El fiscal de Nápoles: "La reforma será el primer paso de un proceso que, en última instancia, implicará la sumisión del fiscal al poder ejecutivo"
"Quieren hacer creer que los magistrados y la Asociación Nacional de Magistrados se oponen a esto por sus propios intereses, pero no es así. Para nosotros, es importante aclarar de una vez por todas: nada cambia. Lo que sí cambia, para peor, es el sistema de justicia para los ciudadanos. Y esto se debe a que la separación es el primer paso de un proceso que, en última instancia, implicará la sumisión del fiscal al poder ejecutivo. El gobierno decidirá qué delitos perseguir y en qué condiciones, dando instrucciones al fiscal". Esto afirmó el fiscal de Nápoles, Nicola Gratteri, en una entrevista con el diario Corriere della Sera, en relación con la reforma de la separación de profesiones. El magistrado enfatizó que continuará trabajando "hasta el final para que los ciudadanos comprendan la importancia de ir a votar y la importancia de votar por el no. Espero que muchos lo hagan".
En respuesta a la declaración del ministro Carlo Nordio a Elly Schlein de que la reforma "también los beneficiará", Gratteri afirmó que los cambios "no pretenden separar el poder judicial, sino controlarlo. Quieren asegurarse de que quien esté en el gobierno en ese momento 'dicte la agenda'. ¿Pero es esto aceptable? ¿Es aceptable que los ciudadanos tengan un sistema que no procesa a quienes cometen delitos, sino solo a quienes, dependiendo de quién esté en el gobierno, para usar sus palabras, 'sirve procesar'?". Para el fiscal, "la reforma es peligrosa desde varios puntos de vista. Aleja al magistrado de la jurisdicción, equiparándolo con un particular. Su labor no es resolver un caso a cualquier precio, sino intentar descubrir la verdad, incluso investigando a favor del sospechoso, precisamente porque, a diferencia de otros actores procesales, no está obligado a proteger intereses particulares".
*Foto de portada: © Davide de Bari