: “Esto en este momento es nuestra pelea”.

Sobre cómo la mafia opera en los países sudamericanos, expresó: “Cuando precisa hacer un trabajo en el territorio, viajan mafiosos desde Italia y se instalan aquí. Morabito -explica-, por orden de los capos de la mafia calabresa, se instaló en Uruguay por 20 años y vivió como un uruguayo. Aquí uno como Morabito, hay otros escondidos lamentablemente en Uruguay, en Argentina, en México, en Colombia. Hacen relaciones con los narcos locales”.

“Hay narcos uruguayos que se relacionan con mafiosos italianos, se ponen de acuerdo y hacen pasar el cargo de la cocaína y lamentablemente corrompen a altos niveles del Estado por qué y para que la cocaína puede llegar a Europa”, comentó y continuó: “El gran tráfico de cocaína que va a Europa lo maneja sin lugar a duda la mafia italiana con los narcos del territorio que producen la cocaína y narcos en el territorio, por ejemplo, uruguayos, que tienen relaciones con el poder. No puede pasar toneladas de cocaína de un país si no está involucrado el poder”.

“¿Por qué grandes instituciones permiten que pasen 500, una tonelada, dos toneladas de cocaína que se van a Europa? Solamente con un apoyo ministerial, gobernativo, se puede hacer este grande tráfico. Si no, no se puede hacer”, explicó.

Consultado por su opinión acerca de las acciones que Nayib Bukele, el presidente de El Salvador, está llevando adelante contra Las Maras, Bongiovanni dijo: “Formalmente es positivo, pero (…) hay que investigar si este gobierno, de un lado, golpea duro en contra de los narcos, y si del otro negocia con otros grandes traficantes”, porque “el tráfico de cocaína es el primer negocio junto al tráfico de las armas del mundo. Las bolsas, las grandes bolsas, Nueva York, Londres, Roma, Milán, están arriba porque hay una plata negra, que viaja por los países offshore, por los países que permiten transferencias de miles de millones de dólares. Y entonces es difícil parar tanta plata que viene de este tráfico. Por esto nosotros dudamos siempre, cuando un gobierno anuncia, le hemos ganado al tráfico de drogas, tenemos muchas dudas, porque sigue viajando la plata lo mismo, a pesar que aquel gobierno le ganó a los narcos”.

Y concluyó: “El único país donde no hay tráfico de droga es en Cuba (…). En Cuba no existe el narco, no existe tráfico de droga, no hay negocios con la mafia, no hay absolutamente nada de esto. Tienen otros problemas nuestros hermanos cubanos, pero ahí sí que no pasa la droga, al 100%, porque lo investigué personalmente viajando a Cuba”.

Con la claridad que lo caracteriza, en más de 20 años de periodismo antimafia, Bongiovanni dejó en claro la profundidad y el peso que tiene la mafia en el continente americano, en cómo se sirve de sus vínculos con la criminalidad en otros países, en cómo trabaja, con quiénes trabaja y de quiénes se sirve para seguir amasando fortunas incalculables, como la de Matteo Messina Denaro, el jefe mafioso más buscado de los últimos tiempos y capturado pocos meses atrás, que “ha corrompido a senadores, diputados y ministros”.

Un poder mafioso, que lamentablemente ha infiltrado las democracias y hoy, es el problema más grave, más urgente, que tenemos que señalar y denunciar.

Fotos: Antimafia Dos Mil