El Fiscal Adjunto de la DNA fue el orador invitado en un acto celebrado ayer en el barrio palermitano de Borgo Vecchio
"No hay lugar para la resignación: es una muerte civil". Con estas palabras, Nino Di Matteo recordó el significado más profundo de la Constitución, dirigiéndose a jóvenes estudiantes del barrio palermitano de Borgo Vecchio durante un acto celebrado ayer en la iglesia de la Piazza della Pace. El encuentro estaba dedicado al tema Constitución y Solidaridad. El magistrado puso al artículo 2 de la Constitución en el centro, enfatizando que el principio de solidaridad política, económica y social no puede quedarse en una declaración abstracta, sino que debe traducirse en decisiones concretas. Este recordatorio se entrelazó con los acontecimientos más dramáticos de la actualidad: citando el artículo 11, Di Matteo recordó -sin medias palabras- que "Italia repudia la guerra, pero fuimos cómplices de la masacre de Gaza".
La discusión se centró entonces en el trabajo, entendido no solo como una dimensión económica, sino como fundamento de la dignidad humana. La seguridad, la lucha contra el empleo precario y el trabajo no declarado se convierten así en cuestiones constitucionales antes que sociales: "El trabajo no declarado mortifica la dignidad humana". Di Matteo rindió homenaje a las víctimas de la Mafia, recordando, sin embargo, que, como dijo Totò Riina, los mafiosos de Cosa Nostra, de no haber tenido vínculos con el poder político, no habrían sido más que "chacales y los habrían aplastado de inmediato".
Este pasaje dio pie a una reflexión más amplia sobre la conexión entre el crimen organizado y el poder. "En ninguna parte del mundo ha ocurrido lo que sucedió en Sicilia", explicó el magistrado, "pero esto solo fue posible gracias a la relación entre la Mafia y el poder. Esta conexión debe romperse". Una cuestión histórica y política que, según Di Matteo, sigue siendo uno de los principales obstáculos para la plena afirmación de la legalidad.
De ahí el llamamiento directo a las nuevas generaciones: infórmense, estudien y desarrollen un espíritu crítico. "No se dejen engañar por quienes dicen que la Mafia es un problema resuelto. Hoy, Cosa Nostra prefiere el silencio para blanquear enormes cantidades de dinero procedente del narcotráfico. Ellos se enriquecen, nosotros sufrimos", añadió. "Digan no a la mentalidad de las recomendaciones, a la astucia y a la arrogancia. Es sobre estos falsos valores que se fundamenta la mentalidad mafiosa".
Respecto a la ciudad de Palermo, Di Matteo observa "un retroceso en comparación con el despertar después de las masacres de 1992. Nos estamos acostumbrando a la pobreza y la injusticia. Esta alarma se vincula a una reflexión más amplia sobre el Estado y su credibilidad, que -subrayó el magistrado- no se mide por la represión ni por la restricción de las libertades fundamentales, sino por la capacidad de garantizar los derechos y la confianza de los ciudadanos. El país no necesita cambiar la Constitución, sino ponerla en práctica, defenderla de los ataques de quienes quieren socavarla". Una invitación a redescubrir la fuerza actual de la Constitución, en lugar de enmendarla.
*Fuente: quattrocanti.it
*Foto de Portada: © Paolo Bassani