El crimen organizado prospera de forma interconectada en todo el país y más allá, generando "fenómenos y dinámicas criminales complejas" que requieren una intensa cooperación internacional. Esta realidad fue denunciada reiteradamente por la Dirección Nacional Antimafia (DNA), que ha enfatizado la importancia fundamental de la coordinación investigativa.
Sin embargo, en este contexto, Sicilia sigue presenciando el florecimiento de las llamadas "fiscalías de frontera": guarniciones aisladas que operan dentro de los límites de la escasez de recursos y las opresivas limitaciones territoriales.
Esta situación fue denunciada por el fiscal de Trapani, Gabriele Paci, en una entrevista con el diario La Repubblica.
Hablamos de tres fiscalías que, sin embargo, operan dentro del mismo tejido social, económico y criminal: Trapani, Marsala y Sciacca.
"Se razona en compartimentos estancos. Sin embargo, lidiamos con delitos que se mueven con fluidez: quiebras, drogas, fraude, corrupción; todo está conectado. La delincuencia fluye, nosotros no", comienza Paci, argumentando que "es necesaria la unificación de los servicios de la fiscalía o, al menos, un fiscal adjunto de distrito dedicado exclusivamente a la zona de Trapani. Es la única manera de garantizar la continuidad de la investigación".
"Sin embargo -continúa el fiscal- cuando hablamos de justicia, solo nos referimos a la separación de carreras y no a la eficiencia de la maquinaria que se supone debe impartir justicia".
Si bien los datos de la Asociación Nacional de Magistrados (ANM) confirman que las transiciones laborales ya son marginales -en los últimos cinco años, de aproximadamente 9300 magistrados, solo 28, en promedio, han cambiado de puesto cada año (0,3%)-, reformas como la reforma de la geografía judicial de 2013-2014, que cerró 25 juzgados y 220 sucursales, han mostrado un aumento de la productividad y la eficiencia, estimado en torno al 5%, según informó el Banco de Italia.
Pero por ahora, las prioridades de eficiencia se centran en la transición digital. "Estamos digitalizando todo sin personal con la formación específica. El resultado son tiempos de procesamiento más largos, trabajo de menor calidad y una menor motivación", continúa Paci.
Y mientras los tribunales atraviesan dificultades, las prisiones están en peor situación: "Hay escasez de educadores, médicos y psicólogos". El mismo razonamiento se aplica a la gestión de los flujos migratorios: no se trata solo de vigilancia, sino también de derechos.
El fiscal denuncia la falta de una cultura de prevención. Un hecho que se revela con toda su crudeza en el problema de los incendios.
"Un desastre anunciado en un territorio abandonado; cualquiera que deje campos sin cultivar es cómplice".
"Sobre todo, no existe una cultura de la investigación: intervenimos para apagar los incendios, no para entender quién los provocó y por qué. Estamos creando una red -con cámaras, drones, acceso a imágenes satelitales- y un grupo de trabajo dedicado a investigar los incendios", denunció Paci, quien también planteó el problema de las drogas, extendidas por toda la zona.
"Trapani está llena de cocaína a diez euros el gramo. Es un producto de descuento que se vende en todas partes, un declive social que afecta la seguridad de todos".
Y de nuevo, sobre la violencia de género: "El 'código rojo' se deriva de subestimaciones estratificadas, pero la respuesta regulatoria ha terminado por reducir el trabajo de investigación a tres días, mientras que no todos los informes corresponden a situaciones de emergencia, lo que pone en riesgo los procesos automáticos que no captan la complejidad de los casos".
Finalmente, volviendo a la mafia, Paci evita abordar la actualidad, pero ofrece una guía para los observadores: "La historia del crimen no solo se revela en las sentencias judiciales; necesitamos analizar los documentos con menos precisión, porque muchas verdades no están escritas en los registros judiciales".
El núcleo del problema de Trapani siguen siendo "los delitos económicos. Ahí es donde reside la corrupción", concluye Paci.
*Foto de Portada: Antimafia Duemila