Jueves 18 Junio 2026
La conferencia de ANTIMAFIADuemila en Palermo con Saverio Lodato, Luigi Li Gotti, Luana Ilardo, Giorgio Bongiovanni, Lorenzo Baldo y Aaron Pettinari
Han pasado 34 años desde la masacre de Capaci, en la que murieron los magistrados Giovanni Falcone y Francesca Morvillo y su equipo de seguridad, Vito Schifani, Rocco Dicillo y Antonio Montinaro.

La historia de nuestro país no es una historia sencilla: "Falcone se da cuenta que, mientras que en el Norte los artífices de la estrategia de la tensión utilizaron a neofascistas para perpetrar masacres y crímenes, en el Sur, esos mismos artífices recurrieron a la mafia", declaró Roberto Scarpinato, exfiscal general de Palermo y actual senador, durante la conferencia "Falcone y Borsellino: la verdad más allá de la mafia: servicios secretos, subversión negra y masacres de Estado", organizada por ANTIMAFIADuemila.

Entre los ponentes se encontraban el escritor y periodista Saverio Lodato; el abogado Luigi Li Gotti; el director y el subdirector de la revista, Giorgio Bongiovanni y Lorenzo Baldo; y Luana Ilardo, hija de Luigi Ilardo, antiguo jefe de Cosa Nostra de Caltanissetta y posteriormente confidente del coronel de Carabineros Michele Riccio (hoy general retirado), asesinado el 10 de mayo de 1996, poco antes de convertirse en colaborador de la justicia.

El encuentro fue moderado por Aaron Pettinari, jefe de redacción de la revista digital. En vídeo también participaron Salvatore Borsellino y el periodista Attilio Bolzoni.

"Falcone fue el primero en comprender la estrecha relación que algunos jefes de la mafia habían establecido con la P2, la organización ilegal más peligrosa y poderosa de la época. Cuando Falcone, en 1989, se embarcó en la oscura investigación del asesinato de Mattarella y exigió la captura de Fioravanti y Cavallini como autores, señalando a Gelli como el instigador, entró en un túnel del que no saldría hasta la masacre de Capaci. Con esas investigaciones, Falcone había tocado la cola de la serpiente", dijo Scarpinato. Una serpiente que empezó a morder y matar.

Por eso se produjo la masacre de Capaci, una de las muchas "masacres de Estado", como las denominó el escritor y periodista Saverio Lodato durante la velada.

A pesar del tiempo transcurrido, aún estamos lejos de conocer la verdad completa sobre aquellos sucesos, y la actual mayoría política fascista en el gobierno se niega a escucharla: para ellos, las masacres se llevaron a cabo en nombre los contratos o las licitaciones públicas. "Hasta el día de hoy, casi todos los secretos tras las masacres permanecen ocultos en armarios de la vergüenza, inaccesibles para magistrados y ciudadanos independientes. No solo nos han negado la justicia, sino también la verdad histórica. Nos niegan estos derechos porque esos armarios de la vergüenza contienen los secretos inconfesables de hombres poderosos en la cima de la política, los negocios y el Estado, que utilizaron masacres y asesinatos como herramientas de lucha política, como herramientas para eliminar a todos aquellos que consideraban un obstáculo para sus planes de poder y riqueza. Los nombres de los instigadores enmascarados de esas masacres se mantuvieron en secreto gracias a miembros del aparato estatal que hicieron desaparecer documentos esenciales, fabricaron pruebas y pistas falsas, y silenciaron a quienes podrían haber revelado secretos delicados". "¿Pero es posible que para Colosimo, y para las familias de muchas víctimas de la mafia, esta definición que Giovanni Falcone usaba sobre mentes refinadísimas nunca haya existido?", preguntó Saverio Lodato. "¿Pero es posible que siempre finjamos no entender? ¿Pero cómo es que el fiscal de Caltanissetta que investigaba la masacre de Borsellino nunca se detuvo para preguntarse, por ejemplo: qué quería decir Falcone cuando hablaba de fuerzas que controlaban a la mafia desde fuera? La expresión "mentes refinadísimas" es una de las afirmaciones más blasfemas para el periodismo, la más vetada de todas las frases prohibidas sobre el tema antimafia, porque en dos palabras resume todo lo que Falcone entendía".antimafia2

Todo apunta a la conclusión de que, en realidad, había algo más allá de la Mafia, como señaló Lorenzo Baldo, subdirector de ANTIMAFIADuemila:

