Martes 9 Diciembre 2025
33 años después de Via D’Amelio, conferencia histórica de Antimafiaduemila
¿Qué dejó escrito Paolo Borsellino en la agenda roja que ha sido desaparecida?
¿Quiénes ordenaron sustraer esa agenda de Vía D Amelio y a la vista de todos?

Burdamente, desde el 19 de julio de 1992, a la hora 16.58 -momento en que explota la bomba que dió muerte al juez Paolo Borsellino y a sus escoltas- al día de hoy, la verdad sobre el magnicidio y sobre la faltante de un portafolio suyo (en el que había una agenda roja de su propiedad y en la que él persoalmente escribía datos precisos de sus investigaciones) fue no solo ignorada, sino que además fue pasible de una grosera y criminal conspiracion -de cuño nétamemte mafioso- para que muy poco o casi nada se supiera de esa agenda, ergo de su contenido, dentro de un contexto mafioso-institucional que hoy perdura, con cruel vigencia. De todo esto se habló airademente en la noche del 18 de julio en la conferencia “Masacre Borsellino !Toda la Verdad!” organizada por Antimafiduemila, en Villa Trabia, Pelermo, donde todos y cada uno de sus expositores literalmente armaron el rompecabezas de una tarea mafiosa llevada a cabo desde siempre en Italia para ocultar o desvirtuar verdades, y lo que es peor, desde dentro de las instituciones del Estado; cada una de las intervenciones de los ponentes, sin excepción, fueron un más que mordáz alegato en favor de la verdad; fueron un conjunto de manifestaciones, de ciudadanos honestos, que convincentemente y con sólidos argumentos, desde sus respectivos universos de profesionalidad jurídica, política y periodistica -y con la presencia además del emblemático Salvatore Borsellino, hermano del juez asesinado- asestaron sobre el rostro del poder mafioso una bofetada de tal intensidad, que seguro estoy que debe haber sido más que asumida por los protagonistas mafioso del Estado italiano, sumergidos todos en las miasmas de la perversidad criminal, erosionado democracias y valores institucionales hoy ya escaseando sin disimulo en la vida nacional de un país que podría ser ejemplo de riqueza, no solo económica, sino que además histórica, dadas las circunstancias de casi doscientos años de mafiosidad instalada, sin reparo alguno y a la vista pública mundial, con impunidad alarmante.

Giorgio Bongiovanni director de Antimafia Duemila; Salvatore Borsellino, fundador del Movimiento Agenda Roja; Roberto Scarpinato, senador de la República y ex fiscal general de Palermo; Fabio Répici, abogado de familias de víctimas de mafia; Saverio Lodato, periodista-escritor y redactor de Antimafia Duemila; Luigi de Magistris, ex magistrado; y Ana Vinci y Lorenzo Baldo, (periodista y escritora; y ex sub director de la redacción de Antimafia Duemila, respectívamente, ambos a través de videos) encararon el evento ante una muy nutrida concurrencia, que en más de una oportunidad aplaudió de pié y vitoreó enérgicamente el grito de “!Resistencia!” durante los tramos más importantes y significativos de las respectivas intervenciones.18dejulio2

Giorgio Bongiovanni en la apertura de la conferencia preguntó provocativamente: “¿Dónde está la agenda roja de Paolo Borsellino ? ” y “ ¿Qué hay escrito en su interior? ”. Fue Salvatore Borsellino quien dió la primera respuesta: “La pregunta del director Bongiovanni debería dirigirse al coronel Mario Mori . Él sin duda la conoce, la ha leído y, lamentablemente, dada su influencia sobre la Comisión Antimafia, que dirige, es capaz de implementar esta estrategia de ocultar la verdad. A mi hermano lo asesinaron porque estaba investigando a los verdaderos autores de la masacre de Capaci. Probablemente los había encontrado, y debería haber, o querido, informarlo a la fiscalía de Caltanissetta de lo que había descubierto sobre esa masacre”.

Saverio Lodato puntualizó: “No podemos conformarnos con una verdad basada en la idea de que la agenda roja nunca existió o que ya no interesa a nadie. Cuatro o cinco de los que estamos aquí esta noche seguimos interesados en él , a menos que la masacre de Vía D'Amelio deba permanecer encubierta para ocultar la historia de Italia de los últimos sesenta años”

Roberto Scarpinato, en cambio, fue mucho más alla: “El diario fue robado en el momento justo, minutos después de la explosión, por hombres pertenecientes al aparato estatal. Precisamente porque sabían que la masacre ocurriría en ese momento pudieron intervenir de inmediato: llegaron al lugar, se llevaron el diario y luego desaparecieron. Lo que es cierto es que el diario rojo fue robado en el lugar de la masacre, y es significativo que este hecho se elimine. Se elimina porque, si el diario fue robado minutos después del ataque, el Estado es cómplice de la masacre. Pero si no fue robado inmediatamente, sino llevado a una oficina donde alguien lo leyó y se dio cuenta de que contenía secretos que debían ocultarse, entonces el Estado no participó directamente en la masacre. Se puede entender cómo, al desplazar ligeramente el momento de la eliminación de la agenda roja, la narrativa histórica cambia por completo .Solo si comprendemos el alcance disruptivo de las verdades tras las masacres del 92 y el 93 podemos entender por qué, como se mencionó al principio, la mayoría del gobierno actual ha decidido aprovechar el equilibrio de poder actual para ajustar cuentas definitivamente con el pasado. Para cerrar definitivamente todas las espinosas cuestiones que aún permanecen abiertas y que corren el riesgo de revelar muchos secretos. El imperativo categórico de esta mayoría política es ajustar cuentas con el pasado de una vez por todas y asegurar como "verdad de Estado" la idea de que los responsables de las masacres fueron exclusivamente mafiosos, movidos por intereses económicos vinculados a la contratación pública”

