Domingo 26 Mayo 2024

La fuerza inagotable de las mujeres y disidencias logró que cada año, desde que se comenzó a gestar el feminismo más activista de las últimas décadas, el 8 de marzo se convirtiera en un emblema de lucha. Por eso salimos, llenando los espacios más importantes de las ciudades, vistiéndonos de violeta y creando una marea viva y poderosa.

Gracias al crecimiento exponencial de la conciencia feminista, de los logros que se van alcanzando en distintas esferas de nuestras sociedades, en nuestras distintas comunidades humanas, cada vez más mujeres comprenden el valor de esta lucha. Una lucha por el empoderamiento, por el respeto, por la consideración, por la libertad, por la igualdad de derechos, por cada una que ha sufrido y sigue haciéndolo solo por el hecho de ser mujer.

Por la tierra, madre nutritiva que nos abraza y recibe. Por las niñas y niñeces, que son las generaciones limpias, las que pueden romper los mandatos culturales fabricados e impuestos durante tanto tiempo.

Claramente, a pesar de la intensidad de las reivindicaciones, la insistencia día tras día de muchos de los grupos feministas que se desarrollan y crecen, estamos muy lejos de lograr que los distintos ámbitos institucionales y sociales nos tomen en serio, con todo lo que eso implica. Que dejen de violentarnos, de atacarnos, de cuestionarnos, de intentar humillarnos y silenciarnos.

8M en Montevideo la reivindicacion de ser mujer 2

Por eso cada vez que se insiste, cada vez que se manifiesta, cada vez que se interviene, cada vez que se reclama, es como la famosa frase de la gota que cae sobre la piedra, y que solo gracias a la perseverancia y constancia termina por romper la piedra.

Recorrido por la principal avenida de Montevideo; intervención de Our Voice

La movilización del 8 de marzo en Montevideo recorrió 18 de julio, partiendo en dos bloques desde Plaza Independencia y más adelante, desde Plaza Cagancha. Más de diez cuadras colmaron el centro de la capital uruguaya, con cientos de consignas y reivindicaciones, y una gran presencia de jóvenes.

Los reclamos estuvieron en los cantos, en las pancartas y carteles, en remeras y banderas, pintados en el cuerpo y en los rostros. Algunas intervenciones, como la del movimiento Our Voice en la Plaza Cagancha, buscaron plasmar en una participación distinta, expresando la lucha con formas artísticas, cómo la construcción machista se ha perpetuado desde las infancias.

8M en Montevideo la reivindicacion de ser mujer 3

Con la consigna de “Todo juego es político”, se realizó una intervención en la que se sumaron mujeres y niñas de todas las edades. La propuesta era saltar a la cuerda en grupo, reinventando la canción de “la cuerda”, que incluía una lista de posibilidades para lo que se consideraba el “desarrollo” de la mujer, enseñando que se podía estar “soltera, casada, viuda, divorciada, con un pobre, con un rico, con un multimillonario”.

8M en Montevideo la reivindicacion de ser mujer 4

También hubo intervenciones circenses, chicas en zancos, con telas, haciendo acrobacias. Cuerdas de tambores, bombos, redoblantes y otros instrumentos que replicaban la onda expansiva por toda la ciudad.

8M en Montevideo la reivindicacion de ser mujer 5

Pero acotar la movilización a uno u otro grupo, quizás en esta reivindicación, es olvidar que allí fuimos miles y miles de mujeres, unidas por sobre todas las cosas, sintiendo que al lado había una hermana, una compañera, una amiga, que iba a tu lado con la misma convicción de gritar por la libertad de ser mujer, en un mundo que nos oprime.

Y ese es el valor más grande y poderoso del feminismo. Porque solo con la lucha y la dignificación de ser mujer, le cortaremos definitivamente la cabeza al patriarcado.

Fotos: Romina Torres