Dos colaboradores de justicia declararon ante los magistrados haber escuchado a jefes del sistema mafioso de Lombardía discutir un plan para asesinar a la fiscal de la DDA (Dirección Distrital Antimafia), Alessandra Cerreti, con una bomba. La noticia fue publicada por el diario La Repubblica. Las mismas revelaciones inquietantes implicaron también a la fiscal Rosario Ferracane, quien trabaja con ella en la investigación de la alianza de los clanes en el norte.
"Tenemos que hacerla volar por los aires". Esta es la frase, pronunciada en dialecto, que los dos informantes atribuyen a los líderes de la organización criminal. Las declaraciones, realizadas en momentos diferentes y sin conocimiento mutuo, coinciden significativamente y han elevado el nivel de alerta entre los magistrados de la Dirección Distrital Antimafia de Milán.
Alessandra Cerreti, jefa de la investigación "Hydra", y Rosario Ferracane llevan años siguiendo la pista de las ramificaciones de la mafia en el norte de Italia, junto con el fiscal jefe Marcello Viola y la Unidad de Investigación de Carabineros.
Los dos informantes discutieron el plan durante las audiencias con Cerreti y Ferracane. Uno de los informantes situó las primeras conversaciones entre los jefes en octubre del 2024, durante una fase muy delicada de la investigación "Hydra", después de que el juez de instrucción de Milán rechazara numerosas solicitudes de prisión preventiva presentadas por la fiscalía, se desató la batalla en el juzgado de instrucción y los jueces comenzaron a ordenar detenciones. En ese contexto de alta tensión entre los sospechosos, la fiscalía se encontraba particularmente expuesta.
El segundo arrepentido, sin embargo, situó las conversaciones sobre bombas y atentados en un período más reciente, en vísperas de las audiencias del juicio principal sobre el "Sistema". El 12 de enero se dictaron las primeras 62 sentencias a medio siglo de prisión para los acusados que optaron por el juicio sumario, mientras que el juicio ordinario para otros 45 acusados continúa en la sala de audiencias del búnker de la prisión de San Vittore.
Las declaraciones de los dos colaboradores coincidieron en puntos clave: los cabecillas poseían armas y en un momento dado buscaban activamente granadas de mano. Las revelaciones se remitieron al Comité Provincial de Orden Público y Seguridad y, según fuentes romanas, también al Ministerio del Interior y a la fiscalía de Brescia, que ya tenía un expediente sobre amenazas contra Cerreti y el fiscal Viola.
El contenido de las revelaciones ha conllevado un mayor refuerzo de las medidas de seguridad. El fiscal Viola ya había intervenido para reforzar la seguridad de Ferracane. Se han implementado nuevas medidas para Alessandra Cerreti, además de vehículos blindados y un guardaespaldas: desde hace tiempo no se puede aparcar frente a su domicilio debido a que se han colocado bloques de hormigón, y cada día, antes de regresar a casa, se realizan operaciones de "limpieza" para prevenir el riesgo de explosiones.
*Fuente: Repubblica