Martes 9 Diciembre 2025

Saviano no es deconocido para el mundo; su figura y su posición sobre la mafia ha recorrido el mundo especialmente o preferentemente después de publicarse su primera novela “Gomorra”, que se convirtió en un éxito de ventas. Pero esa obra, si bien lo catapultó a la fama y a una popularidad mundial despampanante, también lo enclaustró en un sistema de seguridad que le fue destinado dado que estuvo amenazado por la mafia ,es decir por la Camorra, amenaza que se hizo más fuerte y más puntual contra él desde el 2008; amenazas que también alcanzaron a la periodista Rosaria Capacchione y que finalmente fueron confirmadas en una sentencia emitida recientemente por los jueces de la Primera Sección del Tribunal de Apelación de Roma (confirmando la sentencia de primera instancia de 24 de mayo de 2021) que determinó que las amenazas fueron agravadas por metodos mafiosos, condenando al jefe del clan Calessi, Francesco Bidognetti, a un añoy seis meses de prisión, y al abogado Michele Santonastaso a un año y dos meses de prisión.

Y precisamente esta condena (que se hace referencia en otro artículo de Antimafia Duemila) el escritor, entre lágrimas, dijo al periodismo que estaba dando a cobertura a la audiencia condenatoria: “Dieciseís años de juicio no son una victoria para nadie, pero tengo pruebas de que la información asusta a la Camorra”.

Pero las lagrimas de Saviano no son las nuestras, porque Saviano no está codo a codo con Antimafia Duemila, ni con Antimafia Dos Mil, por más que hay puntos álgidos en común, y es bueno y oportuno precisarlo. Su persona y su aureola mediática, si bien armoníza con la lucha contra la mafia, su metodología no es la del perfil nuestro. No hace parte de nuestra propuesta que se fusiona con una antimafia popular, por diversidad de motivos.

Al punto cabe recordar y puntualizar -por ejemplo- que en noviembre de 2020 nuestro director Giorgio Bongiovanni tituló un artículo “Cuestión carcelaria, decadencia de Saviano” referido al apoyo -a través de artículos de Saviano, Sandro Veronesi y Luigi Manconi, publicados en La República, Il Corriere della Sera y La Stampa- a la lucha de Rita Bernardini, líder del Partido Radical y de “Manos Fuera de Caín” quien estaba en huelga de hambre desde el 10 de noviembre junto a presos y un grupo de ciudadanos; Bernardini exigía que el gobierno y las autoridades públicas adoptasen medidas para reducir significativamente el haciamiento en las cárceles italianas.

Bongiovanni oportunamente en su artículo editorial puntualizó: “Nos centramos en particular en el editorial de nuestro colega y autor de " Gomorra ", cuyas luchas hemos compartido en varias ocasiones, como sus duras críticas al gobierno actual y a los anteriores por sus acciones con los migrantes, incluso defendiéndolos ante los ataques del exministro del Interior Matteo Salvini , quien anunció recortes en los suministros, etc. Sin embargo, desde hace tiempo estamos a años luz de las posiciones que él mismo ha adoptado sobre el tema de las cárceles en los últimos meses”

Y Bongiovanni agregó: “En todos estos años, Saviano, antaño reportero de calle y ahora ensombrecido por el letargo de la fama y el éxito, nunca ha comentado sentencias como la de las negociaciones entre el Estado y la mafia , ni se ha posicionado en defensa de aquellos magistrados que tuvieron el valor de ignorar a todos, enfrentándose a los poderosos”.

“¿Quizás esto explique el "alineamiento", con un llamamiento a la liberación de todos aquellos que aún cumplen una condena de dos años, independientemente de la pena? ¿Deberíamos esperar mañana una nueva alineación para derogar el Artículo 41 bis? Entonces, el aplauso de la mafia se convertiría en una ovación de pie. Y sería demasiado tarde para reconocer el favor que se les hizo a los jefes”.

El consejero judicial Sebastiano Ardita explicó: “La salud de los presos es fundamental, pero un Estado serio no puede permitir que ciertos individuos pertenecientes a estas organizaciones criminales, que han cometido crímenes atroces (asesinato, extorsión, corrupción, narcotráfico, masacres...), obtengan ciertos beneficios”.

