Caserta y D'Amore, del distrito de Brancaccio-Ciaculli, fotografiados entre el público durante una velada musical
El miércoles pasado, en el Bingo Snai de via Messina Marine, en Palermo, una velada musical con el cantante napolitano Anthony Ilardo acaparó la atención de los medios después de que dos importantes jefes mafiosos fueran vistos sentados en primera fila entre el público: Giuseppe Caserta y Claudio D'Amore. Dos figuras clave de los clanes de Brancaccio y de Corso dei Mille, pertenecientes a uno de los distritos mafiosos más notorios de la ciudad, Brancaccio-Ciaculli.
De hecho, Caserta y D'Amore no son unos nombres cualquiera. En el 2021, fueron liberados junto con otros doce mafiosos debido al vencimiento de sus condenas de prisión preventiva, después de que un tecnicismo obligara a reiniciar el juicio en primera instancia, a pesar de las severas condenas ya impuestas. Incluso después del veredicto de apelación, dictado hace apenas unos meses -ocho años para Caserta, cinco años y cuatro meses para D’Amore-, ambos permanecieron en libertad a la espera del fallo de Casación, previsto para mediados de febrero.
En cualquier caso, la presencia de los dos jefes en la audiencia dio lugar a un vídeo que circuló en internet y se viralizó rápidamente, según informó el diario La Repubblica, en el que ambos aparecían perfectamente tranquilos. Al fin y al cabo, como demuestran las sentencias, Giuseppe Caserta y Claudio D’Amore son figuras de alto perfil: el primero es considerado un especialista en extorsión; el último, hombre de confianza y portavoz de uno de los nombres más conocidos de Corso dei Mille, es hijo de un jefe condenado a cadena perpetua por las masacres de 1993.
Respecto al cantante napolitano Anthony Ilardo, La Repubblica recordó que el artista napolitano nunca ocultó un punto de vista un tanto ambiguo. Durante una entrevista, definió a la Camorra no solo como una organización criminal, sino también como una "elección de estilo de vida", llegando incluso a afirmar que no le corresponde juzgar a quienes tomaron esa decisión, al igual que él eligió la música. Estas palabras generaron controversia. Además, no es la primera vez que Ilardo actúa en tales escenarios: en el 2019, cantó en Monterusciello, cerca de Nápoles, durante una fiesta organizada para celebrar la liberación de dos miembros del clan Beneduce-Longobardi.
*Fuente: La Repubblica
*Foto de Portada: © Imagoeconomica