Durante el encuentro El trabajo como pilar contra la mafia, promovido por la CGIL (Confederación General Italiana del Trabajo) en preparación para la XXXI Jornada de la Memoria y Compromiso en Recuerdo de Todas las Víctimas Inocentes de la Mafia, que este año se celebrará en Turín el 21 de marzo, don Luigi Ciotti, fundador de Libera, llamó la atención sobre un profundo cambio en la percepción de los italianos sobre el fenómeno mafioso.
"Las últimas investigaciones sobre la percepción de los italianos de la corrupción y la mafia sugieren que, tras la conmoción emocional causada por las masacres de Capaci y via d'Amelio, el crimen organizado se ha convertido en un delito normalizado; se ha convertido en una más de tantas cosas. Y no puede ser así", afirmó, enfatizando que la habituación representa uno de los riesgos más graves en la actualidad. Según Ciotti, este mecanismo cultural debe romperse, incluso antes que el represivo.
El fundador de Libera enfatizó entonces el tema de la verdad y la memoria: "Debemos liberar el pasado del velo de tantas verdades ocultas o manipuladas y liberarnos de la retórica de la memoria", señalando que "el 80% de las familias de las víctimas de crímenes mafiosos desconocen la verdad; sin embargo, las verdades recorren nuestras ciudades, y sin verdad no se puede lograr la justicia. Se necesita un paso adelante de cada uno de nosotros». Este pasaje vincula estrechamente la memoria y la justicia, señalando el conocimiento de los hechos como condición esencial para la democracia".
El llamamiento se amplió entonces a la necesidad de un compromiso colectivo más contundente: "Hoy, más que nunca, necesitamos un paso adelante de todos; debemos erradicar el mal de raíz. Y para ello, se necesita un gran compromiso cultural y educativo, así como políticas sociales, empezando por la dignidad del trabajo. El compromiso de luchar contra las mafias y la ilegalidad empieza por crear condiciones de libertad, dignidad y justicia para todos", reiteró don Ciotti, señalando el trabajo como herramienta fundamental de prevención y redención social.
Finalmente, su atención se centró en el contexto europeo y nacional, plagado de nuevas tensiones políticas: "El populismo y el soberanismo están en auge en Europa, pero también, en cierta medida, en nuestro país. Debemos poner barreras para evitar caer en las autocracias contra las que nacieron todas las constituciones, incluida la nuestra. Y en lugar de reformar la Constitución, sería apropiado comprometernos a respetarla y aplicarla". Un llamamiento a la responsabilidad civil e institucional que cerró su discurso con una clara invitación: defender a la democracia significa, ante todo, practicarla.
*Foto de Portada: Antimafia Duemila