Ardita siguió explicando, enfáticamente: “La cuestión de si un recluso enfermo es compatible con el régimen penitenciario es muy importante. Por un lado, está la salud del individuo, que puede no recibir la misma atención médica en prisión que fuera. Por otro lado, sin embargo, está el riesgo de que esta persona, una vez liberada, cometa delitos graves e incluso reorganice la organización mafiosa”

También, y muy oportúnamente, Giorgio Bongiovanni recordó sobre este tema apreciaciones del consejero judicial de aquel momento NIno Di Matteo, hablando en La7: "Cualquiera que se una a una organización mafiosa espera problemas legales y una pena de prisión. No le temen a la cárcel. Temen la cadena perpetua, una detención prolongada o una detención que perturbe sus relaciones con el mundo exterior, impidiéndoles actuar como mafiosos mientras están detenidos. Por eso han librado periódicamente batallas estratégicas, que incluyen ataques, chantajes y disturbios organizados, para lograr objetivos específicos: por un lado, la abolición de la cadena perpetua; por otro, la abolición o mitigación del Artículo 41 bis; y por otro, obtener arrestos o arresto domiciliario que permitan a los mafiosos, incluso mientras cumplen sus condenas, regresar a casa y retomar el control. Y esto ha sucedido muchas veces”.

Roberto Saviano y Antimafia Duemila (y Antimafia Dos Mil) se movilizan en formas y colores de lucha más que diferentes, porque la popularidad de Saviano se pavoneó recurrentemente sobre el sello de un tajante individualismo, y su lucha, fue precisamente eso, su lucha; una lucha distanciada de los pilares de una antimafia compacta alineada a los parámetros de una realidad que involucraba no solo a magistrados, fiscales, y periodistas que a diario sostenemos nuestro activismo sobre valores jurídicos y éticos, cuyos cimientos están en la línea de personalidades de la talla de Nino Di Mateo, Sebastiano Ardita, Giuseppe Lombardo, Nicola Grateri, Roberto Scarpinato, Luigi de Magistris, Salvatore Borsellino, Fabio Repici, Saverio Lodato, entre otros.

El pesado manto de la fama y de la hipocresía, ambas aliadas en la mayoría de las veces , fueron con asiduidad los principales componentes del esquema de trabajo de Saviano y eso no puedo ignorarlo, al menos yo personalmente, porque lisa y llanamente no recuerdo haberlo visto codo a codo entre (y con) nosotros, redactores de Antimafia Dos Mil, en las múltiples actividades, conferencias que hemos realizado no solo en Palermo, Sicilia sino en otras regiones de la bota italiana.

No menoscabo su trabajo gratuítamente, más solo observo que Roberto Saviano es como una mesa que debería tener cuatro patas , pero solo se sostiene sobre tres, y eso indefectiblemente le ha deparado, además de vulnerabilidad, y en extremo independencia, una forma de desenvolvimiento de lucha, que lo ha transormado en una figura del jet set y de una fama, que bien podría él -personalmente- adosarle una transformación tal, para que su acción fuera más íntegra, y más integrada a quienes interpretan que esta lucha frontal a la mafia, en Italia (y en el mundo) requiere ciertos parámetros que están reñidos desde el ABC con el marketing, con la especulación y con los intereses estríctamente relacionados con la superfama y la superpopularidad.

!Ah! Y no menoscabo, ni minimizo sus lágrimas, que no son de cocodrilo, pero de todas formas no me saben a lágrimas que me identifican plenamente; no obstante, lo admito, que en alguna medida representan, si acaso en una suerte de lágrimas de una antimafia que debe confrontar con la mafia, o mejor dicho, con sus consecuencias: vivir bajo amenazas.

Esas amenazas que penden sobre todas nuestras cabezas, tal como ocurrió incluso con un Roberto Saviano, las que le llegaron en su tiempo y en su forma, y cuya parsimonia metodológica en su hiper actividad periodística, no le fue salvoconducto para sortearlas.

Hubiera sido mejor, para él y para todos, que esa su lucha haya sido más compartida, más expandida, con quienes en definitiva no hacemos parte del marketing de la fama, pero si de la popularidad en calles, plazas, y espacios de conferencias, porque en definitiva está en el pueblo la columna vertebral de la lucha que nos ocupa.

Es el pueblo, una de las vivas esencias de la antimafia popular, en concreto. Algo que Saviano parece no haber asumido, aún siendo él popular y famoso.

*Foto de Portada: Antimafia Duemila/© Imagoeconomica