Luigi de Magistris, ex alcalde Nápoles y ex magistrado, dijo:" Paolo Borsellino fue un obstáculo, porque Paolo Borsellino había escrito en esa agenda roja lo que había visto. Estábamos en transición de la Primera a la Segunda República, y que mientras él y otros honestos servidores del país intentaban comprender lo que estaba sucediendo en nuestro país, otros ya negociaban la transición de la Primera a la Segunda República. Y como en todas las guerras, también hay una negociación. Las negociaciones que se desarrollaron bajo las bombas en Milán, Florencia y Roma, y luego llegamos a enero de 1994 para el atentado que fue abortado solo debido a un mal funcionamiento del dispositivo electrónico en el autobús de los Carabinieri en Roma” .

En un mensaje de video, Lorenzo Baldo , a partir de las declaraciones del inspector Garofalo , de servicio el 19 de julio de 1992 en la sección de patrullas de la Jefatura de Policía de Palermo, refiriéndose a los primeros minutos tras la explosión del coche bomba en Via d'Amelio, afirmando haber visto a una persona vestida de civil cerca del coche del juez a la que le pidió explicaciones. El hombre respondió que era de los servicios secretos. Sobre estas declaraciones Lorenzo Baldo observó que en un país civilizado “una declaración como esa habría allanado el camino para un juicio. Pero no en Italia. Aquí, el protagonista principal de ese episodio, el capitán de los Carabineros Giovanni Arcangioli —filmado mientras se alejaba con el maletín del juez—, fue absuelto por el Tribunal Supremo, que rechazó el recurso de la fiscalía de Caltanissetta contra el sobreseimiento”

“Ni siquiera las versiones contradictorias del exfiscal Giuseppe Ayala sobre el descubrimiento del maletín de Borsellino, ni las contradictorias del propio Arcangioli, fueron suficientes para abrir un juicio ad hoc. Para esclarecer finalmente la desaparición de la agenda roja sería necesario identificar quién fue el amigo que traicionó a Borsellino y quién, dentro del aparato institucional, dio la orden de su desaparición, dando instrucciones precisas al excomisario de policía de Palermo, Arnaldo La Barbera , quien posteriormente resultó tener vínculos con los Servicios Secretos”

El abogado Fabio Repici destacó: “En los últimos años, la Fiscalía de Caltanissetta ha recopilado monstruosas imposturas en un intento de ocultar el único hecho cierto que tenemos, un hecho visible, que cualquiera puede verificar. A saber, que entre las 17:29 y las 17:31 del 19 de julio de 1992, un capitán de los Carabineros sacó el portafolios de Paolo Borsellino del coche, que aún estaba casi en llamas, y se lo llevó del lugar de la masacre”

“Hay un elemento significativo que descubrí al investigar el caso de Alberto Lo Cicero , el mismo que dio lugar a las actas de la reunión de coordinación de la investigación a la que asistió Paolo Borsellino. Lo Cicero compartió sus confidencias con dos suboficiales de los Carabineros que servían en la unidad operativa de Palermo. ¿Sabe quién era el superior directo de esos dos? Giovanni Arcangioli . El mismo hombre que, pocos días después, tomaría la bolsa del coche de Paolo Borsellino”

También estuvo presente en la conferencia Luana Ilardo , hija de Luigi Ilardo , quien fue asesinado antes de poder colaborar con la justicia. Inauguró la conferencia agradeciendo a los organizadores del evento: "Especialmente en este momento tan doloroso, cuando intentan con tanta insistencia reescribir la historia de este país con las típicas pistas falsas que, lamentablemente, se siguen implementando y se inventan, se inventan cada vez más; esto es, en mi opinión, lo más absurdo ".

Durante la velada, la actriz Sonia Bongiovanni , directora del Movimiento Our Voice (Voces Insurgentes)y de la compañía teatral “Extasia” con sede en Montevideo, Uruguay, a través de un excelente video leyó e interpretó la emotiva carta que el magistrado de Palermo, Nino Di Matteo, dedicó a la memoria de Paolo Borsellino en el 19.º aniversario de la masacre de Via d'Amelio.

Fue una velada impactante y de absoluta resistencia; la necesaria y vital para patear el tablero en Italia, donde la mafia sigue siendo la referente criminal instalada burdamente e impúnemente dentro de las entrañas mismas de las instituciones que siguen aferradas a las estructuras donde hay figuras de mafia, indiscutiblemente.

Salvatore Borsellino, lider del Movimiento Agenda Roja, dijo en las últimas horas, tras la conferencia, que daba libertad al activismo a trabajar incansablemente en el sentido de una resistencia a conciencia y valerosa.

*Foto de Portada y restantes de Antimafia Dos Mil