Martes 16 Abril 2024
Un encuentro para construir lazos funcionales para una verdadera antimafia en el Cono Sur

Por Nicolás Fernández y Alejandro Diaz-25 de abril de 2022

El querido Raúl Blazquez siempre decía que la palabra “mafia” era un término que estaba muy bastardeado. Se refería a que por el uso coloquial, superficial y generalmente descontextualizado que se le da, se había perdido el verdadero sentido de esta palabra de origen italiano y con ello la posibilidad de entender en profundidad las dimensiones criminales, sociales, económicas y políticas que hay dentro de esta palabra.

Los Estados, se encuentran ante una extremada vulnerabilidad frente al avance de las estructuras de lógica criminal de impacto global. Estructuras que fluctúan no solo entre lo legal y lo ilegal, sin también entre lo público y lo privado, diseminando una lógica criminal tendiente a desnaturalizar los mecanismos sociales de armonización, justicia y equidad social que los pueblos han construido a lo largo de los años, con el sacrificio de cientos.

Hoy, académicos, periodistas, activistas y militantes, miembros de las instituciones públicas y representantes de la sociedad civil, nos vemos en la obligación de crear espacios de debate y formación cultural que nos permitan recoger las experiencias y saberes de diferentes latitudes y tiempos, para encontrar las herramientas técnicas, cognitivas, que nos permitan empoderar a los Estados, conformados desde y para las poblaciones libres, frente a las fuerzas antisociales que se esconden tras fenómenos como los de las organizaciones criminales de tipo mafioso.

Con esta motivación, los jóvenes representantes del Movimiento Cultural Internacional Our Voice junto a su fundadora Sonia Bongiovanni, y los redactores y colaboradores de esta revista, con nuestro director Jean Georges Almendras, nos reunimos en torno al profesor e investigador Rocco Carbone. El encuentro -que tuvo lugar en los días posteriores al pasado 24M, día de la memoria, verdad y justicia en la Argentina- se realizó en las instalaciones de la Iglesia de la Santa Cruz, en el barrio San Cristóbal de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Espacio donde en plena etapa militar de la dictadura cívico, empresarial y eclesiástica se reunían focos de resistencia compuestos por madres de Plaza de Mayo, activistas y curas tercermundistas. Lugar, donde fueron secuestrados, para luego ser desaparecidos doce de sus miembros.

Descubriendo la Antimafia

El arribo de Mauricio Macri al poder y la implementación descarnada de un modelo neoliberal como mínimo, de hacer política, reavivaron en el investigador aquellas experiencias de su tierra natal, tan distantes geográficamente, y tan cercanas culturalmente. La familia Macri “llegó acá y en poco más de medio siglo llegó a conducir el gobierno de este país”, dice Rocco. Esta lógica mafiosa, como él la define, será el puntapié de un ensayo que hoy día lleva de reunión en reunión, de cita en cita, promoviendo un debate social para la construcción de una antimafia regional. Fue así que junto a Raúl Blázquez, nos encontramos por primera vez con Carbone, en la cafetería del hoy extinto Hotel Bauen. Sobre aquel encuentro dijo el profesor: “Cuando nos conocimos con Raúl y luego con Alejandro, para mí fue muy importante, primero porque me sentí menos solo, y segundo porque empezamos a intercambiar ideas, pareceres, puntos de vista y entonces finalmente te vas nutriendo, te vas formando. Descubrí Antimafia Duemila, que antes no lo conocía, empecé a leer a Almendras, y ahora, llegamos acá. Entonces de alguna manera, crecimos desde ese primer encuentro con Raúl (…). Una cosa que compartíamos con Raúl era efectivamente la necesidad de un movimiento social antimafia, que en Italia hay mucho de eso, pero aquí, ni en Paraguay, ni en Brasil, ni en Uruguay, ni en la Argentina hay movimientos sociales antimafia. Entonces estamos acá, si no entiendo mal, para empezar uno o para crear uno, o para ayudar a que haya un movimiento social antimafia”.

