En Montecitorio, el ataque al entorno informativo narcotizado: "Estamos en una fase de anestesia general"
"Lo que estamos viviendo ahora es una fase de anestesia general. En los últimos años se han implementado estrategias precisas". Estas fueron las palabras de Sigfrido Ranucci, periodista y conocido conductor de Report, quien intervino ayer en la Sala della Lupa de Montecitorio, durante la presentación del libro Genocidio de Rula Jebreal (editado por Piemme).
Respecto a las estrategias específicas implementadas, el notable conductor de Report las conoce bien. Las ha estudiado a fondo, vinculándolas a los numerosos conflictos en todo el mundo, desde los Balcanes hasta Irak, pasando por Afganistán. "Deben entender -enfatizó- que las guerras comienzan con mentiras, continúan con mentiras y terminan con mentiras. Nada se deja al azar". Como la guerra de Irak en el2003. "Recuerdo que esa guerra nació de premisas falsas, como la búsqueda de armas de destrucción masiva que nunca se encontraron. Hablamos de una guerra que, como muchas otras, no debería haberse visto. Esto se debe a que se concibió con una serie de medidas legislativas que impidieron la difusión de las imágenes más espeluznantes del conflicto, como los ataúdes de los soldados italianos que regresaban a casa. Mientras tanto, era legal mostrar a los jóvenes películas violentas y ficción sangrienta: la ficción, despiadada y sangrienta, estaba bien, pero no la verdadera imagen de la guerra".
En esos mismos años, recordó Ranucci, el Pentágono decidió aplicar filtros incluso a los instrumentos de muerte. "Nos inundaron con imágenes de asesinatos y bombardeos infrarrojos, porque así se anestesiaba el horror de la guerra. Esta exposición a la violencia, glorificada en el discurso mediático, creó una insensibilidad colectiva que nos dejó emocionalmente desprevenidos. Un ejemplo paradigmático -añadió el conocido presentador- es la famosa imagen del derribo de la estatua de Saddam Hussein. Esa escena fue construida ad hoc, un decorado diseñado según una precisa estrategia militar, para hacer creer a la gente que la guerra había terminado cuando no era así".
Ranucci enfatizó entonces la importancia del periodismo independiente. "Para contar la verdad -la verdad que quienes ostentan el poder no quieren que se sepa- hay que ser periodista independiente". Recordó a los aproximadamente trescientos periodistas asesinados en los últimos meses en Gaza. "Esto es la guerra: no soporta la mirada de los periodistas". Y en medio del conflicto, añadió, "las mentiras y la desinformación siempre acompañan a los negocios", como también ocurrió en los intentos de paz en Gaza, "donde predominaban los empresarios".
Pero un entorno mediático manipulado también influye. "Sé lo que pasamos en Report para usar el término "genocidio" por primera vez en un programa de la RAI. Me pedían constantemente que cambiara el título o la introducción del episodio. Algunos colegas incluso se sorprendieron de que, por primera vez, la RAI utilizara ese término. Pero negar las palabras -enfatizó- significa negar la realidad y privar a la gente de su conciencia, incluso de la necesaria para tomar decisiones independientes. Finalmente, Sigfrido Ranucci concluyó con un amargo paralelismo: "En la guerra se usan bombas; en la paz, demandas frívolas. Se han presentado diez mil en nuestro país. A menudo, el empresario, el delincuente y el político coexisten en una sola figura, que también puede coincidir con la del editor".
*Foto de Portada: © Imagoeconomica