El podcast ANTIMAFIADuemila, Negro sobre Blanco, explora el corazón de este sistema: la 'Ndrangheta calabresa, un actor dominante en la escena durante muchos años, una organización criminal "global" que controla un tráfico multimillonario con la eficiencia de una multinacional.
Ostenta el monopolio del tráfico internacional de cocaína en todo el mundo occidental y es uno de los pilares de nuestra economía (tanto legal como ilegal). Este es el hilo conductor que surge de una serie de declaraciones del fiscal adjunto de Reggio Calabria, Giuseppe Lombardo, complementadas con el análisis del fiscal de Nápoles, Nicola Gratteri, que han trazado la evolución del fenómeno mafioso calabrés en los últimos años. La 'Ndrangheta, como ha reiterado Lombardo en varias ocasiones, "es la mafia global que actualmente mueve los mayores cargamentos de narcóticos y, por lo tanto, gestiona las principales rutas". Gestiona "aproximadamente dos tercios de la facturación de los principales grupos mafiosos", con una facturación total estimada en "220 mil millones de euros", una cifra que la hace comparable, en tamaño económico, a un Estado soberano. "Una ley de presupuesto estatal italiano equivale a una décima parte", enfatizó el magistrado en 2025 en un encuentro con estudiantes, refiriéndose a los aproximadamente 24 mil millones de euros en operaciones anuales. "En una sola operación de la policía judicial, incautamos 23 toneladas de cocaína. Realizamos una media de 100 operaciones de la policía judicial al año".
Las finanzas criminales dominan el mundo
El narcotráfico infla artificialmente el PIB de Italia, porque la riqueza legal esconde riqueza "sucia". En una entrevista exclusiva publicada en esta revista en el 2017, el fiscal Gratteri explicó claramente el peligro que representan las ganancias del narcotráfico. El problema es simple y afecta tanto a Sudamérica como al mundo occidental. El narcotráfico genera un problema no solo sanitario, sino también económico. Si inyecto miles de millones de euros en el mercado legal, es obvio que estoy alterando las reglas del libre mercado y, de igual manera, puedo distorsionar las reglas de una democracia libre hasta el punto de socavarla. Puedo comprar hoteles, restaurantes y pizzerías, pero si compro periódicos y canales de televisión, gano poder porque puedo cambiar la opinión de la gente. Estas palabras reflejan una realidad que afecta directamente a Italia, un país que se mantiene entre las principales economías del mundo, pero que ha sufrido una fuerte infiltración mafiosa durante décadas, especialmente en los sectores financieros de alto nivel. Las organizaciones criminales, en particular las vinculadas al narcotráfico, generan enormes ganancias que, en última instancia, impactan no solo en la economía real, sino también en las instituciones democráticas. Desde el 2014, bajo las normas del Sistema Europeo de Contabilidad (SEC 2010), ciertas actividades ilegales generadoras de ingresos, como el tráfico de drogas, la prostitución y el contrabando de alcohol y tabaco, se incluyen en el cálculo del Producto Interno Bruto. De esta forma, el PIB tradicional se ha transformado, según algunos observadores críticos, en lo que se ha denominado Producto Interno Bruto Sucio. Eurostat ha definido criterios uniformes para que los distintos países miembros puedan estimar estos flujos económicos "ocultos" de forma comparable desde una perspectiva delictiva, situándolos al mismo nivel que sectores legales como la investigación, la cultura o la educación. No se descarta que, en el futuro, también se incluyan otras fuentes de ingresos delictivos, desde la extorsión hasta el tráfico de armas, pasando por la trata de personas y la falsificación de medicamentos. En cualquier caso, ahora es evidente que la economía ilegal tiene un impacto significativo en las estadísticas oficiales sobre la riqueza nacional. Para las mafias, especialmente aquellas que obtienen los mayores ingresos del narcotráfico internacional, esta es una amarga paradoja: su tráfico no solo contamina el tejido social y las instituciones, sino que también contribuye indirectamente a mejorar las cifras macroeconómicas del país.
*Foto de Portada: Antimafia Duemila