Esta introducción dio pie a un intercambio de preguntas y percepciones que fueron realizando los jóvenes, procedentes de distintos países de América Latina y de Italia, quienes, como Sonia Bongiovanni, quien le expresó el sueño de que la Antimafia sea también una lucha popular, que no solo sea llevada adelante por jueces y por instituciones, como pasa generalmente en su país, sino también por jóvenes.

Por su parte Ramiro Cardoso, de Argentina, comentó la dificultad con la que se encuentra para presentar la importancia de la mafia italiana en su tierra natal, sobre todo por las barreras idiomáticas que a veces se presentan, y que lo llevan a él, a buscar otros lenguajes expresivos a través del arte, que permiten llegar a conceptos lógicos a pesar de las distancias culturales.

“En Cinisi, a las afueras de Palermo, en Sicilia, vivía uno de los grandes representantes de la antimafia, que fue asesinado y luego explotado con una bomba. Se trata de Pepino Impastato, que era un joven como ustedes, que usaba el arte como puente, como denuncia. Su padre era un mafioso, y él pensaba cosas artísticas para denunciar a la mafia. La mafia es una cultura del silencio, no quiere ser identificada, es un fenómeno cultural de poder, que nació para no ser identificado y a ellos les molesta que uno hable de ellos”.

Medios de comunicación

El profesor reflexionó sobre la forma en cómo los medios masivos de comunicación inciden sobre la conformación del sentido común. Estos espacios terminan siendo serviles a la distorsión de conceptos y contenidos, en algunos casos por implementación de ciertas agendas políticas, y otros casos por la falta de herramientas cognitivas específicas de la materia. En este sentido la antimafia como tal atraviesa, a nivel regional, sobre todo a nivel comunicacional, una carencia de conceptos académicos y lingüísticos sobre los que hay que trabajar. “En América Latina tenemos que crear una escuela de periodismo o insertar algunas materias en las escuelas para acercar estar herramientas a personas que luego estarán en una radio o en televisión”.

Modelo de negocios

Carbone habló sobre mafia, sobre aquella organización criminal de tipo mafiosa, según la tipificación del derecho italiano, que se ha convertido en un modelo de negocios. “Las organizaciones mafiosas tienen dos ojos. Un ojo, lo tienen ubicado en las actividades criminales (narcotráfico, prostitución, tráfico de personas, tráfico de armas), y luego tienen muchos intereses en el ámbito legal. El otro ojo lo tienen en la política, en el Estado, en las instituciones representativas. Las cuatro organizaciones criminales en Italia (Cosa Nostra, ‘Ndrangheta, Camorra y Sacra Corona Unita, ndr), siempre hicieron política, siempre tuvieron senadores, diputados, alcaldes de ciudades emblemáticas, pero nunca en Italia condujeron el gobierno de la República italiana. Eso ha acontecido solo en la República Argentina, con Mauricio Macri. Acá en América Latina las mafias son más poderosas que en Europa”.

La ‘Ndrangheta

Matías Guffanti, de Argentina, también comenzó su pregunta partiendo de las dificultades que hay para explicar el fenómeno mafioso, sobre todo, ante la creencia instalada de que el narcotráfico, como forma principal de la criminalidad organizada, es algo vinculado a las barras bravas o grupos por el estilo: “¿Cómo opera la ‘Ndrangheta en el país?”.

Rocco, jugando un poco con los jóvenes, los introduce al mundo del fútbol, y a la lógica criminal que se esconde detrás. “La 12 la fundó un calabrés, José Barritta, ‘El Abuelo’. La 12 es una barrabrava, pero es una organización mafiosa también. La mafia es una organización muy compleja, tiene una articulación muy compleja, que tiene muchos grados. Podría ser una iglesia o un ejército. El grado más bajo es el picciotto, que quiere decir muchachito. Para entrar a formar parte de esa estructura que se llama ‘Sociedad Menor’, hay que pasar por un bautismo. Luego cuando ese picciotto mata a alguien, pasa a llamarse picciotto de honor. Luego sube a grados superiores como Trequartino, Padrino, Quintino, Stella, etc. O sea, es una estructura jerárquica que está dividida en dos partes. La ‘Sociedad Menor’ y la ‘Sociedad Mayor’. La ‘Sociedad Menor’ de la ‘Ndrangheta tiene un perfil criminal, hay matones. ‘La 12’, que fundó ese calabrés, funciona como una sociedad de sicariato, violenta, criminal, militar. Luego está la mitad superior, donde revistan políticos, médicos, abogados, curas. Son todos hombres en general. Esta tiene un perfil empresarial. La familia Macri no es la única familia italiana, la antimafia italiana tiene identificadas varias familias mafiosas en América Latina. Ahora bien, porque hay que pensar que la mafia no es solo un fenómeno italiano, porque el mundo es un mundo global”.

