¿Las principales organizaciones mafiosas italianas -la 'Ndrangheta, la Camorra, Cosa Nostra y los clanes de Apulia- siguen representando un pilar fundamental del sistema criminal nacional e internacional. Así lo revela el "Informe Anual de Inteligencia" presentado hoy, que destaca que estas organizaciones mantienen un papel central en el tráfico ilícito gracias a la combinación de un fuerte arraigo territorial y una creciente capacidad para operar más allá de las fronteras nacionales. Esta doble dimensión permite a las mafias adaptarse rápidamente a la evolución de los mercados ilegales, manteniendo una posición dominante, especialmente en el narcotráfico, pero también en actividades como el tráfico clandestino de armas, la trata de personas y la gestión ilegal de residuos.
Sin embargo, sus actividades no se limitan al tráfico ilícito. Las organizaciones mafiosas continúan buscando influencia dentro de las instituciones, intentando sistemáticamente infiltrarse en las administraciones públicas. Este fenómeno se ve confirmado por las numerosas disoluciones de autoridades locales debido a la infiltración mafiosa reportadas en 2025. En este contexto, herramientas como la corrupción de funcionarios públicos y la manipulación de los procedimientos de contratación pública siguen siendo prácticas establecidas mediante las cuales los clanes influyen en las decisiones administrativas y acceden a recursos públicos.
Además de las organizaciones mafiosas italianas, varias estructuras criminales extranjeras operan en el país. Entre ellas, las redes de origen chino, nigeriano, albanés y montenegrino destacan por sus modelos organizativos flexibles y su fuerte alcance internacional. Los delincuentes chinos generalmente tienden a mantener un perfil operativo discreto, pero están involucrados en complejos sistemas de fraude fiscal, blanqueo de capitales y la gestión de circuitos financieros clandestinos que también utilizan otras organizaciones criminales. Las organizaciones nigerianas, a menudo estructuradas en sectas y líneas celulares, son particularmente activas en la trata de personas con fines de explotación sexual y laboral, así como en el tráfico de heroína y cocaína. Los delincuentes albaneses se mantienen entre los actores más dinámicos del narcotráfico, gracias a las redes consolidadas a lo largo de las rutas del Mediterráneo y los Balcanes.
Además, el panorama actual muestra una creciente tendencia a la cooperación entre grupos criminales de diversos orígenes. En lugar de controlar por completo cada etapa de la cadena de suministro ilegal, estas organizaciones prefieren desarrollar alianzas operativas y asociaciones transnacionales, centrándose en puntos estratégicos del tráfico. Un claro ejemplo de esta dinámica son los cárteles internacionales de la droga, que presentan relaciones consolidadas entre la 'Ndrangheta, cárteles sudamericanos, grupos criminales albaneses e intermediarios que operan en África Occidental.
Según el informe, esta misma capacidad de adaptación al cambio y a formar alianzas operativas permite que el crimen organizado siga prosperando incluso en un contexto internacional marcado por crecientes tensiones geopolíticas y un debilitamiento progresivo de la cooperación entre Estados.
*Foto de Portada: © Imagoeconomica