Miércoles 20 Mayo 2026

El abogado de Salvatore Borsellino: "Se necesita una investigación adicional"

No puede terminar con un sobreseimiento o en un archivo. Fabio Repici, abogado de Salvatore Borsellino, quien presentó la oposición a la solicitud de la fiscalía de Caltanissetta para sobreseer el caso contra el exsenador de Forza Italia, Marcello Dell'Utri, antes condenado por concurso externo con una organización mafiosa (pena cumplida), se opone a la solicitud y critica duramente el trabajo de la fiscalía. Según la defensa, "no solo las investigaciones fueron totalmente defectuosas (...) sino que las conclusiones fueron completamente distorsionadas", escribe Repici, argumentando que la solicitud de sobreseimiento y archivo es prematura, dado que aún quedan elementos por examinar y conexiones pendientes.

Desde la entrevista a Paolo Borsellino hasta las escuchas telefónicas de Giuseppe Graviano, pasando por la red financiera vinculada a los contratos de Fininvest de Silvio Berlusconi, Repici subraya numerosas lagunas en el escrito de 15 páginas de oposición a la solicitud de archivo, lo que lleva al abogado a concluir que "existen graves indicios de delitos imputables a Marcello Dell'Utri por la masacre de via d'Amelio, en un escenario vívidamente descrito en el relato de Ezio Cartotto sobre la creación de Forza Italia por iniciativa específica de Marcello Dell'Utri, mientras este mantenía contacto con Giuseppe Graviano y otras figuras destacadas de Cosa Nostra".

La entrevista a Borsellino y la amenaza de un terremoto político

Entre los puntos clave planteados en la oposición se encuentra la entrevista en vídeo que Paolo Borsellino concedió a los periodistas franceses Fabrizio Calvi y Jean Pierre Moscardo. Este documento, según Repici, habría tenido un impacto potencialmente desestabilizador de haberse hecho público a principios de la década de 1990. En esa entrevista, el magistrado abordó la relación entre la mafia y la economía, con referencias a Silvio Berlusconi y Marcello Dell'Utri. Su publicación antes de las elecciones de 1994 sin duda habría afectado el equilibrio político e institucional de la época. El tema no es solo histórico, sino sobre todo de investigación. De hecho, existen anomalías en torno a ese material. El artículo de Leo Sisti en L'Espresso y la entrevista de Michel Thoulouze con Marco Lillo -para Il Fatto Quotidiano- sugieren que hubo obstáculos para la divulgación completa de su contenido.

Según Calvi, durante una carta rogatoria, un abogado intentó limitar las preguntas sobre la relación entre Berlusconi y Dell'Utri, hasta el punto de actuar como un "pararrayos", limitando las preguntas (...) e intentando silenciar a su cliente. Para Repici, estos elementos hacen necesario reabrir el caso: recuperar la grabación completa, obtener los documentos que Borsellino entregó a los periodistas y esclarecer quién intentó impedir la emisión de la entrevista. Esto se debe también a que, en la reconstrucción propuesta, dicho material podría insertarse en el contexto previo al nacimiento de Forza Italia.repicci2

Graviano, escuchas telefónicas ignoradas y declaraciones "falsas"

Otro tema clave concierne al jefe de Brancaccio, Giuseppe Graviano. Repici destaca un error en la solicitud de cierre del caso: se trataron por igual las escuchas telefónicas (entre Graviano y Umberto Adinolfi) y las declaraciones del jefe en el juicio 'Ndrangheta Stragista. En el documento, Repici subraya que se trata de dos niveles opuestos. Por un lado, están las palabras interceptadas mientras Graviano hablaba en prisión, y por otro, las declaraciones realizadas en el juicio que son "claramente falsas y reticentes". La diferencia es sustancial. En las escuchas telefónicas del 10 de abril del 2016, Graviano se refiere a la masacre de via d'Amelio como una "cortesía" solicitada. Este pasaje, según el abogado, no puede ignorarse: "En esa escucha, Giuseppe Graviano confiesa haber llevado a cabo la masacre a petición de este".

El informe pericial transcrito de esa misma escucha, ordenado por la Corte Penal de Palermo, es aún más significativo. Revela que "Berlusconi solicitó a Graviano el favor urgente de llevar a cabo la masacre". Para Repici, este es un elemento crucial, hasta el punto de constituir "una acusación genuina y significativa contra Dell'Utri". Este hecho no puede subestimarse ni confundirse con declaraciones consideradas poco fiables.

Contratos y relaciones de Fininvest: Los nombres de Sartori, Currò y Di Miceli

La oposición procede entonces a reconstruir una red de relaciones que vincula negocios, contratos y círculos mafiosos. En el centro se encuentran los contratos de limpieza de Fininvest, gestionados -según se desprende de la información- por cooperativas vinculadas a los empresarios Natale Sartori y Antonino Currò. Los dos, ya involucrados en procesos judiciales, presuntamente mantenían relaciones con la familia de Vittorio Mangano y con el propio Dell'Utri. Esta imagen se ve reforzada por declaraciones de colaboradores de la justicia y pruebas documentales. Piero Di Miceli, un contable considerado clave en la red, también emerge en este contexto. Los documentos revelan que tenía conexiones con círculos mafiosos y que presuntamente "adoptó una actitud favorable hacia Marcello Dell'Utri". Un elemento particularmente significativo es el uso de un número de teléfono registrado formalmente a nombre de la mano derecha de Graviano, pero que en realidad utilizaba Di Miceli. Este detalle, según Repici, exige una investigación más profunda sobre los vínculos entre estas personas y su posible papel en el caso.

*Foto de Portada © Imagoeconomica

*Foto 2: Fabio Repici © Paolo Bassani