Sistemas de impunidad en las democracias

Arleth, una joven integrante de Our Voice, viajó desde Bolivia para reunirse al grupo. Su presencia fue muy oportuna a esta altura del encuentro. Detalló la participación histórica de Bolivia en la cartelización de la cocaína que termina en los puertos de Europa y también reflexionó sobre el reciente golpe de Estado en Bolivia, y la presencia de personajes como Luis Fernando Camacho en las redes de lavado de dinero. E incluso destacó que en los procesos judiciales por el golpe de Estado no se han enjuiciado a los altos mandos políticos y militares, solo a los policías y a Jeanine Añez.

Carbone, tomó este ejemplo de Arleth, y construyó un discurso en torno a los sistemas de impunidad que imperan sobre las democracias: “Los Estados nacionales, tienen un poder inferior a las organizaciones mafiosas, porque operan sobre fronteras nacionales y las organizaciones mafiosas son transnacionales y transcontinentales. Los estados tienen dificultad para luchar contra estas, primero porque el derecho que tienen se limita a sus fronteras y sobre todo sus derechos penales no tienen la figura de asociación mafiosa. Este obstáculo, no me permite perseguir a un mafioso, porque mi derecho penal no tiene esa figura activa. Por eso un movimiento antimafia es muy importante, porque puede sensibilizar y modificar cosas. Para que en el derecho penal aparezca la figura de asociación mafiosa. También que, en las escuelas, en los espacios formativos se hable de mafia. Que en un teatro se pueda hacer una puesta en escena de una obra que sensibilice en contra de las mafias. Las instituciones pueden ser modificadas en función del interés militante, humano y civil”.

Paraguay: narcoestado

Natalia vive en Paraguay, y junto a sus hermanos comenzaron poco a poco a adentrarse y a analizar la historia contemporánea de su país, y la compleja situación actual de aquello que el periodismo sin titubeos ha titulado como un narcoestado.

Al igual que el resto de los países de la región, Paraguay también está peligrosamente expuesto a las organizaciones criminales transnacionales. En este sentido Carbone fue categórico al recordar que “la ministra de Seguridad de Paraguay (se refiere a la ministra de Justicia Cecilia Pérez, ndr) y la prensa vienen hablando de la presencia de la ‘Ndrangheta en Paraguay. Pese a que actualmente hay un gobierno colorado, que no es un color muy atractivo para empezar a hablar (…). Paraguay es una tierra liberada, desde el stronismo hasta hoy día, donde un grupo resumido de personas, construyeron un país dentro de otro país. Hay mucho sicariato. Hay guerrillas, tiene la triple frontera, la de Brasil presiona mucho, con la soja y con la cuestión narcocriminal, no sé si llamarla mafiosa todavía, que es el Primer Comando Capital. Los mafiosos siempre tuvieron un paso previo al narcotráfico, el tabaco. En Paraguay está Horacio Cartes, que es dueño de ‘Tabacalera del Este’. De Cartes siempre se dijo que tiene vinculaciones con el narcotráfico, pero aún no ha podido ser aclarado”.

“Cartes tienes vínculos con Macri. Durante el primer año pandémico, Macri lo fue a visitar, nadie supo qué fue a hacer. Es una figura que estaba por fuera de la política y de la noche a la mañana fue presidente, en muy poco tiempo. Luego del golpe de Estado a Lugo, copó el Partido Colorado en muy poco tiempo, una estructura política que tiene más de 100 años. En términos de poder real, el poder de Cartes era más que el del Partido Colorado. Cuando se fue de la presidencia porque no hay reelección en Paraguay, dejó a un delfín, Mario Abdó Benítez”.

