Martes 13 Enero 2026

Discurso del exmagistrado en la conferencia del Movimiento 5 Estrellas para las elecciones regionales de Apulia

"El último caso, el de Cuffaro en Sicilia, es solo un ejemplo entre muchos. Sicilia se ha convertido en una metáfora de todo el país. Italia, desde Bolzano hasta Palermo, se ha transformado en una vasta red nacional de comités y camarillas empresariales que negocian y compiten entre sí para controlar los fondos públicos y los del PNRR. Estos comités empresariales están formados por individuos de distintos ámbitos, pero que comparten los mismos intereses. Está el político, que genera ingresos para sus contactos en el mundo político y que abre todas las puertas. Está el empresario que busca contratos y dinero para sobornos y para financiar las campañas electorales de los políticos. Está la mafia de cuello blanco que aporta el capital para blanquear y los votos".

En su discurso en Bari, durante el evento del Movimiento Cinco Estrellas titulado Legalidad y Justicia: Cómo Desarmar a Quienes Amenazan las Instituciones, Roberto Scarpinato -exmagistrado, hoy senador del Movimiento Cinco Estrellas y miembro de la Comisión Parlamentaria Antimafia- lanzó una dura crítica al sistema político actual, denunciando lo que él denomina una acelerada degeneración bajo el gobierno de Meloni. Giuseppe Conte, Giuseppe Antoci y Federico Cafiero de Raho también estuvieron presentes en el encuentro, organizado con motivo de las elecciones regionales de Apulia.

"Hoy, más que nunca, la política se ha convertido en la cadena de transmisión de los intereses de los grandes poderes económicos, los grupos de presión, los comités empresariales, las camarillas y las mafias de cuello blanco", comenzó Scarpinato, explicando cómo la maquinaria del poder opera "entre bastidores" a través de un sistema piramidal que tiene en su cúspide a "los grandes grupos bancarios, aseguradores, de sanidad privada, industriales y armamentísticos: la clase superrica". De ahí el ejemplo de los bancos, que en los últimos tres años "han obtenido beneficios extraordinarios de 165 mil millones de euros". Cuando el gobierno propuso un impuesto sobre dichos beneficios, explica Scarpinato, "los bancos agarraron a Meloni de la oreja para decirle: ¿quién te crees que eres?, obligándola a retirar la medida. Se comportan como matones con los pobres y como mayordomos con los poderosos".

La referencia a la sanidad también es dura, donde, según el senador, "se está llevando a cabo un plan político para asfixiar progresivamente la sanidad pública y obligar a los ciudadanos a recurrir a la privada: quienes no tienen dinero o no buscan tratamiento o mueren". Entre los protagonistas de este sistema, cita a Antonio Angelucci, "uno de los grandes líderes de la sanidad privada, un diputado ausente, financiador de la Liga y propietario de tres periódicos que a diario elogian al gobierno y atacan a los disidentes". Una figura emblemática, pero no aislada en un Parlamento donde, como recuerda Scarpinato, citando a Transparencia Internacional, "97 diputados y senadores representan intereses privados".

"Esta mayoría ha legalizado los conflictos de interés y legitimado el cabildeo político", continúa Scarpinato, comentando irónicamente sobre el proyecto de ley para expulsarlo a él y a Cafiero de Raho de la Comisión Antimafia: "Dijeron que teníamos un conflicto de interés. Y no puedo negarlo: estamos en conflicto con la mafia y, sobre todo, con los delincuentes de cuello blanco. Hemos arrestado a muchos de ellos, y nos odian".

El senador describió entonces la evolución de la relación entre la mafia y la política, hablando de una era "post-mafia" en la que "ya no está claro si son los delincuentes de cuello blanco quienes compiten en los negocios sucios de la mafia o si son los mafiosos quienes compiten en los negocios sucios de los delincuentes de cuello blanco". Una red de conexiones donde empresarios, políticos y criminales se integran en un sistema de intercambio de favores y votos: "Los mafiosos ya no necesitan disparar. Traen votos y capital para blanquear, y se les abren todas las puertas".

Esta degeneración, argumenta Scarpinato, se alimenta del tráfico de influencias y las redes de clientelismo construidas por los políticos mediante el uso perverso del poder público. "Te consigo un puesto en el Ayuntamiento y tú consigues que toda tu familia vote por mí. Te nombro director de la autoridad sanitaria y tú contratas a quien yo te diga". Una dinámica que, en las elecciones locales, hace que unos pocos votos sean decisivos y aumenta el peso de los paquetes electorales controlados por la mafia. Es en este contexto que, según Scarpinato, el gobierno ha "destruido sistemáticamente todos los mecanismos de defensa contra la sumisión política", desmantelando herramientas como el abuso de poder y la limitación de las escuchas telefónicas, "su talón de Aquiles. Si el límite de 45 días para las escuchas telefónicas ya estuviera vigente, no habríamos descubierto el caso Cuffaro ni el caso Toti en Liguria".

Según Scarpinato, los ataques contra el poder judicial también se extenderían al Tribunal de Cuentas, con una reforma que limitaría severamente la responsabilidad financiera del Estado: "Se provoca un daño por valor de 10 millones de euros y no se va a pagar más de dos meses de salario. Un trato de me embolso 2 millones de euros y te devuelvo 100 mil". Entre los promotores, denuncia "a una diputada condenada por apropiarse indebidamente de dinero destinado a reembolsos electorales".

"Esto es una fotografía de la política actual, acelerada por el gobierno de Meloni", concluye el exmagistrado. "En el Parlamento luchamos como leones, pero con el sistema mayoritario, somos minoría. No tenemos superpoderes: ustedes, los ciudadanos, tienen superpoderes al votar". Y el último llamamiento es a la movilización democrática: "No es momento de quedarse de brazos cruzados. Es momento de luchar para defender a la democracia de la mala política, la corrupción y la mafia".

*Foto de Portada: © Paolo Bassani