"La paradoja de este país es ver a los justos que buscan la verdad y la justicia arriesgar sus vidas por haber ido demasiado lejos, mientras que los instigadores externos de las peores masacres permanecen impunes en la sombra. Quienes se preocupan por el futuro de este miserable país tienen el deber moral de no permitir que quienes ya han cruzado la línea de ocultar la verdad vayan más allá, porque si se lo permitimos de nuevo con nuestra cobardía, seguirán encubriendo la incómoda verdad. Quienes la ocultan y se convierten en cómplices de los asesinos en masa, al igual que los perpetradores y partidarios del genocidio en curso, nunca tendrán nuestro odio, sino nuestro absoluto desprecio, el mismo desprecio con el que serán recordados en los libros de historia, porque no serán absueltos por ella", dijo Lorenzo Baldo, recordando "las palabras de Messina Denaro, que también vimos en el video anterior, cuando a finales del 2012 envió una carta a Palermo pidiendo a las familias mafiosas de la capital que organizaran un atentado contra el fiscal Nino Di Matteo, quien en ese momento, junto con el grupo, estaba investigando las tratativas entre el Estado y la mafia, unos meses antes del inicio del juicio correspondiente. Y la frase fue emblemática: 'Me dijeron que había ido demasiado lejos'. Esta fue la explicación proporcionada por Messina Denaro, sin especificar quién lo había dicho. Era evidente que se refería a los instigadores externos, los verdaderos perpetradores de tantas masacres y asesinatos de alto perfil en Italia. Son los mismos que ordenaron el asesinato de Paolo Borsellino, aseguró Vito Galatolo, arrepentido, a Di Matteo, describiendo los detalles del plan. Según la Fiscalía de Caltanissetta, que cerró la investigación, los miembros de Cosa Nostra siguen operando".antimafia3

Investigaciones en curso en la Fiscalía de Caltanissetta

Se están llevando a cabo investigaciones en Palermo y en la Fiscalía de Caltanissetta, tema que abordamos en un documental que produjimos para este aniversario de la masacre, titulado "Falcone y Borsellino: la verdad más allá de la mafia". El abogado Luigi Li Gotti recordó que Falcone ya había identificado un punto clave: "Falcone seguía el rastro de Gladio y lo había comentado con Paolo Borsellino", afirmó el abogado de numerosos colaboradores de justicia, precisando que el "la pista negra no es un cero a la izquierda como afirmó el fiscal jefe de Caltanissetta, Salvatore De Luca. Sobre el mismo tema, el fiscal de Caltanissetta afirmó que se trataba de pura palabrería, omitiendo mencionar que, en realidad, había solicitado la imputación de Romeo Domenico y Stefano Menicacci, exdiputado del MSI, en un juicio en curso, porque Stefano Menicacci y Romeo Domenico concordaron sobre lo que Romeo debía haber denunciado falsamente ante los magistrados de Caltanissetta, con el agravante de haber cometido el delito para facilitar y fortalecer a la organización mafiosa Cosa Nostra, impidiendo así la investigación de sus vínculos con figuras de extrema derecha".

El veterano abogado de los colaboradores de justicia anunció entonces que "toda la reconstrucción que Giovanni Falcone había intuido, incluyendo Bolonia y el secuestro de Moro, pronto tendrá importantes repercusiones".

"Hay alguien que ha estado trabajando en esto durante años y me ha mostrado algunas cosas. En particular, me mostró la fotografía del coche que chocó contra el Fiat 130 de Moro, que fue publicada por un periódico. En esta fotografía, hay una ráfaga de disparos en la puerta derecha. Luego alguien la retocó. Mientras tanto, ya se había publicado, pero solo un periódico la había publicado. Así que, una serie de disparos en el lado derecho del coche. Luego alguien -los servicios, claro, quién más- retocó la fotografía, tanto que en el juicio que llevé, teníamos fotografías del coche blanco que chocó contra el coche de Moro y no había agujeros de bala. Oficialmente, los agujeros de bala desaparecieron porque se suponía que debían cubrir a los tiradores que estaban a la derecha".