Tomando como pie las preguntas del uruguayo Diego Grachot, otro joven de Our Voice, Carbone amplió los conceptos sobre los procesos de cartelización de la cocaína, y cómo la ‘Ndrangheta, en particular a partir de los años 70, ha ido infiltrando a sus miembros en espacios claves, que le permitieron con los años, convertirse en el cartel de drogas por excelencia. Recordó el caso de Salvatore Mancuso Gómez, quien era hijo de italianos y estaba instalado en Colombia. Mancuso “fue el fundador de una organización paramilitar que se llama las AUC (Autodefensas Unidas de Colombia), él trabajaba para la mafia calabresa”. También recorrió la historia de Tomás Yarrington Ruvacaba, quien fue el exgobernador de Tamaulipas, “y empezó a lavar plata para los Zetas, hasta que lo empezó a perseguir la DEA o la CIA, y desapareció de México. ¿Dónde lo encontraron 10 o 15 años después? En un pueblito muy chiquito de Calabria, con otra cara, parecía Tom Cruise. Lograron identificarlo por las huellas dactilares. Logró vivir 10, 20 años, prófugo sin que nadie lo moleste, igual que Rocco Morabito quien, a temprana edad, pero ya incorporado a una vida delictiva, desapareció de Calabria, y apreció, años después, en Milán vinculado al narcotráfico. Luego desapareció nuevamente de Milán y apareció 20 años después en Punta del Este. Parece que había pasado por Brasil, tenía otra identidad, era un empresario inmobiliario, rural. Fue detenido y volvió a desaparecer, para aparecer nuevamente en Brasil, donde fue detenido y todavía no ha sido extraditado”.

Identificando a un mafioso

Nicolás, venido desde Córdoba, consultó al profesor por la estructura organizativa de la ‘Ndrangheta y en particular por aquello que, en los ámbitos judiciales, gracias a los colaboradores de la justicia, se dio a conocer como ‘tercer nivel’ o ‘los invisibles’.

“¿Cómo hacemos para identificar un mafioso?”, respondió con una pregunta Carbone.

“Identificar a un mafioso no es una cosa sencilla. Pero hay una fórmula que se puede usar para identificar a alguien, vinculado a las organizaciones mafiosas. Es una formula cognitiva, cuando podemos identificar lo legal, que contrapuntea con lo ilegal, cuando estos dos componentes se cruzan, se empalman, empiezan a tener un dialogo, este contrapunteo siempre lo lleva a cabo una persona, un hombre, una mujer, un ser. Aquí tenemos un principio mafioso, y si podemos identificar a la persona que activa estos mecanismos, en un 98% podemos decir que es un mafioso. ¿Por qué yo digo que Macri es un mafioso? Porque todas las acciones políticas que llevaba a cabo tenían que ver con el contrapunteo entre lo legal y lo ilegal; eso se vio con la deuda frente al Fondo Monetario Internacional, o con todo el sistema de las escuchas y con todo el sistema de los servicios de inteligencia. Un servicio de inteligencia es alguien que labura para el Estado nacional, alguien que labura para el presidente de la República. Los servicios de inteligencia en la Argentina dependen directamente de Presidencia de la República. Son personas legales, pero durante el macrismo operaban ilegalmente. Esto es un principio mafioso, porque personas que trabajan en el ámbito de la legalidad, dentro de las instituciones públicas, representativas del pueblo, operaban ilegalmente para hacer inteligencia ilegal”.

Carbone volvió a preguntar: “¿Quién puede probar que alguien es un mafioso?”.

