El fundador del Movimiento Agendas Rojas denuncia el desvío institucional promovido por la Comisión Antimafia y lanza un último llamamiento antes del 19 de julio
"Esto no ha sido una lucha contra la mafia. Este gobierno ha favorecido a la mafia actual, una mafia de cuello blanco", comenzó diciendo Salvatore Borsellino en una entrevista con el diario Il Fatto Quotidiano, refiriéndose a los esfuerzos del gobierno para combatir el crimen organizado. Según el fundador del Movimiento Agendas Rojas, el límite de 45 días para las escuchas telefónicas, la eliminación del delito de abuso de poder y la facilidad de infiltración en el sistema de contratación pública han permitido que la mafia de cuello blanco actúe con total impunidad. "El legado de Giovanni Falcone y Paolo Borsellino ha sido destruido".
A continuación, denunció la "indigna explotación" de la figura de su hermano por parte de la actual fuerza política de derecha, muy alejada de las convicciones políticas del magistrado asesinado en via d'Amelio. Esta explotación se ve facilitada, además, por el apoyo que los hijos de Paolo Borsellino brindan a la actual Comisión Parlamentaria Antimafia, que lleva a cabo "otra maniobra de distracción institucional" en relación con la masacre del 19 de julio de 1992. El apoyo unilateral de la centroderecha al expediente de los contratos de la mafia es "una forma de aislar la masacre de via d'Amelio de las demás y atribuir toda la responsabilidad a la mafia. Creo, en cambio, que la masacre formó parte de un plan más amplio que la vincula con la masacre de Capaci, las masacres de 1993 y el fallido atentado contra el Estadio Olímpico en 1994", enfatizó Salvatore. En su opinión, la muerte de su hermano comenzó el 25 de junio de 1992, tras sus famosas declaraciones en las que afirmaba ser testigo de la masacre de Capaci, dispuesto a informar de sus hallazgos a la fiscalía de Caltanissetta. Lo mataron para impedir que hable, y quienquiera que se haya quedado con la agenda roja "llevaba uniforme del Estado". Hacia el final, Borsellino comentó y coincidió con las recientes declaraciones de Roberto Scarpinato, exfiscal general de Palermo y actual senador del Movimiento Cinco Estrellas: "No puede uno conmoverse ante el auto de Falcone y luego quedarse de brazos cruzados viendo cómo las mafias dominan o incluso favorecen los delitos de guante blanco", dijo denunciando el intento de deslegitimación y destitución de Scarpinato tras el informe presentado a la Comisión Antimafia.
Finalmente, centró su atención en las iniciativas organizadas para el 19 de julio: "En abril, Fratelli d'Italia intentó tomar el escenario en via d'Amelio, pero afortunadamente logré que trasladaran su iniciativa a otro lugar. Nunca quise la presencia de partidos políticos ni pancartas partidistas", declaró, reiterando su reciente llamamiento a la sociedad civil. "Le confié la organización del día a los jóvenes del Comité 23 de Mayo, los mismos jóvenes que fueron golpeados con porras por intentar llegar al árbol de Falcone el 23 de mayo del 2023, y gracias a Dios, yo también podré estar en Palermo el 19 de julio".
*Foto de Portada: © Jamil El Sadi