Luana Ilardo: "Los jefes de la mafia no encubrieron el caso"

"Cada año que pasa, nos alejamos más y más de la verdad sobre lo ocurrido en Capaci el 23 de mayo y en via D'Amelio el 19 de julio. Incluso hoy, presenciamos juicios que yo calificaría de casi bíblicos, a diferencia de los que se celebran actualmente en Caltanissetta por el encubrimiento de Capaci y via D'Amelio", dijo Luana Ilardo, añadiendo que "en este mare nostrum, como yo lo llamo, de hipocresía y falsedad, intentan salvar a alguna persona poderosa, o quizás sea mejor decir a algún potentado. Lo más inquietante, además de otros hechos que obviamente han surgido en todas las masacres ocurridas en nuestro país, es que creo que existe una certeza absoluta que lo confirma todo: el hecho de los encubrimientos". Y los encubrimientos no fueron hechos por Totò Riina, ni por Bernardo Provenzano, ni por Matteo Messina Denaro. Sino por individuos vinculados al Estado. ¿Y saben por qué digo esto? Porque más allá de los hechos ciertos, como la hora y el día en que Falcone pasó por ese tramo de Capaci, una cosa es segura, y es que la mafia no podía saberlo. Y mientras tanto, la bomba hizo estallar al juez Falcone. Y hay otro hecho: los mafiosos no sabían muchas cosas. Los mafiosos no conocían los movimientos exactos y precisos del Dr. Falcone. Por consiguiente, quiero decir, es fácil creer que alguien más se lo haya dicho".

Al analizar el panorama general, surgen numerosas dudas: "Hay algo verdaderamente extraño e inquietante en las masacres sicilianas, como si existiera un deseo de reescribir por completo su historia", declaró Attilio Bolzoni, uno de los 33 periodistas que firmaron la carta abierta al Presidente de la República, solicitando que "se amplíe el alcance de las investigaciones sobre las masacres de 1992 y 1993, yendo más allá de la línea de investigación centrada en la pista de los contratos mafiosos".

"Algunos hemos decidido enviar una carta al Presidente de la República y a la propia Comisión Parlamentaria Antimafia para enviar un mensaje claro: miren, no pueden investigar solo en esa dirección, porque, en nuestra opinión, esa dirección nos está desviando del camino correcto", comentó Bolzoni a Aaron Pettinari en una entrevista transmitida en la sala.

"Si la línea de investigación centrada en los contratos de la mafia se lleva hasta sus últimas consecuencias, deben acudir a los señores Graviano, para decirles: lo sentimos, nos equivocamos. Por segunda vez, y por segunda vez, debemos solicitar una revisión del juicio de Borsellino. Esta es una consecuencia extrema que, estamos convencidos, no se producirá".

El evento concluyó con la proyección de una segunda entrevista, esta vez con Salvatore Borsellino, hermano del juez Paolo Borsellino. El fundador del movimiento Agendas Rojas sostiene firmemente que su hermano investigaba directamente la masacre de Capaci y que esta misma actividad investigadora precipitó la decisión de eliminarlo. Esta creencia se ha consolidado con los años y se ha visto reforzada por nuevas pruebas surgidas recientemente, gracias al trabajo del abogado Fabio Repici.

Salvatore Borsellino recuerda específicamente el discurso que Paolo Borsellino pronunció el 25 de junio de 1992 en la Biblioteca Municipal de Palermo, cuando anunció públicamente su deseo de ser escuchado por la Fiscalía de Caltanissetta para informar sobre lo que había descubierto acerca de la masacre de Capaci. Estas palabras, según el hermano del magistrado, sellaron definitivamente su sentencia de muerte. La entrevista también aborda el tema de la llamada "pista negra", la presencia de autores externos y las conexiones entre las diversas masacres de 1992-1993: desde Capaci hasta via D'Amelio, pasando por los atentados de Florencia y Milán, y el fallido ataque al Estadio Olímpico de Roma. Para Salvatore Borsellino, separar estos sucesos y reducirlo todo a la única teoría de los "contratos de la mafia" impide comprender plenamente la estrategia de la masacre.

En el final, el hermano del magistrado envió un mensaje a los jóvenes que siguen saliendo a las calles para exigir verdad y justicia: "Mi generación ha fracasado. Hoy, ustedes son la esperanza". Un llamamiento a la rebelión cívica y a la participación, para que las nuevas generaciones continúen buscando la verdad que, después de más de treinta años, aún parece incompleta.


*Foto de portada: © Paolo Bassani
*Foto 2: © Emanuele Di Stefano
*Foto 3: © Paolo Bassani