“Lo puede probar el Estado nacional, a través de sus aparatos de inteligencia, de sus policías, de sus jueces, y de sus estructuras militantes. Los mafiosos son personas invisibles. Esto no quiere decir que son personas que no pueden ser vistas por otros, sino que no pueden ser reconocidos en su calidad de mafiosos. La mafia tiene una estructura lingüística secreta, y muchos códigos, muchos símbolos. Muchos de estos símbolos son tomados de la Iglesia católica, como la imagen de San Miguel Arcángel o la Virgen María; son símbolos resignificados. Macri en dos Tedeum, en la catedral metropolitana hizo este gesto (arrastra su mano de un hombro a otro, ndr), todo el mundo dijo, ‘es un pelotudo, ni siquiera se sabe persignar’. Al año siguiente, vuelve a repetir el mismo gesto, y agrega este (con el dedo índice y el dedo gordo, recorre la comisura de la boca hacia la barbilla, ndr). Estos son símbolos de la estructura mafiosa. El primero es un símbolo de ‘Trequartino’, que es uno de los grados más altos de la pirámide mafiosa, y el segundo es el símbolo del ‘Padrino’. Esa es la lengua de la ‘Ndrangheta, la ves o a lo sumo la interpretás malamente. Pero el tipo no se estaba persignando, estaba lanzando a algún interlocutor que no se sabe quién es. Que conoce esos signos, que sabe decodificarlos”.

Dentro de estas exhibiciones de poder, Carbone incluyó los grandes atentados que la mafia cometió contra los estados, el italiano en particular. Las masacres de Capaci o vía D’Amelio, donde murieron los jueces antimafia Giovanni Falcone y Paolo Borsellino, fueron una demostración de ese poder, un poder que era más grande que el Estado. Pese a que luego se arrestaron y “metieron presos a numerosos mafiosos, las estructuras criminales quedaron indemnes. Estas estructuras continúan funcionando hasta ahora (…). Las democracias, las formas republicanas, que son representaciones políticas del capitalismo, no están ni en condiciones, ni interesados en poner barreras para los fenómenos mafiosos. Porque los países se nutren, los estados nacionales de alguna manera se nutren, de la criminalidad organizada de tipo mafioso. El capitalino vive, se puede sustentar, porque efectivamente hay organizaciones criminales que le dan oxígeno, le dan aire, lo nutren”.

Mafia y masonería

Según han logrado demostrar numerosas investigaciones judiciales, que la ‘Ndrangheta ha copado muchos de los espacios políticos y empresariales a través de las organizaciones masónicas desviadas. Sobre esto Carbone refirió que las relaciones entre la mafia y la masonería vienen desde el tiempo en el que el país se encontraba bajo dominio de los Borbones. “Los códigos mafiosos tienen un pasado masón. Luego, avanzando en la historia, hubo masonería desviada vinculada con la derecha, con el fascismo, con la P. Due. La P. Due, es una organización criminal, masónica, organizada por Licio Gelli, que mató a unas cuantas personas con una bomba en Roma, que afanó el banco del Vaticano. En esta logia masónica estaba afiliado Massera (el almirante y represor argentino Emilio Massera, ndr), y el padre de Macri (Franco)”.

La uruguaya Sofía, nos acercó al concepto del greenwashing, en particular a los proyectos de energías renovables que se consolidan como soluciones ambientales, pero que sostienen patrones de contaminación o de corrupción que en definitiva no resuelven los problemas endémicos del modelo productivo extractivista.

El profesor, retomó el discurso que mixtura lo legal y lo ilegal. Aclaró que las energías renovables se extienden en ámbitos de legalidad, pero en ciertas situaciones no están, aún, correctamente reguladas, legislativamente hablando, creando espacios, vacíos legales, donde las mafias operan su ilegalidad. En Argentina, las mafias se introdujeron en los negocios de la energía eólica, el cual es un mercado donde probadamente la ‘Ndrangheta ha operado a nivel europeo. Esta falta de regulaciones, no solo respecto al impacto ambiental y social, sino también, en lo que respecta al mercado, sus tazas de precios y la creación de monopolios sirve como suelo fértil para las mafias. “El Capitalismo hasta donde sepamos, es competencia. Si vos sos como la familia Macri, que en la Argentina tiene la única firma que se ocupa de instalar esos ventiladores en la zona de Chubut, Rio Negro, Bahía Blanca, estas en una situación precapitalista, es una situación colonial o feudal (…). Las mafias prefieren operar en esos países que todavía este tipo de actividades no han sido normados. Los mafiosos hoy en día son empresarios, empresarios del crimen. Los estados nacionales tardan para armar normativas, entonces los mafiosos se meten ahí y hacen negocios intensos hasta que el estado nacional se pone al día”.

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*Foto de portada: Antimafia Dos Mil